Autor: Basterra, Francisco G.. 
 Blas Piñar y Fernando Suárez se abrazaron. 
 Los dos obispos no tienen instrucciones de voto     
 
 Diario 16.    17/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Miércoles 17- noviembre 76/WARIO 16

Blas Pinar y Fernando Suárez se abrazaron

Los dos obispos no tienen instrucciones de voto

Francisco G. Basterra

MADRID, 17 (DI6).—Los dos únicos representantes de la Iglesia en las Cortes, que deben sus escaños a la designación directa de Francisco Franco, no han recibido instrucciones de la Jerarquía sobre la postura a adoptar ante la votación del proyecto de ley de Reforma Política, según explicó anoche uno de ellos a DI 6.

Monseñor José Guerra Campos, obispo de Cuenca, dijo en un pasillo de las Cortes, después de la primera sesión de la reforma Suárez, que los dos obispos no votarán en "bloque", e, incluso, que es posible que sus votos sean distintos.

El segundo representante de la Iglesia en las Cortes es el arzobispo de Zaragoza, monseñor Pedro Cantero Cuadrado, que ocupa también un puesto político de importancia al formar parte del Consejo de Regencia, que asume las funciones de la Jefatura del Estado en las ausencias del Rey del territorio nacional.

Latín y apostasía

Como tienen por costumbre, los dos obispos se sentaron ayer juntos en el hemiciclo de las Cortes e intercambiaron miradas cuando el dirigente de Fuerza Nueva, Blas Pinar, ultraderecha, pronunció algunas frases en latín, aludió a la reforma carmelitana y pronunció la pa-labra "aposíasía". ^

Al lermmo¿le 1 la" sesT¡537 Guerra Campos manifestó a D16 que a veces el latín puede ayudar a aclarar las cosas y felicitó efusivamente a Blas Pinar por la claridad de su exposición.

El obispo de Cuenca, el " representante del sector más integrista del Episcopado español, explicó a D16 que dada la trascendencia de la ley de Reforma Política no se abstendrá, e incluso, anunció que podría votar "no" si el procedimiento no cumple ciertas condiciones. __ La principal condición sería que el procedimiento de urgencia respete en este Pleno la posibilidad de los procuradores que obtengan el suficiente apoyo parlamentario de modificar los puntos esenciales del proyecto Suárez, que dará paso a un Parlamento elegido por sufragio universal y en el que en principio no está prevista representación eclesial alguna.

En presencia de Guerra Campos, que explicó a D16 que en los primeros once meses de la Monarquía los gobernantes han perdido mucho el tiempo por falta de inteligencia política, las dos figuras y contrincantes más serios de la primera sesión del Pleno de la Reforma se abrazaron.

Fernando Suárez, el hombre que defendió el informe de la ponencia provocando protestas del sector más derechista de la Cámara cuando pidió que los que voten "no" no se amparen en la lealtad a Franco, abrazó a Pinar, que había afirmado poco antes que prefería unas Cortes Constituyentes a la "mascarada estúpida de la reforma política".

Pinar y Suárez se ven poco

Suárez, que también fue felicitado por Guerra Campos, reconoció al saludar efusivamente a Pinar que "no tenemos muchas oportunidades de vernos"

Pinar, que anteriormente había "calentado" la Cámara, incluidas las tribunas del público, desde donde un hijo de Ezequiel Puig Maestro-Amado, uno de los secretarios de las Cortes, aplaudió frenéticamente al dirigente de Fuerza Nueva, afirmó que no tiene miedo al pueblo.

El dirigente derechista explicó que continuamente se está dirigiendo, "a la intemperie", a la opinión pública y que sabe hacerlo. Pinar dijo que se pregunte claramente al país si quiere seguir como hasta ahora, con una evolución, o cambiar radicalmente de Régimen, a lo que Suárez comentó que es difícil llevar esto a un plebiscito.

Fernando Suárez explicó después a D16 que no había improvisado las palabras de su intervención que encresparon los ánimos de un sector de la Cámara, y añadió que había dicho lo que tenía que decir.

Mientras el presidente del Sindicato de la Información, Faustino Ramos, afirmaba en bía equivocado, irritando inútilmente a la Cámara, algún joven director general opinaba en el bar que no está mal que se fustigue vm poco a los procuradores partidarios de la democracia orgánica.

Las palabras de Fernando Suárez no gustaron, al parecer, a Carlos Arias, a cuyas órdenes sirvió Suárez como vicepresidente en el último Gobierno de Franco. El antecesor de Adolfo Suárez no despegó las manos para aplaudir a su ex ministro.

Las elecciones interesan más

Amplios sectores de las Cortes aparecieron bastante más preocupados por las futuras elecciones que por la marcha del Pleno, al que consideran sentenciado a favor del proyecto gubernamental.

El gobernador civil de Logroño, el falangista José María Adán García, confió a D16 que piensa presentarse a las elecciones senatoriales por Valencia, aunque, y si la ley electoral no lo impide, lo hará sin renunciar a la gobernadu-ría. En su opinión, alrededor del SO por 100 de las actuales Cortes están pensando en ir a las próximas elecciones.

También en los medios gubernamentales de las Cortes, entre los jóvenes "lobos" del Gobierno, que han sido bautizados como de Peñones, se pensaba más en elecciones que en otra cosa. El dkector general de Política Interior, Enrique Sánchez de León, pidió en el bar a un gobernador civil que le cuidara su provincia cara al referéndum.

Miguel Primo de Rivera se mostró satisfecho de su intervención, en la que utilizó la historia: Franco y José Antonio, que había preparado, como Pinar la suya, al máximo. En cambio, su tía Pilar, delegada de la Sección Femenina, no quiso opinar para D16 sobre el discurso de su sobrino porque no quiere —dijo— hacer declaraciones políticas.

Las tribunas del público estaban a tope, bastante más repletas que en la jornada de proclamación del Rey Juan Carlos, cuando la seguridad fue más estricta. Dos personas de la oposición más próxima y asimilable al Gobierno, Antonio García López, del PSDÉ, y Manuel Cantarero del Castillo, de Reforma Social Española, siguieron el debate desde una tribuna, lo mismo que el embajador de Argelia en Madrid y la numerosa claque de Blas Pinar, formada, fundamentalmente, por damas y jóvenes. También asistió como espectador Juan José Linz.

Abundancia de Prensa extranjera expectante por ver a Pinar en acción. Pero algunos periodistas se quejaban de la dificultad de entender el procedimiento y la práctica de esta Cámara orgánica. Miguel Acoca, del "Washington Post", abandonó pronto las Cortes por considerar que no se estaba produciendo nada excesivamente interesante, según explicó a DI6.

 

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