Autor: Carandell, Luis. 
   "¡España, España!"     
 
 Diario 16.     Páginas: 1. Párrafos: 4. 

CARANDELARIO

Luis Carandell

«¡España, España!»

«¡España, España!», se oía gritar por la televisión a grupos de seguidores del Real Madrid, para animar a su equipo contra la Real Sociedad. El grito es la quintaesencia del centralismo aunque, en este caso, goza del beneficio de la ambigüedad, porque el equipo de San Sebastián es el eje de la selección y seis internacionales, cinco ayer, se alinean en sus filas. Y, así, se podía decir jocosamente que a quien se animaba ayer en el Bernabéu era a la Real y no al Real.

Pero la identificación de Madrid con España no es exclusiva de los campos de fútbol. La ecuación «Madrid igual a España» está en la mente de muchos políticos. El político es por la fuerza de la costumbre un personaje madrileño. Y ahora que ya hay políticos españoles, aún hay políticos que creen que más allá de Madrid no hay nada, aparte de algún buen restaurante y unos pueblecillos sumidos en la soledad provincial, a los que por nada del mundo debe uno ser trasladado.

Algunas veces se acusa a los políticos autonómicos de no tener «visión de Estado» y de lo que en realidad se les acusa es de no tener « visión de Madrid», única visión que interesa a muchos políticos.

Aún recordamos la sorpresa que se llevaron muchos políticos madrileños cuando la UCD sufrió un revés tras otro en la elecciones autonómicas, incluso a manos de Fraga, un hombre a quien su centralismo de fondo no impide ver que, además de Madrid, hay en España otras cosas.

Creo que eran esos políticos «madrileños» y no los socios del Real Madrid, ni los madridistas, ni los madrileños los que ayer gritaban «¡España, España!».

 

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