Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Consejo Nacional. 
 Que la reforma sea consecuente con los Principios del Movimiento     
 
 Informaciones.    01/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

CONSEJO NACIONAL

Que la reforma seaconsecuente con losPrincipios del Movimiento

MADRID, 1 (INFORMACIONES).—Doce puntos del nuevo dictamen del Consejo Nacional sobre la reforma «constitucional» fueron aprobados ayer en el seno de la sección de Principios Fundamentales v Desarrollo Político, cuyo nresidente es don Jesús Fueyo Alvare?

En sustancia, el míorme no vinculante que dicha sección eleva al (jobierno preconiza la concordancia de los nuevos cauces de participación con los principios fundamentales; atribuye a las «nuevas circunstancias de la sociedad española», sin citar el tema de la muerte de Franco, la necesidad de «una prudente actualización del sistema constitucional», habla de «las nuevas fuerzas políticas y sociales» presentes en la vida española; declara que el vigente sistema tiene como característica específica la existencia de unos principios recogidos en la ley de 17 de mayo de 1958 v dice que tal característica es el «primer condicionante» de la reforma; añade que el problema planteado ha de ser resuelto haciendo congruente la reforma política con los principios fundamentales del Movimiento; reconoce que la reforma constitucional debe ser aceptada en sus planteamientos generales; sustituye la referencia a la «España de hoy», presente en el proyecto de dictamen de la ponencia, por «el Estado del 18 de julio» y establece que ese Estado se halla empeñado en lograr «una construcción política y una convivencia nacional, presidida por la libertad y por la Justicia y garantizada por «1 ordenamiento jurídico de un Estado de Derecho»; reitera que los principios del Movimiento Nacional continúan inspirando los fines fundamentales del Estado; y, finalmente, sugiere al Gobierno que en el desarrollo de la reforma se asegure el cumplimiento de los «fines v funciones» integrados en la estructura actual,

EL CREPÚSCULO DE LAS IDEOLOGÍAS

La relación anterior acredita en qué medida la alusión a los Principios del Movimiento está, constantemente inserta en el informe.

Se recordará que un dictamen «aperttirista» sobre el mismo asunto de la reforma -oonatitBeiwiftt --fe» recttamdo hace varias semanas en la Sección primera antes citada. La ponencia que elaboró dicho dictamen quedó disuelta y en su lugar se constituyó otra cuyo portavoz más caracterizado es el ex ministro de la Gobernación don José García Hernández. La nueva ponencia no ha hecho lo que la anterior, es decir, orillar la primacía inspiradora d e ´ Movimiento y proponer la supresión de los 40 consejeros designados por Franco, sino que se ha abstenido de tratar este último asunto y ha hecho constar expresamente. al menos en el texto Inicial de su informe, que dos principios fundamentales del Movimiento continúan siendo el sustrato ideológico del ordenamiento político nacional» Esta última fórmula, a petición de los consejeros más conservadores, ha sido levemente modificada porque, según ellos, es mejor hablar de principios inspiradores que de «sustrato ideológico». Concretamente, el señor Fernández de la Mora, miembro del grupo de «los 40», pareció acordarse de su obra sobre el crepúsculo de las ideologías cuando recomendó «no caer en la nota peyorativa de lo ideológico». Lo que la nueva ponencia no ha podido hacer pese a sus intenciones restrictivas, ha sido salvar la vida formal del Consejo Nacional, que desaparece como tal en la reforma del Gobierno para ser englobado en el futuro Senado. Naturalmente, esta perspectiva no agrada a los consejeros, que, pese a su resignación, todavía intentan en ocasiones reivindicar su mantenimiento. Asi ocurrió ayer cuando el señor Fernández de la Mora sugirió que Se haga todo lo contrario de íp que el Gobierno propone. de manera que el Consejo Nacional autoafirme su existencia en el dictamen y repudie la creación del Senado

