El proyecto de reforma, en el Consejo Nacional. 
 El informe de la ponencia, aprobado como base de discusiones     
 
 ABC.    30/09/1976.  Página: 6. Páginas: 2. Párrafos: 27. 

ABC. JUEVES 30 BE S E P TI E M ERE DE 1976* PAG. «.

EL PROYECTO DE REFORMA, EN EL CONSEJO NACIONAL EL INFORME DE LA PONENCIA, APROBADO COMO BASE DE DISCUSIONES

AYER, x las cinco de la tarde, y bajo la presidencia del titular del Consejo Nacional, ministro secretario general del Movimiento, señor García-López, se reunió la Sección Primera de Principios Fundamentales y Desarrollo Político para considerar, previamente en su generalidad, el informe que sobre el proyecto de ley de Reforma Política ha elaborado la Ponencia constituida.

O SE ACEPTA EL INFORME

Después del discurso de presentación del Informe que pronunció el ministro se procedió a un amplio turno de Intervenciones sobre la generalidad del texto en cuestión, desprendiéndose sin necesidad de votar el general asentimiento de. los consejeros a «tomar en consideración el informe como base para la discusión».

Importa recordar que en esta fase previa de aceptación del Informe de los ponentes es donde se estancó el proyecto Arias en su primer «intento». Se designó entonces una segunda Ponencia y cuando se había entrado en la discusión del articulado aconteció la crisis gubernamental del 1 de .iulio. Este nuevo proyecto de ley de Reforma Política fue aprobado por el Gabinete Suárez el pasado día 10. ; Y consta de un preámbulo, cinco artículos y cuatro disposiciones, tres de ellas son. transitorias.

Q EXPECTACIÓN AttíÉ LA «RECTA FINAL»

Asistencia casi plena de miembros y adscritos que componen la sección primera, y buena presencia de otros consejeros nacionales que por haber formulado sugerencias tienen derecho a «voz» para intervenciones, aunque no al voto para las decisiones generales. Fuerte expectación por parte de los medios Informativos: cobertura total de los asientos de «Prensa». Se trataba de presenciar y seguir, pulso a pulso, las incidencias parlamentarias de esta «recta final» del Consejo.

En síntesis, las Intervenciones que después perfilaré una por una boincidieron en considerar acertado e Inteligente el Informe sobre el que habían de trabajar, y no así el preámbulo del proyecto de ley del Gobierno, cuya retirada o rectificación propiciaron algunos consejeros.

Otro punto de convergencia fue el de «los tintes sombríos» al enjuiciar la actual situación soclopolítica de España. Ello seguido de una invocación al sentido de la responsabilidad de los miembros de la Alta Cámara para que aprestasen sus fuerzas y talentos en la tarea de legislar la reforma «con la mayor diligencia y brevedad.

Varias voces se elevaron también ayer tarde en el Consejo, afirmando posturas personales de fidelidad a los Principios y al Sistema nacido el 18 de Julio del año 36.

O MONICA PLAZA: «¿POR QUE ELIMINAR LA DEMOCRACIA ORGÁNICA?

La señorita Plaza de Prado expresó su «preocupación y repulsa por lo que está aconteciendo en España». «El país, la vida nacional y el sistema han llegado a tan grave deterioro —dijo— que parece llegada la hora de que las instituciones actúen de forma más decidida.» Más adelante Interrogó si era necesario este paso de la democracia orgánica a la inorgánica. «No encuentro razones —dijo— para pasar de un sistema a otro: ¿Es porque el pueblo lo demanda así? ¿Es porque lo anterior no ha dado buenos resultados? Creo que tenemos que buscar la máxima utilización posible de las instituciones vigentes, sin continuismos, pero sin eliminar la representación orgánica, cuya eficacia positiva afirmó.»

