Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   Manipulación informativa     
 
 El Alcázar.    16/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La ventana indiscreta

MANIPULACIÓN INFORMATIVA

ESTOY con José Antonio en que resulta difícil que el pueblo pueda ser "sujeto de opinión". Estoy convencido, en cambio, de que esa figura que se denomina opinión pública, en la práctica, se ve sometida a toda suerte de manipulaciones: desde la sugestión colectiva, que evidencian las grandes campañas publicitarias, hasta la ocultación de la noticia, existe un enorme abanico para la estrategia de una mecánica que cuenta hoy con una enorme tecnología a su servicio. Acepto, sin grandes reparos, la manipulación cuando se refiere a los medios privados, pero jamás puede ser aceptada si se refiere a los medios públicos. Lo verdaderamente moral —y en eso existen ejemplos tan elocuentes cbmo aleccionadores— sería que ningún "medio" escatimase información a sus lectores, aunque se la ofreciese bajo un prisma licitamente subjetivo. En rigor, nadie podría tirar en esta cuestión la primera piedra. Ahora bien: ¿puede manipularse la información en los servicios dependientes del Estado?. Creo que no.

Esa práctica, totalitaria, ep siempre reprobable; pe´ro lo sería más, en el instante en que el Gobierno de la Nación se decide a ejercitar una política democrática, abierta y liberal. Como ese es el propósito del Gabinete Suárez, y lodos suponemos, con razón, que• el Consejo de Ministros, en pleno, acepta esa práctica, sin limitaciones, yo me pregunto si puede ser subjelivizada o manipulada la información en RTVEV. Televisión Española constituye un servicio público —en el más estricto sentido de la palabra; en su concepto administrativo más puro— puesto que no es una Empresa constituida como tal. Depende de un Departamento y ese Departamento tiene un titular: el señor Reguera Guajardo.

Si en TVE la información no se manipula, cosa probable, es que existe o un entorpecimiento mecánico o una incompetencia profesional o política a la hora de traducir, seleccionar, resumir y ofrecer lo noticiable.

En la pantalla de televisión, como acontece en las páginas de los periódicos, se ofrecen todos los días unos retazos de historia universal: la que acaba de desarrollarse, de vivir el mundo. Los "telespectadores" se sientan frente a ese aparato y contemplan lo que ha sucedido en la ciudad, .en la Nación, en el Continente y en el universo. Pues bien: el otro día se produjo en Madrid un acontecimiento político de cierta importancia. Se llenaron unos locales hasta en sus espacios más úiverosimiles y las gentes que no pudieron alcanzar el privilegio de un peldaño en la escalera, de un hueco en el hall o de un asiento en el aula, permanecieron, a la intemperie, bajo la lluvia. I tía hora, hora y media, dos horas... Nadie se movió y fue necesario desviar la corriente circulatoria porque la tenacidad de los asistentes impedía el menor orden viario. Hablaron tres hombres. Tres hombres conocidos. Uno, Consejero del Reino; otro, Consejero Nacional del Movimiento y otro, Procurador en Cortes. Hablaron de un lema que, en principio, para bien o para mal, va resuelta y entrañablemente ligado a la misma España. El tema se llamaba Franco; el motivo, el primer aniversario de su muerte. Para TVE no ha existido ese acontecimiento. No ha sucedido nada, porque si alguna noticia se hubiera filtrado a través del tubo de rayos catódicos, o ha sido tan insignificante que nadie tiene razón de ella o es que TVE tiene una audiencia mínima, lo cual, naturalmente, no se puede creer.

Explico esto a instancias exlraideológicas; no me siento molesto porque esa noticia no haya sido ofrecida, como tantas otras de menor calibre. Lo explico porque quizás el señor Ministro de Información y Turismo no ha caído en la cuenta de la manera en que se imparte el derecho a la información en los medios que de él dependen. ¿Cómo se llama esta figura: tolerancia o incompetencia?. Como tengo un profundo afecto al señor Reguera Guajardo, que proviene de los años en que participó en el equipo del "ministro eficacia" y yo era comentarista municipal de "Arriba", me quedo con la tesis de la incompetencia. La prueba de fuego para subrayar las causas de estas notables dejaciones o de otros excesos, evidentes, la tendremos el próximo sábado. El próximo sábado van a reunirse en Madrid un buen puñado de españoles. Lo digo por si a TVE le parece bien mandar uñó de sus admirables cámaras para no poner en evidencia a nadie.

Antonio Izquierdo

 

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