El último Pleno de las Cortes franquistas. 
 Los principios del Movimiento son transitorios y alterables     
 
 Diario 16.    17/11/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Miércoles 17-noviembre 76/D1ARIOJ6

El último Pleno de las Cortes franquistas

"Los Principios del Movimiento son transitorios y alterables"

Nada es permanente

Fernando Suárez, ex ministro de Franco, uno de los tres procuradores (con Mon-real Luque y López de Letona) designados por el Rey, se esforzó en demostrar, en contestación a los enmendantes a la totalidad, que si las propias Leyes Fundamentales prevén el procedimiento de su modificación y los Principios del Movimiento son Leyes Fundamentales, premisas ciertas ambas, los Principios son modificables.

Frente a la opinión de Blas Pifiar, citó palabras de Franco, de un ideólogo del Régimen, Muñoz Alonso, y de un secretario general del Movimiento, Herrero Tejedor, para avalar su tesis de la posibilidad de reforma de los Principios. De todo ello dedujo que la reforma de los Principios no puede ser jamás contrafuero si se realiza por el procedimiento que ordenan las leyes.

Negó que la inmutabilidad de los Principios "por su propia naturaleza", como dice la ley que los promulga, tuviera un carácter metafísico u ontológico, fuera del alcance de los mortales, sino meramente jurídico, hasta su modificación. "Son mudables —-afirmó— porque si los queremos modificar quedan modificados."

Dar la palabra al pueblo

Como, argumento inapelable para obligar a los procuradores a rechazar las enmiendas de Blas Pinar y Fernández de la Vega, el ponente planteó que aceptarlas equivalía a rechazar el proyecto y, por tanto, a impedir que el pueblo soberano se pronuncie sobre la conveniencia y oportunidad de la reforma.

"Una cosa es el desacuerdo y otra impedir que el proyecto llegue a ser votado por el pueblo. Aquí no se pide sino que pase a referéndum y quien vote ahora en contra no tendrá razones morales para pedir al pueblo que vote "no", porque previamente no quería que el pueblo se pronunciase", dijo Fernando Suárez.

Protestas

Las palabras de Fernando Suárez no dejaban otra salida a los procuradores que votar "sí". Sonoras protestas se elevaron desde el sector más derechista de los procuradores, aunque no llegaron a constituir un apucheo formal.

Fernando Suárez, sobre los murmullos de desaprobación, cada vez más intensos, aún forzó más la presión cuando remató: "Y que nadie que vote en contra pretenda ampararse en la lealtad a Franco, porque Franco pertenece al pueblo y no puede ser utilizado por unos u otros en excij-siva y porque él misma modificó las leyes que promulgó,"

Show Pifiar

Después de un descanso, la &esión se reanudó con la réplica de Blas Pinar, apasionada, improvisada (aunque no olvidó el magnetófono), dramatizada en párrafos escogidos para impresionar al máximo al auditoría

Rectificó ("yo no pongo en duda la lealtad de nadie"), retrocedió ("tampoco hemos venido a escamotear nada al pueblo"), acusó ("hemos de evitar volver al pueblo ante la guerra civil a la que le llevó la clase dirigente"), contrastó ("esto es una ruptura de la legalidad") y alcanzó su momento estelar cuando ter

minó con la frase: "Con toda claridad, prefiero unas Cortes constituyentes que esa máscara estúpida de la reforma democrática."

Principios modificados

Después de una nueva intervención de Fernández de !a Vega, que insistió en lo que ya había dicho, el ponente Fernando Suárez recordó que el proyecto del Gobierno se limita a proponer im procedimiento para la elección de unas nuevas Cortes y que habrá de ser el pueblo, en referéndum, quien decida si prefiere la vieja o la nueva legalidad.

En cuanto a la mutabilidad de los Principios, Fernando Suárez mostró, con textos legales, cómo el decreto de 1937 promulgado por Franco consagraba como tales los 27 puntos programáticos de Falange Española, mientras que la ley de Principios de 1958 se redujeron a doce. Y pidió que se rechazaran las enmiendas a la totalidad cuando el presidente de las Cortes decida someterías a votación.

 

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