El tema de las votaciones     
 
 ABC.    17/11/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL TEMA DE LAS VOTACIONES

Tras la jornada de ayer en las Cortes, todo sigue en el aire. Ha sido, ciertamente, la primera. De ahí su carácter fundamentalmente informativo, porque los señores procuradores esperan a oír los distintos pareceres para madurar su opinión y traducirla en votos.

Pero planea sobre la Cámara la cuestión del qué y el cómo de lo que se ha d> votar. El lector encontrará la opinión del presidente de las Cortes en la información que le ofrecemos y con la que se abrió la sesión. Habló de tres opciones, sin inclinarse, en concreto, por ninguna. Se guarda así el señor Fernández-Miranda la baza decisiva para el momento final El piáis mira con atención, con mucha, atención, lo que ocurre.

Y es importante decirlo de una ve* por todas. Ni el presidente estuvo claro en su exposición, ni es aceptable que haga equilibrios dialécticos con suspensión de ánimo en sus oyentes. Es demasiado importante lo que está en juego; es demasiado trascendental esta ley para que —¡a estas alturas!— ni los procuradores, ni la calle, sepan ni cómo, ni cuándo, ni qué es lo que se va a votar.

Elaborar una ley —y más una ley que no sólo es fundamental, sino que deroga otras fundamentales— es demasiado seno para que los encargados de hacerlo estén en pleno debate sin conocer siquiera el procedimiento ni ta extensión de las votaciones. Esto no es, sencillamente, de recibo: ni los procuradores pueden ser tratados como alumnos inexpertos e indoctos, que, por otara parte, mal soportarían un tal tratamiento. Y esto debería terminar hoy mismo: hoy el presidente, le guste o no le guste, tíen« que explicarse con claridad ante la Cámara y ante el país.

ABC está con la reforma. Con la quesalga de las Cortes. De una» Cortes a* que se debe permitir, pues es su de™ho, que expliciten, que maticen, su o. Eso es lo que pide la legalidad tan orosamente defendida ayer, tanto por miembros de la Ponencia como por nmendantes a la totalidad, cada uno : su peculiar perspectiva.

•>ue no sería deseable, en modo alís que se truncara o se trucara ación que debe ser clarificadora ior punto del proyecto de ley y en su totalidad. Compatibilizar •na. con la opinión verdadera y te expresada de los procuradproblema que hay que resolver.

 

< Volver