LOS PAPELES MOJADOS DE LA PONENCIA

Ef stñar García Hernández, en .cuanto´ponente de más autoridad, recordó a los consejeros que la desapari c 5 ó n del Consejo Nacional es uno de los presupuestos básicos de la reforma proyec t a d a. La discusión acabó derivando hacia el futuro de los consejos locales y p r o v i n cíales, cuya permanencia solicit aban los más conservadores por entender que su extinción re-píSSSHíafláTá muerte" Movimientoorganización. El señor Salas Pombo, apoyado por Valdés Larrañaga, M ó n i c a Plaza, Pilar Primo de Rivera y Rodríguez de Valcárcel (sin olvidar a Fernández de la Mora) hicieron causa común., y la ponencia accedió a introducir en su diot amen (no vinculante para el Gobierno) la sugerencia de que en el desarrollo de la reforma «se asegure el cumplimiento de los fines y funciones integrados en la estructura actual". Al llevar a la mesa de los ponentes una propuesta por escrito, efl señor Salas Pombo derribó un vaso de agua sobre la documentación que estaba usando el eeñor García Hernández Aate la dificultad de manejar los papeles mojados, hubo que conceder a la pone n c i a un respiro, y la sesión «e levantó durante algunos minutos El señor García Hernández acabaría dicte n d o, en relación con la pretensión de que la organización del Movimiento persista, que «por muchas vueltas que le demos BU tema estaremos siempre en lo mismo». Cuando admitió la sugerencia de los «fines y funciones» de la estructura actual, señaló con aire de ponente acosado: «Hemos llegado al límite de nuestras posibilidades."

LO QUE VERDADERAMENTE DIJO EL SEÑOR PEDROSA

Lo sustancial de la sesión fue que la sección primera del Consejo Nacional, llamada de Principios Fundamen t a 1 e s y Desarrollo Político, aceptó esta vez el dictamen de reforma de las leyes fundamentales como material de discusión, cosa que no hizo en la ocasión precedente. Cabría interpretar que el respeto del nuevo dictamen a los cuarenta consejeros permanentes p r o (i u jo e] milagro De todos modos, el señor Pedrdsa Latas "sé batió por la supresión del arupo,insistiendo en la postura que hace varias semanas provocó la «Ira bíblica» de don Miguel Primo de Rivera.

El cronista que firma estas líneas interpretó ayer mal unas notas sobre la interven-ción del citado consejero, a quien hizo decir: «.Más Francos nodeben ciM>Jr-r_consagra?óT casi Hasta la eternidad.» Lo que el señor Pedresa dijo en realidad fue que si los citados consejeros «podían se´ removidos y de hecho ya lo fueron en vida de Franco, después de su muerte no deberían quedar consagrados por lev casi hasta la eternidad».

Durante su intervención, el consejero nacional por Lugo pidió una modificación del dictamen en el sentido de que se atribuya al Rey la facultad de disolver las Cámaras, por separado o conjuntamente. Kn esta pretensión le apoyarla don Licinio de la Fuente.

S. O. S. DEL CONSEJO NACIONAL

T.

EJ consejero mas activo den tro del sector superconserva dor fue ayer don Gonzalo Fernández de la Mora. En ea si todos los puntos debatidos tomó la palabra para apuntar observaciones restrictiva? o limitativas.

Llegó a decü que la referencia al Movimlen to como comunión de los españoles debía ser completada con el inciso «en los Ideales que dieron vida a la Cruzada». Al defender la vigencia de las actuales Leyes Fundamenta les, don Gonzalo manifestó que lo contrario significarla abrir la vía de las derogaciones para entrar en un proceso eonstituvente.

El momento mas caliente de la sesión fue aquel en que se planteó la posibilidad de que se reafirme la existencia fu tura del Consejo Nacional de) Movimiento. Este asunto figura en el punto 12 del infor me, que fue aprobado con es ta redacción: «Los principios del Movimiento Nacional con tinúan siendo la ínspiraciór de los fines fundamentales de) Estado Igualmente el nuevo Senado recoge entre sus fines aspectos muy destacados de los que configuran el Conse k> Nacional, siendo necesario qae los no transferidos en cuentren e) oportuno encaje insíitiirional.M

1 de julio de 1971

 

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