¿Lo sabe el pueblo mejicano?     
 
 Ya.    17/04/1973.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

¿Lo sabe el pueblo mejicano?

"N. D." escribe sobre las relaciones hispano-mejicanas:

"La realidad es que las relaciones hispano-mejicanas a niveles no oficiales son íntimas.

Mejicanos y españoles deseamos relaciones a todos los niveles. Pero el Gobierno del señor Echeverría no las permite. Se basa en "principios". Los mismos seguramente que informan la política de su partido, el P. R. I. (Partido Revolucionario Institucional), que monopoliza desde hace decenios la política del país. El instrumento más hipócrita de la política iberoamericana, mediante el cual un grupo férreamente organizado controla elecciones y Gobierno sin auténtico apoyo popular. Y asi se escribe luego la historia.

Por ello, cuando el señor Echeverría invoca principios democráticos y "revolucionarios", la sonrisa acude a todos los labios. Pero esta sonrisa se cambia en rictus cuando se recuerda "el matazón", como se denomina el asesinato de cientos de estudiantes en 1068 en la plaza de las Tres Culturas. Aquel día la gendarmería, sin previo aviso, disparó sin" cesar mañana y noche. Los muertos fueron de trescientos a cuatrocientos. En aquellos momentos el ministro del Interior, principal responsable del luctuoso suceso, era el señor Echeverría. Un escrupuloso "demócrata", como se puede ver. Tras ese« acontecimiento, México ha constituido reiteradamente noticia por las condiciones de sus presos políticos. La hipocresía ha sido en todo momento la respuesta a las solicitudes, unas veces tímidas, otras abiertamente violentas, de una opinión que se ha extendido por numerosos países.

No es, pues, el señor Echeverría una autoridad para hablar de puro sentido democrático. Y no es tampoco el Presidente realista de un país que pretende desconocer la realidad del inundo en que vivimos y se obstina —solo, ante el ridículo— en una postura sin Justificación alguna.

El error en política puede ser grave. Pero los errores también se rectifican. Esperamos sólo que el querido pueblo mejicano sea representado por políticos más serios y de más talla que el señor Echeverría, para que nos podamos entender a nivel oficial como Dios manda.

Olvidábamos decir, por último, que, gracias al señor Echeverría, nos hemos enterado de un detalle para coleccionistas: el ¡presidente actual de esa fantasmagórica República española—sin territorio, sin población, sin soberanía y sin nada— se llama, por lo visto, José Maldomado, y el Jefe del Gobierno, Fernando Valera."

unas nuevas directrices de actuación para las empresas públicas; en el "aggiornamento" de los mercados, en la revisión de las acciones concertadas, las subvenciones y los precios políticos, y en un mayor dinamismo y rentabilidad socioeconómica del crédito oficial. Pero, ¿quién se atreve a tanto?"

 

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