Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   Las Cortes     
 
 ABC.    18/11/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. JUEVES 18 DE NOVIEMBRE DE 1978, PAG, 3,

DE AYER A HOY LAS CORTES

AYER escribí que el meter (a cabeza en una urna o debajo de tas laidas eran los sistemas menos malos. Pero el hado, para corregir mi estrio perverso, diluyó el «menos», implicándome en una doble castidad que de ningún modo me corresponde. No voy a caer en la bufonería psicoanalítica de exhibir mi subconsciente, pero quiero dejar bien sentado que a mí las urnas y las faldas me gustan cuanto más cerca mejor. El hado que me aplaste, si quiere, pero que no me corrija. Y en lo que se refiere, concretamente, a la democracia, que no corrija a Churchill. Un respeto, que se dice. Bueno, a otra cosa. Cuando (hasta hace un año) éramos envidiados por toda Europa, y nuestra doctrina política era una estructura lógica de la naturaleza y no un tejido de conceptos fluyentes, este espectáculo de las Corles hubiera sido impensable.

Eran unas Cortes, cuya orgía vegetal venia determinada por un claro heliolropismo. Pero ya no. Y otra desgracia es que a las Cortes les ha pasado lo que al globo terráqueo. Que alguien ha salido al espacio exterior y ha hecho una fotografía. Y de pronto, hemos vista que las Cortes están solas flotando en el universo, y además en una esquina. Ahora si que la filosofía tplomelca ee ha venido abajo. La filosofía tolomeica y fa filosofía del cocinero de Lúeulo,

9u«._esíjib3lUL «&. rficonocjn .e¿ Jasen gusto de su amo.

Verdaderamente es sensato intentar una nueva legalidad desde ja legalidad vigente. Eso ea tal vez mejor que entregarse al azar, aunque ya sabemos que el azar sigue un proceso matemático, en el sentido de que en él influye decisivamente el fin que se persigue. El caso es que, aun teniendo en cuenta las exigencias metodológicas, habré reforma política, lo quiera o no el hado, tardemos más o menos. Parodiando a aquel tío que llevaba a hombros a un torero hasta su domicilio y ai que la gente daba vivas, me gustaría decir que sí, que viva la reforma política. Pero que viva más cerca.

B. U. P

VEO en un libro del B. U. P., primer curso de matemáticas, una minuciosa explicación de la teoría de las probabilidades mediante ejemplos del póquer. Electivamente, la teoría de las probabilidades nació asociada al juego. La explicación de). libro, con dibujos muy atractivos del póquer de ases, de la escalera de color, de las figuras, del fúll, de la párela de reyes, es nítida y convincente. El esludíanle, de esta manera, llene dos opciones: aprende matemáticas, o aprende a Jugar a la* cartas. A mi ma paree* ingenioso.—CANDIDO,

 

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