Autor: Pablo, F. L. De. 
 La semana política. 
 Malos augurios para el proyecto de reforma política en las Cortes     
 
 Ya.    03/10/1976.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

LA SEMANA POLITICA

Malos augurios para el proyecto de reforma política en las Cortes

El informe del Consejo Nacional así lo hace temer • Destacado protagonismo en estos

debates de líderes de la "gran alianza" • No se ve salida al empeño de aplicar a la

nueva situación política una legalidad vigente, pero inservible

MADRID. (Crónica política de Logos, por F. L. de Pabia)

Los rumores en torno * una. po-siUe crisis del Gabinete no parece que tengan confirmación, según fuentes próximas a la Presidencia del Gobierno. La demora en la asunción de unas medidas económicas se debe a la ´d´ficultad del momento y al hecho de que cuaU quier medida que se adopte tendría poco éxito si no se asegura que pueda ser secundada por los diver•os entes productivos. No obstante, ti Gabinete tiene problemas que van a dificultar la realización de •u programa reformista.

£1 Consejo Nacional ha hecho DII Informe sobre ta reforma política- que no le augura un buen porvenir en su tramitación legislativa gi los procuradores actúan coordinados por quienes conducen la oposición institucional al planteamiento del señor Suárez.

Si es cierto que el informe ha formulado una serie de sugerencias aceptables, como la de qu« Jas reformas constitucionales deban ser sometidas obligatoriamente a referéndum, previa aprobación por dos tercios de las Cortes, tal como está ahora establecido, hay otras sugerencias que, como la solicitud de un sistema electoral ma-yoritario para ambas Cámaras, reduciría, de ser aceptada por el Gobierno, la credibilidad del proyecto entre la oposición.

Los consejeros que han actuado ej> los debates de la sección primera son loa mismos que conducen la "gran alianza" conservadora que está a punto de formarse de cara a las próximas elecciones (Martínez Extérnelas, López Rodó y otros) y quienes, con toda seguridad, van a coordinar la actuación legislativa de una serie de grupos parlamentarios que ya se están preparando para ganar la batalla de las Cortee.

Inquietud e inseguridad

La delicada situación del Gabinete se complica por su tardanza en asumir esas medidas económicas a corto plazo cjue devuelvan un mínimo de estabilidad y confianza a los entes productivos, así como por las dudas y retrasos que están sufriendo las decisiones que implanten una politica nacional de austeridad a todos los niveles. Demorar esas medidas por temor a su impopularidad o por creer que alentaría la ya violenta contestación social, parece suicida.

La espiral de la violencia callejera de todo orden está sembrando la inquietud y la inseguridad entre las gentes sensatas, que «stán ya pendulando hacia posiciones más conservadoras, precisamente cuando ha surgido otro factor que puede provocar división de opinión , en zonas neurálgicas: las medidas adoptadas ayer por el Consejo de Ministros, a propuesta clel ministro del Ejército y con aprobación unánime del Consejo Superior del Ejército, contra los tenientes generales Iniesta Cano y Be Santiago por haber expresado opiniones políticas.

Fuentes militares consultadas el respecto nos aseguran que en la práctica, y prescindiendo d« «uspectos formales, la decisión «quivale a "una sanción" y ponen de relieve que está relacionada con las opiniones políticas vertidas por estos generales respecto, en su punto de partida, a la reforma sindical propuesta por el Gobierno. Fuentes informadas aseguran que la iniciativa para comenzar este expediente fue tomada por el Ejército. No obstante, el expediente pasa ahora al Consejo Supremo de Justicia Militar, quien dará audiencia a los interesados. Después volverá al Consejo Superior del Ejército, cuya resolución se someterá al Consejo de Ministros. El expediente administrativo tiene también ta anuencia de los capitanes generales.

Publicar las reglas del juego

Por otra parte, la demora en hacer públicas las normas electorales que van a regir tanto para el referéndum como para las elecciones impiden a los partidos asumir posiciones claras ante la reforma. Si bien la entrada en fun-e*onR»ri«rrt{r iM- H*gí9trtr->ie Asociaciones puede contribuir a clarificar actitudes, mientras esa* normas no se conozcají, mientras el Gobierno no decida claramente cuándo acaba la tolerancia y »m-pieza la legalidad, nunca, sabrí. con qué interlocutores tiene que negociar.

Si las Cortes se empeñan «n regular las normas electorales, «n dar opción a que participen d« algún modo «n ellas ^los grupo» políticos que están fuera de lee actuales Imstitueicmes, 4a credibilidad d« la reforma estará mas #n entredicho.

De otra parte, la demora, en «A-cpiítrai- algún sistema de pacto social que sustituya, aunque se» transitoriamente, a la ya desmontada Organización Sindical, estA alentando el caos d>e las huelga* salvajes y politizadas y añadiendo nuevos peligros para la reforma política.

Adelantar las elecciones

La salida de toda está situación —se npiná en medios políticos—no puede ser más que la de adelantar. las elecciones propuestas por el Gobierno. Sí para eMo las Corte* ponen impedimentos insalvables, aún queda la pxmibilidad de ignorarlas, acudiendo el Bey al referéndum potestativo que el proyecto de ley arbitraba y al que se han opuesto la mayoría d« los consejeros, argumentando qiie de hecho ya está reconocido en la ley Orgánica.

Para algunos bastaría con reconocer.que "el sistema institucional del Reino «stá amenazado", para que el Rey, asistido por el Consejo del Reino, adoptara las medidas excepcionales necesarias, que podrían ser sometidas a referéndum. Esas medidas no podrían ser otras que la suspensión o disolución d« las Cortes y la .convocatoria de nuevas elecciones para unas Corte» provisionales y constituyente*. Esta decisión equivaldría a la ruptif´ ra, pero no se ve otro modo d* desalar las ligaduras d« J«f.,tejp vigentes" si qiHelies lfté~"coníroTan se empeñan en aplicar un* legalidad que puede resultar inservible cuando se crea nueva «ituaclóo política de hecho.

 

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