Autor: Míguez, Alberto. 
   Yo no hablaría de fracaso     
 
 Ya.    14/04/1973.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

"Yo no hablaría de fracaso"

El corresponsal de "La Vanguardia" en Rabat, Alberto Miguez, publica una crónica en la que infirma sobre las declaraciones hechas a él por e1 señor Layachi, director general del Office National des Pêches, de Marruecos, y autor material y moral del "dahir" sobre los nuevos límites marinos y zonas de pesca:

"—Las conversaciones fracasaran. ¿Por qué fracasaron?

—Bueno, yo no hablaría de fracaso, sino de puntos de vista diferentes que merecían cierto reposo. Nuestros amigos españoles vinieron aquí en el peor momento, cuando al "dahir" estaba a punto de sur publicado y sin conocer muy bien el "espíritu" en que «e inspiraba. Ellos creían que era posible, en otras palabras, reanudar el alquiler de nuestras zonas de pesca; pero aquella concepción estaba definitivamente periclitada. Nosotros intentamos convencerlos de que las cosas habían cambiado totalmente y de que era necesario plantearlas desde perspectivas completamente nuevas. Cuando salió el "dahir"—la delegación española seguía en Rabat—, se dieron cuenta de que hablábamos idiomas diferentes.

—¿Y qué sucedió entonces?

—Creímos necesario ambas delegaciones dejarles las manos libres a los empresarios privados para que ellos negociaran entre sí.

—¿Por qué entonces no se han reunido hasta ahora? ¿Por qué han fracasado las dos reuniones previstos en Málaga?

—¡Ah! Ese problema, no me compete. Mi organismo es estatal y no puede influir en los armadores para que vayan o no a Málaga. Son ellos los que deben tomar ese tipo de decisiones.

—Pero ¿ustedes pueden o no pueden influir, aunque sea indirectamente, en que los armadores marroquíes colaboren con los españoles?

—No, no podemos. —Pero ¿cree usted que puede llegarse a un acuerdo?

—Sí; ¿por qué no?

—¿Que contente a todos?

—Eso, claro, es más difícil. Por lo pronto, no oreo que sea posible resolver el problema de los seiscientos buques que hasta ahora pescaban en nuestras aguas. Le explicaré por qué: las sociedades mixtas que pueden salir de las negociaciones tendrán «tribuidos un número de toneladas de capturas al año. Y no podrán pasar de este cupo. No creo que llegue para los seiscientos buques que se han visto afectados por nuestra medida. Pero un buen número de pesqueros podrán seguir faenando con aprovechamiento siempre que formen parte de las sociedades mixtas.

—¿Y qué pasará, con los trece mil marineros españoles afectados por la medida marroquí?

—Mire usted, ese es un problema de España y no de Marruecos. Por otra parte, la modernización de la flota española era una necesidad inminente Quizás esta medida la acelere. No es tampoco seguro que todos ellos, ni siquiera una mayoría, se vean afectados por la medida si se logra un acuerdo a nivel privado...

—la distensión y la desescalada informativa, ¿ayudarían a alcanzar este acuerdo?

—Yo creo que si.

—¿Es verdad que han firmado ustedes un importantásimo tratado de cooperación con la U. R. S. S.?

—No, no es verdad. Existen contacto a este y otro? niveles. El próximo mes llegará a Marruecos una comisión soviética que analizará los problemas de una cooperación bilateral en este terreno. Pero todavía no hay nada..."

 

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