Autor: ;Chamorro, José Vicente. 
   Extremeños de centeno     
 
 Diario 16.    13/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 28. 

Extremeños de centeno

Los recientes conflictos laborales en algunas zonas de Extremadura han vuelto a plantear con toda su crudeza la situación límite en que se encuentra aquella región. En este artículo se recuerdan algunos datos esenciales para la comprensión del estallido de Fregenal y su significado profundo.

En estos últimos días se habla de Extremadura gracias a que gente jornalera y olvidada ha dado dimensión a la dignidad de un pueblo secularmente pisoteado. Ya dijo Machado que lo que no ha hecho el pueblo, está por hacer.

Extremadura desunida, atomizada, dormida, fue siempre despertada por el pueblo cuando se trató de escribir páginas solidarias. Recordemos la unidad de los yunteros durante la Segunda República, y la ordenada y pacífica ocupación de tierras en Badajoz. Recordemos la defensa que los vecinos hicieron de esta ciudad durante la guerra civil.

Renacer

Después de casi medio siglo de silencio y banderías, unos mineros desesperados consiguen aglutinar el sentir extremeño en una protesta. Todos deseamos que no sea relámpago de tormenta, sino luz diaria; no un bandazo de la atonía secular a la energía epiléptica, sino protesta permanente. Que este renacer de energías no quede aplastado por el silencio posterior.

Los poetas, que no entienden de chatas rentabilidades, se han acercado al pueblo extremeño para cantar su dignidad. Miguel Hernández habla de los extremeños de centeno; Alberti pregunta quién quitó a los niños extremeños sus zapatos, y Vallejo predice que los extremeños han venido al mundo para conseguir que hasta los buitres sean hombres.

El Gobierno, con su superior criterio avalado por las claves de conocimientos que le aportan los sondeos, anteproyectos, proyectos, viabilidad de la coyuntura, interés público, etcétera, dice que no es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero sí son rentables las dos centrales nucleares extremeñas ubicadas en las cabeceras de los regadíos del Tajo y Guadiana.

No es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero sí es rentable el trasvase del Tajo.

No es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero sí es rentable la explotación del uranio extremeño.

No es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero es rentable descuajar cientos de millares de encinas y sustituirlas por eucaliptos.

No es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero sí es rentable pudrir los ríos extremeños con industrias papeleras.

No es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero sí es rentable el casi millón de extremeños obligados a emigrar y dejar en pueblos prósperos y lejanos sus cuantiosas plusvalías.

No es rentable la planta de pellets de Fregenal.

Pero sí es rentable que miles de millones de pesetas extremeñas se inviertan fuera de su lugar de origen.

No es rentable la planta de pellets" de Fregenal.

Pero sí es rentable que se marche el tabaco, la lana, el corcho, el algodón, la carne y el inmenso potencial hortofrutícola para dejar fuera de Extremadura sus valores añadidos.

Rentabilidad

No es rentable que en Extremadura haya una sola empresa pública.

No es rentable que muchas escuelas extremeñas tengan luz y pupitres.

No es rentable que haya suficientes médicos en Extremadura.

No es rentable que la mayoría de sus viviendas dejen de ser semisuburbiales.

No es rentable que los extremeños dejen de padecer sed física en verano.

No es rentable que los extremeños lean libros, oigan música, o compren periódicos.

No es rentable que estas dos provincias abandonen la cola de la renta per cepita más miserable de este insolidario país.

Estamos convencidos de que el Gobierno conocerá también lo poco, rentable que es colocar a todo un pueblo frente a las cuerdas de la permanente humillación.

VÍCTOR CHAMORRO/JOSÉ VICENTE CHAMORRO

Escritor/Fiscal

 

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