O UTRERA MOLINA: «NO CAMBIAR EL SIGNO DE LA GUERRA CIVIL»

Tras expresar el carácter irrenunclable y juramentado en su fidelidad al 18 de Julio, manifestó su disconformidad con la filosofía que ampara el proyecto Suárez. «Pero no pretendo ser obstáculo ni valladar negativo. He creído siempre en la necesidad de una reforma racional porque sólo las piedras no cambian.»

«Hay que cancelar la guerra —dijo también—, pero sin cambiar el signo de aquella contienda, porque ese resultado pertenece-* la Historia. Eso sería hacer borrón y .cuenta, antigua.»

Ll GARCÍA IBAÑEZ: «NO PODEMOS SER PERJUROS»

El señor García Ibáñez fue rotundo al afirmar que «las próximas Cortes guillotinarán al Movimiento Nacional, sin eme éste pueda defenderse, falto de su órgano principal: el Consejo». Y elevó la petición de que el jefe nacional del Movimiento explique ante la Cámara los proyectos del Gobierno sobre el futuro de la organización política. «Hemos jurado todos nosotros una fidelidad a los Principios Fundamentales del Movimiento y no podemos ser perjuros.»

O FERNANDEZ DE LA MORA: «EVITAR UNA CRISIS DE ESTADO»

Dibujó un espectral panorama de coyuntura deficitaria económica en todos los frentes: producción, renta, inversión, exportación, balanza de pagos, etc. «La más grave desde el año 36». dijo. «La cifra de horas no trabajadas por paros alcanza ya setenta millones.» Y expresó la Imperativa necesidad de evitar aue la crisis socioeconómica degenere en crisis de Estado. «Hay que ir ya a la Reforma irreversiblemente —dijo—; y entiendo que el punto más frágil es que este proyecto de ley que se nos propone, en vez de estabilizar y reforzar al Estado, abre el prólogo para un período constituyente, sin límites y s!h fondo.»

Q GARICANO GOÑI: «LA SOBERANÍA, AL PUEBLO»

Entre otras cosas, y tras manifestarse partidario del informe, pidió «generosidad a los consejeros» para «facilitax el

DISCURSO DEL MINISTRO SECRETARIO GENERAL DEL MOVIMIENTO

«LA LEY PRETENDE QUE EL PUEBLO DIGA SU PALABRA»

El ministro secretario general del Movimiento, señor García López, en su discurso de presentación del proyecto, dijo, entre otras cosas:

• Lo que pretende el proyecto de ley se resume en conseguir sea el pueblo español quien diga su palabra. Que nadie busque en el proyecto ni supuestas habilidades, ni inteligencias de ocasión, ni oportunismos de ningún género. Entendemos que hay un pueblo que desea votar libremente, entre opciones varias para elegir la más conveniente; deseoso que las leyes futuras salgan de la. iniciativa de las corrientes mayoritarias respaldadas por el voto de los ciudadanos.

• Se parte de un principio de realismo: ha cambiado la sociedad española. Y ante esa evidencia, hemos de convenir, señores consejeros, aue a la realidad social no la hacen las leyes. Son las leyes, si quieren ser realmente útiles, las que deben acomodarse a su dinámica, Y eso es lo que persigue la ley.

• El Gobierno entiende —y espera que lo entienda también el Consejo Nacional— que ésta es una reforma sencillamente necesaria, sin más adjetivos. Pretende responder a las corrientes de opinión y a actitudes más p´r oí andas de nuestra sociedad. Aspira a ser el cauce adecuado para que los afanes de participación, de estabilidad y de paz; de transparencia en la vida pública y de acceso de las nuevas generaciones al quehacer nacional, que laten en la moderna sociedad española, tengan la respuesta adecuada en las leyes.

• A partir de este proyecto será posible encontrar solución » kw grandes

problemas nacionales. La responsabilidad de esta. Sección Primera y del Consejo Nacional en conjunto es no regatear imaginación, servicio, incluso sacrificios, para garantizar la estabilidad política.

