Autor: Reis, José. 
 Portugal: Libro revelador sobre el golpe del 25 de abril. 
 Caetano, autor moral de la revolución     
 
 Pueblo.    20/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

PORTUGAL: Libro revelador sobre el golpe del 25 de abril

Según el ex ministro de Defensa, Silva Cunha, ei jefe del Gobierno entregó el Poder por decisión propia

«Los militares —afirma— sólo buscaban la huida de la guerra africana; los comunistas eran los únicos

que sabían lo que querían»

CAETANO, AUTOR MORAL DE LA REVOLUCIÓN...

LISBOA, 20. (Especial para PUEBLO, por José REÍS.)

Al mismo tiempo que el libro escrito por Marcelo Castaño titulado «Mis memorias con Salazar», puesto a

la venta al precio de 400 escudos (poco más de 800 pesetas, el libro político más caro) y que ocupa el

primer lugar entre los diez más vendidos», apareció otro libro, escrito por Silva Cunha, ministro de

Defensa del régimen derribado hace tres años. Silva Cunha estuvo detenido durante un año y, según se

dijo entonces, la mujer pasó dificultades económicas, superadas con la ayuda de varios amigos. Cuando

salió de la cárcel, se fue inmediatamente a Sao Paulo (Brasil), después de una breve escala en Río de

Janeiro, para saludar a Castaño, con quien le unía gran amistad, por lo que sorprende que en este libro

dedique algunos ataques violentos al antiguo primer ministro. Silva Cunha vivió en Sao Paulo durante

algunos meses gracias a alganos amigos, ya que no consiguió trabajo.

«Marcelo entregó el poder por decisión propia», acusa Silva Cunha en su libro "Ultramar, la nación y el

25 de abril». Refiere que en la mañana de ese día se encontraba en el comando de la Primera Región

Aérsa, lugar acordado por el Gobierno para refugiarse ea caso de algún movimiento militar, y supo con

sorpresa que Caetano estaba en el comando de la Guardia Republicana. Al entrar en contacto con é¡ para

analizar la situación, Caetano respondió que estaba en conversaciones con Spínola «y qne por eso nos

deberíamos abstener de cualquier acción». Más tarde bubo otra llamada telefónica, esta vez para el

comandante de la Región Aérea, en la que Caetano dio instrucciones para que fuese encarcelado Silva

Cunha y los ministros que estaban con él, siendo trasladados para el cuartel de Ingeniería número 1.

«Nadie fue consultado sobre la rendición del Gobierno», dice Silva, ni siquiera el jefe del Estado, que

continuaba en su residencia. Fue el propio Caetano quien, por teléfono, dijo a Tomaz que se preparase

para viajar a Funchal. Sostiene el autor la tesis de que el 25 de abril fue un movimiento militar consentido

por el cansancio de la guerra y porque los militares «querían librarse del deber de hacerla». Por otro lado,

el libro de Spínola «Portugal y el futuro» fue una justificación moral para todo lo que sucedió. «Nadie

sabía cómo actuar el 25 de abril; apenas sabían que querían derribar al régimen», afirma.

Silva Cunha defiende que Jos únicos que sabían lo que querían eran los movimientos de izquierda,

especialmente el Partido Comunista. La génesis del movimiento militar lo atribuye el antiguo ministro de

la Defensa no sólo al cansancio de los militares, sino también a la negligencia del Gobierno en «el

cuidado de la salud moral de la nación contra todo lo que pudiese debilitar la voluntad de seguir

luchando», acusando a los católicos progresistas, a ciertos jefes de industrias despechados, a algunos

sectores de la burguesía adinerada y a parte del cuerpo docente de la Universidad, de ser vulnerables a la

propaganda en pro del abandono de tos territorios de África. Atribuye además- a Spínola un papel

destacado con la publicación de su libro «Portugal y el futuro», y dice de Costa Gomes que «nunca tuvo

valor para tomar claramente una posición». En este libro, narra el encuentro que tuvo con ambos militares

cuando éstos fueron destituidos de Los cargos que ocupaban (Costa Gomes era jefe deí Estado Mayor de

ia Fuerzas Armadas y Spínola su vicejefe), en que ambos le buscaron en su despacho para afirmarle que

comprendían lo que pasaba y que la decisión no podía ser otra, añadiendo que una cosa eran las relaciónés

de amistad y otra las de servicio».

No escatima Silva Cunha críticas, al director de la ex PIDE, el cual, en la noche del 24 al 25 de abril, le

llamó por teléfono para decirle: «Puede dormir tranquilo.» El comandante de la Policía de Seguridad

(PSP) sí llamó por teléfono, pero cuando las tropas sublevadas cercaban ya el cuartel general militar de

Lisboa.

Silva Cunha, además de considerar a Caetano como «autor moral de la revolución», ataca también al

industrial Jorge Jardina, que pretendió establecer en Mozambique una independencia con blancos y

negros en igualdad de derechos, y al genera] Kaulza de Amaga, figura que está ahora en primer plano de

la actualidad debido al movimiento derechista MIRN.

 

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