España-Marruecos     
 
 Informaciones.    17/03/1973.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ESPAÑA-MARRUECOS

ESPAÑA ha presentado, según puede leerse en otro lugar de este número, su «reserva formal» al decreto marroquí de ampliación de aguas a efectos de territorialidad pesquera de 10 de marzo En el sutil lenguaje diplomático, la «reserva formal» equivale a reprobación, pero nos hubiera gustado ver que la «reserva» era algo más: una protesta.

Durante los últimos días de la semana anterior y primeros de éste ha estado reunida en Rabal una delegación española, compuesta por personas (industriales, armadores, exportadores y pescadores) y organismos directamente afectados i Sindicato de Pesca, Subsecretaría de la Marina mercante y Ministerio de Asuntos Exteriores), para conversar con el Ministerio marroquí de Pesca. Los contactos han naufragado —nunca más apropiado el símil— en las desmedidas pretensiones marroquíes.

Las negociaciones concluyeron el martes pasado, con un desacuerdo pleno, fruto del cual es la citada «reserva formal». Insólitamente se ha remitido el conflicto a un posible acuerdo entre los sectores privados interesados. Unas conversaciones de esta naturaleza, previstas para el lunes próximo en Málaga, se han pospuesto hasta que concluyan otras semejantes en Rabal.

Marruecos pretende colocar en el mercado español un millón de cajas (calcúlese por caja alrededor de 30 hilos I de pescado. Una postura monopolista y, además, con ventaja, ya que como Marruecos carece de otra flota que unos cuantos pataches de vela, la captura la tendrían que hacer forzosamente nuestras embarcaciones, que quedarían sometidas a los precios de compra que te quisieran fijar en la costa africana. Nuestra propuesta estaba en consonancia con una elemental noción de la negociación internacional: ofertar a base de contrapartidas mutuas (cooperación en industrias y navios frente a la autorización de pesca). Ante todo, media una cuestión de Estado, de negociación entre naciones soberanas.

 

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