• Indudablemente hay en el ambiente de la calle,y de vosotros mismos una gran pregunta: ¿Adonde vamos? Vamos a estabilizar y consolidar nuestro sistema político hoy encarnado en la Monarquía.

Vamos a clarificar la vida política española, a hacer posible que el pueblo otorgue su representación a quien realmente conecte con sus ideales, a culminar el proceso de transición y a aplicar soluciones que contribuyan a la creación de una situación estable.

• Es ocasión para rendir un servicio inestimable a la paz, a la convivencia y a su garante: la Monarquía.

• Me atrevo a trasladaros el consejo que S. M. el Bey dio al Gobierno del que formo parte en el momento de su constitución: «Obrad sin miedo.» Obrad sin miedo, porque la ¡sociedad española está esperando de nosotros no un milagro, sino, sencillamente, algo útil a su convivencia, y este proyecto de ley creo que lo aporta.

• Pero, sobre todo, señores consejeros, obrad sin miedo porque este proyecto de ley arranca de nuestra legalidad constitucional. Propone —es cierto— modificaciones profundas, pero para ello signe los trámites previstos en la Constitución.

CONSEJO NACIONAL

pase de la expresión de la soberanía «a-cional a todo el pueblo».

n LOPEZ-RODO Y MARTÍNEZ ESTERUELAS: «INTELIGENTES COINCIDENCIAS»

López Rodó denunció en el proyecto de ley una falta de cautelas aconsejables en todo proceso de reforma constitucional: «si esta ley se aprobase, por un solo voto de -diferencia se podría proclamar la Re-pública en España», dijo, refiriéndose a los requisitos del informe del Consejo Nacional, aprobación mayorltaria de dos tercios en las Cortes y referéndum nacional, previos a toda alteración de ley fundamental, aue el proyecto presente elimina. También recordó las «prerrogativas regias que el proyecto de ley cercena», y señaló el riesgo de desgaste a aue, por inasistencia del Consejo del Reino, queda expuesta Za figura del Rey, en su opinión.

En algunos de estos puntos, y en el que Invocaba con premura una legislación electoral {«sin que el Gobierno se encargue de regular las elecciones generales, como ahora pretende»), el señor López Rodó coincidió con la brillante exposición del también ex ministro Martínez Esteruelas.

D LICINIO DE LA FUENTE: «ACABAR CON LA INCERTIDUMBRE DE LA REFORMA»

«Deseo brevedad «n la tramitación (le la reforma —dijo— para llegar cuanto antes a una estabilidad política y acabar con la larga Incertidumíxre de la reforma.» Después recordó que si se aceptaba «como base de partida el reconocimiento •-´W´fs saberanfa popular habrá que aceptar todas sus consecuencias, entre ellas ver recortadas las atribuciones de la Jefatura del Estado». Y apuntó también au« «en éste, como en el proyecto anterior, había Quedado en el tintero dea Gobierno la regulación de las relaciones entre los poderes ejecutivo y legislativo».

Q PEDRQSA LATAS: «UN CIERTO TUFILLO DE REVANCHA»

Hizo una vibrante apología d´el Informe en los puntos que aluden a la legitimidad del 18 de Julio como valor histórico que ha de proyectarse en el futuro político. Rechazó el preámbulo -del proyecto de ley del Gobierno y denunció «un cierto tufillo de revanchismo, aue pretende repudiar toda la otara de Francos».

Se mostró, empero, partidario de reformar, «aunque sin extremismos pendulares».

D PILAR PRIMO DE RIVERA: DOS PRINCIPIOS

En su brevísima alocución la delegada nacional de la Seción Femenina dijo: «No se nos vayan a Ir de las manos con este proyecto unos principios que no son discutibles: la unidad de la Patria y su soberanía y la afirmación de la dignidad del hombre.»

Bien e,ntrada la tarde, el presidente de la Sección, señor Fueyo Alvarez, permitió un descanso breve para proceder después al análisis pormenorizado del Informe una vez aceptado éste como base para la discusión.

 

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