Autor: A. J. G. M.. 
   Sólo se ha empezado a hablar     
 
 Ya.    17/11/1976.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ACOTACIONES A LA SESIÓN

SOLO SE HA EMPEZADO A HABLAR

• El profesor Linz, ilustre sociólogo de renombre internacional, calificaba ayer en las Cortes la sesión plenaria como importante, por«jue en el futuro, dijo, va a permitir al Ejército y al propio franquismo sociológico referirse a la nueva legitimidad surgida desde la legalidad de las actuales instituciones, -Recordaría que Hitía» intentó hacer lo mismo´ que ahora está haciendo el régimen español, pero no pudo •conseguirlo,

• Ha comenzado la sesión plenaria calificada de histórica, parque va a permitir, si sus señorías no se oponen, pasar de t«t sistema de representación orgánico a otro inorgánico. Lleno en las tribunas públicas, ¿Han quedado defraudados quienes asistieron como curiosos interesados al desarrollo de la primera sesión del pleno histórico f i Esperaban tensiones dialécticas f Pocas hubo. ¿Pensaban en incidentes parlamentarios f No existieron.

• ¿Qué hubo, p\ies, en el pleno? La verdad es que, como prólogo, no hubo emociones políticas. El g«ñor Primo de Rivera y Urquijo se «antiguó en eu escaño segundos antee de levantarse para ascender al podio, desde el que expondría el proyecto d« ley, informado por la ponencia. Habló en nombre de los cinco ponentes: "Los que no hicimos la guerra", dijo. Estuvo bien.

• El primer enmendante a la totalidad., el señor Escudero Rueda, *e quitó de 1» actualidad política del pleno con muy pocas, frases: mantiene su enmienda, no la defiende, no quiere ser obstáculo a la reforma, aunque no le (ruste el proyecta; pero si la ponencia lo modifica en algo que él considera importante, hablará y le oiremos. Una posible promesa oratoria para hoy o para mañana.

• Y ya tenemos al señor Pinar López (don Blas) en el podio de vradores, sobre el que coloca un magnetófono para grabar su intervención. ¡Narcisismo oratorio o un recuerdo para la historia? El señor Pinar López, al que se le escuchó con gran atención, y al que se le aplaudió en diversos parlamentos, es más orador que lector. Leyó «tt primera intervención; improvisó en la réplica. Estuvo mejor en la réplica, más vibrante, más Pinar.

• Acto seguido, el señor Fernández de la Vega. Este señor procurador nos produce un cobreealto nada máe comenzar a hablar; del sobresalto pasamos al temor. ¿Tenemos, de repente, una grave afección ocular? El eeñor Fernández de la V«ga está diciendo: "Quizá por primera vez en esta Cámara eube al estrado no un procurador primer firmante de una enmienda a la totalidad, sino un grupo de diez procuradores." Nosotros no vemos en el estrado más que uno. ¿Qué nos «ata paeando en los ojos?

% La tranquilidad vuelve´a nosotros cuando el señor Fernández de la Vega dice que esos diez procuradores están hablando por su boca, solidarios con cuanto va a decir, pero que están sentados en sus escaños respectivos. Alivio. Cesa nuestro sobresalto. Y pensamos: ¿Qué tienen estos dos excelentes toledanos, los señores Pinar López y Fernández de la Vega, contra la reforma política? Son los únicos qué están pidiendo a la Cámara que devuelva el proyecto al Gobierno.

• El señor Pinar Lopes, que estuvo brillante, que dio argumentos jurídicos, morales y políticos contra el proyecto, se declaró partidario de la reforma y nos mostró que conocía muchas reformas más qw la que el Gobierno propon´e: Hay—dijo—una reforma para conformar y otra para deformar; hay para rematar la Constitución y otra para cambiarla; para sustituir un régimen por otro distinto...

• Hay, sigue, una reforma que implica un comportamiento negativo, •una conversión al revés, una apoetasía; hay una reforma como la carmelitana o la franciscana y otra como la de Lutero. El señor Fernández de la Vega estuvo tremendo. Acusaciones. Temores. Calificativos duros. El proyecto es, según él, trasnochado, antisocial y reaccionario, divolvente, antihistórico, antinacional...

• Voces toledanas contra la´ reforma política. Una voz leonesa a favor del proyecto: el señor Suarez González (don Fernando). Gran talla política y parlamentaria. Estuvo demoledor. Levantó murmullos cuando ge refirió a no monopolizar fe lealtad a Franco. No gustaron estas frases; las suavizaría oon explicaciones posteriores.

• Réplicas y contrarréplicas. Nada se ha resueno. No han hablado ios votos. Los a>plamos no son voto», ífo »« ha hecho más que empegar a hablar.

 

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