Ruedo Ibérico. 
 Total para nada     
 
 El Alcázar.    16/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

RUEDO IBÉRICO

TOTAL PARA NADA

AL final se revela el desenlace, como en las novelas de misterio. La reforma política pretende, sencillamente, cambiar el sistema político; sustituir la democracia orgánica por la inorgánica de partidos.

Con esta rotundidad lo ha dicho el Presidente de las Cortes, confirmando lo que ya sabía el pueblo español —que se las sabe todas desde hace siglos—, aunque se haya pretendido enmascarar el cambiazo diciéndole, repetidamente, que se trataba de una reforma con más o menos profundidad, del sistema político construido de un modo progresivo y prudente. El Presidente de las Cortes aclaró que, por primera vez desde hace más de siglo y medio, el nuevo futuro se abría civilizadamente, es decir, desde la legalidad, porque hay un procedimiento no sólo para modificar las Leyes Fundamentales sino hasta para derogarlas.

Cuando aprobaron las Cortes, con el refrendo nacional, la Ley Orgánica del Estado, al mismo tiempo que algunas modificaciones a otras Leyes Fundamentales, se dijo al pueblo español que todo había quedado atado y bien atado para evitarle motivos de incer-tidumbre en el futuro.

Sólo diez años después esas mismas Cortes se van a dedicar, durante esta semana, a desenlazar la atadura con el pasado, aunque sea muy reciente. Así, durante tres días, aproximadamente, se va a derribar el edificio de un Estado que se había ido levantando piedra a piedra, piso sobre piso, a lo largo de cuarenta años. ¿Qué novedad tendremos dentro de otros diez años?

Lo malo no es este continuo tejer y destejer, este contrasentido histórico, este disparatado acontecer político que viene soportando el pueblo español desde que está sometido a influencias y a presiones extranjeras. Lo peor de todo es comprobar que murieron cerca de un millón de españoles total para que vuelva a estar todo, poco más o menos —que eso lo dirá el tiempo—, como cuando se armó la que se armó. Con la única diferencia de que la Monarquía ha sustituido a la República y que los vencidos en el campo de batalla regresan ahora como vencedores.

BARBACANA

16 — NOVIEMBRE 1976

 

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