Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
 Apunte político. 
 Se centra el debate     
 
 ABC.    18/11/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

APUNTE POLÍTICO

Se centra el debate

Por José María RUIZ-GALLARDON

Respeto sobremanera las hnterven-ciones de todos y cada uno de los señores procuradores. Pero cualquier observador imparcial hubiera concluido, oída la sesión de las Cortes de ayer, aue el debate quedó centrado tras la intervención de don Cruz Martínez Esternelas.

¿Por qué? Porque la reforma política es algo que, con uno u otro matiz, casi todos están dispuestos a aceptar. Porque —digan lo que quieran los sensacionalistas de turno— estas Cortes, que representan, como alguien ha dicho desde estas mismas columnas, nada menos que la Ley. no son en absoluto numantitias, no quieren poner trabas a lo que es a juicio de todos necesario: que hable el pueblo.

El centro de gravedad se desplaza así hacia la cuestión de cómo va a llegarse, _ cómo va a actuarse esa representación popular en las próximas Cámaras. En una palabra, el centro del debate está en el sistema de sufragio que se adopte: mayoritario o proporcional.

Y es mérito del señor Martínez Esteradas el haberlo comprendido así y, en nombre de todos los procaradores de la Alianza a la que pertenece, haber expuesto con nitidez y profundidad las razones que abonan la adopción de un sistema de escrutinio mayoritario.

Amén de las ya conocidas, conviene destacar las siguientes:

m En las naciones de habla anglo™* «áfona, que son las que gozan de sistemas políticos tradicionatmente más estables y democráticos, la representación proporcional no se ha abierto camino.

ftf Es un hecho histórico, cpmún-™" mente aceptado como poradigna de las últimas ilógicas consecuencias a que puede llevarse la representación proporcional, el fracaso de la República de Weixnar, de 1919.

JCJ Desde e} término de )a segunda ~™ guerra mundial son muchos los países que. adoptando «I sistema proporcional, pretenden el retorno al sistema mayoritario en alguna de sus modalidades. Francia ya lo hizo en 1958, tras la desdichada experiencia que proporcionó la IV República, y en la Be-pública Federa] Alemana, donde impera un sistema de representación proporcional con amplias medidas correctoras, ha ganado terreno en la actualidad en la opinión pública la idea de abandonar dicho sistema y sustituirlo por otro mayoritario, a pesar de la oposición del Partido Liberal, que teme perder su cómoda posición de arbitro en la vida política alemana.

JflB La representación proporcional "** ha sido el sistema defendido en toda la Europa occidental por los respectivos partidos comunistas.

BJ Y finalmente si miramos a Es™* paña, no es difícil pensar a qué nos conduciría la representación proporcional, aun con medidas correctoras —en cualquier caso, no se olvide que en ningún país se aplica el sistema proporcional puro e integral—, habida cuenta de la proliferación Increíble de partidos y siglas que ya estamos padeciendo. La experiencia histórica nos ha enseñado suficientemente a qué ha conducido e] muHinartidismo en España.

Por otra_ parte, la claridad de las raEones esgrimidas ayer por don Torcuato Lúea de Tena. la importancia de las mismas, la, solidez de su argumentación merecen esta última consideración.

_ La Corona está por encina» de tea opciones concretas que las enmiendas representan, como está por encima —¡pues no faltaba más!— d« la curiosa postura del Gobierno empecinado con Increíble tesón en defender lo que muchos, demasiados, critican: el criterio de representación proporcional como rector de las próximas elecciones.

Es tan claro lo anterior, que el ampararse en tal argumento demuestra cuan, do menos la fragilidad de los utilizados en su defensa por los ponentes.

— J. M. B. G.

 

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