Palabras de Don Torcuato Luca de Tena, procurador que cerró la sesión. 
 La Corona está por encima de nuestras personales discrepancias respecto a lo que ha de ser nuestra convivencia futura     
 
 ABC.    18/11/1976.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ABC. JUEVES U DX NOVIEMBRE DE 1976. PAG. U.

EL PLENO DE LA RET^IÁ*.

PALABRAS DE DON TORCUATO LUGA DE TENA, PROCURADOR QUE CERRO LA SESIÓN

«LA CORONA ESTA POR ENCIMA DE NUESTRAS PERSONALES DISCREPANCIAS RESPECTO A LO QUE HA DE SER NUESTRA CONVIVENCIA FUTURA»

Madrid. (De nuestra Redacción.) Con independencia de la información publicada en otras páginas respecto a la sesión de ayer en las Cortes (cuyos grandes protagonistas fueron don Cruz Martínez Esteruelas y doña Montserrat Tey) hubo una curiosa e interesante prolongación de] programa previsto en la que intervinieron seis personas. Cinco —algunos de ellos funcionarios del Estado— y don Torcuato Laca de Tena. Las palabras de los anteriores están recogidas en otra parte de este mismo número. Las del último dijeron así:

«Con gran respeto, con gran atención hemos escuchado todos, a lo largo de las tensas horas de ayer y de hoy, varias, variadas e incluso contrapuestas intervenciones de señores procuradores que representaban distinto sectores —todos igualmente dignos— de esta Cámara.»

«No digo mayor respeto, pero si pido mayor benevolencia para aquellos orado-rea, como yo, Que han tenido que Improvisar i no sus ideas!, pero sí sus palabras y la técnica expositiva de las mismas solicitando una intervención de urgencia, dentro de este trámite de urgencia, para referirse al muy polémico párrafo segundo de la dí&posiíiión transitoria primera del proyecto de ley de Reforma Política, presentado a estas Cortes —entiéndase bien— para su estudio, su perfeccionamiento, su ulterior aprobación (como deseamos) o su devolución al Gobierno (que no deseamos salvo oue el propio Gobierno nos obligue a ello).»

«Ya dijimos antes que nuestra inuprovlsaclón no tenía relación con las ideas, Inspiradas desde siempre en la prudencia, en la cautela y en el anhelo de una reforma (¡dentro de esa cautela y de esa prudencia!) que España necesita.»

«No voy a citar, como otros ilustres predecesores en el uso de la palabra, textos eruditos de tratadistas españoles o extranjeros, sino para apoyar mis criterios. Pido perdón por ello. Mi cita es tan modesta como su autor. Hace más meses de los que quisiera, escribi un articulo, Ignorando que iba a ser profético, titulado "Las cautelas políticas y los cambios de rasante", en el Que me pronunciaba por la prudencia, prudencia, urudencia.»

oY la primera de todas que nadie osara emplear —ni siquiera el Gobierno de I» Monarquía— ni el nombre del Rey, ni d de 1» institución, ni para defender ni para combatir nuestras diferencias circunstanciales.»

«La Corona no está en juego. Por encima de todas- las discrepancias (sean del color que sean) ni está implicada, ni debemos implicarla. Salvado esto, paso a la referencia de los problemas políticos concretos.»

A continuación, el señor Lúea, de Tena expuso ante la Cámara los argumentos, en que apoyaba su defensa del sistema mayorltarlo sobre el sistema proporcional.

Aludió a la necesidad en que se encontró el general De Gaulle ante el espectáculo de la IV República Francesa, Ingobernable porque su sistema electoral se basaba en critevios proporcionales, e hizo hincapié en cómo el jefe del Estado francés estableció como régimen electoral para la V República el sistema mayoritarío a dos vueltas. Se refirió a la revolución del mayo francés de 1968, y sostuvo que lo que salvó a Francia del caos y, posiblemente de una guerra civil, fue sin duda la decisión del general de modificar «1 sistema proporcional adoptando el criterio mayoritario.

«No se entiende bien, señores procuradores —continuó diciendo el señor Lúea de Tena—, por qué se nos oculta el procedimiento y, en consecuencia, el conocimiento de lo que vamos a votar.

Deseamos la reforma. Pero para poder apoyarla con libertad, necesitamos te libertad de. poder reformarla.

¿O es qué tal vez va a hurtarse a las Cortes la posibilidad de votar unas enmiendas, pacientemente elaboradas, lega´mente presentadas, defendidas por sus autores, y meditadas, atendidas y consideradas por vuestras señarías?

Yo quiero pensar que o el texto del Gobierno no ha sido suficientemente meditado o que —dadas las extraordinarias medidas de precaución para conservarlo qu» se han adoptado— da lugar a la licita so&pecha de que existen pactos ignorados, cuyo conocimiento ha sido hurtado a la Cámara,

Si no es asi, y el que habla yerra..., ¿van a someterse o no a votación las enmiendas presentadas de acuerdo con la ley?

Lo que proponemos —el sistema mayoritario— es el más viable, es el más seguro, es el empleado por las democracias >ji*e mejor funcionan (Gran Bretaña, Estados Unidos y la V República francesa). Pero es, sobre todo, señores procuradores, señores d«l Gobierno, en nuestra imprudentísima España, el más prudentes

 

< Volver