Autor: Attard Alonso, Emilio. 
   Examen responsable del proyectos de Reforma     
 
 Ya.    28/09/1976.  Página: 5,6. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

EXAMEN RESPONSABLE DE PROYECTO DE REFORMA

A raíz del mensaje del nuevo Rey de España, pronunciado el día de su proclamación, escribíamos en la prensa, el 29 de noviembre de 1975—después de cuarenta años de enmohecida la pluma, afilada en el último curso de la Escuela de Periodismo de "El Debate"—, que. tras la trascendental convocatoria históérica, procedía, para su efectividad, "la reestructuración de los órganos del Estado que programen la ejecutorledad del mensaje, calendando su planificada consumación, que este programa obtenga el asentimiento expreso de quienes lo compartan y aun el tácito de aquellos que, dudosos en la fiabilidad de su ejecución, lo aplacen, con la condición suspensiva de su cumplimiento, que aquél fuera avalado por el consenso de las instituciones para que, en último término, hiciera posible la armonía y concordia nacionales, empresa que a todos nos compete y a la que hemos sido convocados en esta singular hora histórica que nos ha sido dado vislumbrar".

SE han perdido diez meses en el intento de lograr el asentimiento explícito de las instituciones a un planteamiento d« jambio, hasta llegar al anuncio´ ie la reforma, del equipo Suá-rez, y todavía hasta que el vi-jepresidente primero del Gobierno» que éste heredó de su predecesor, no ha sido sustituido por el teniente general Gutiérrez Mellado, creemos que no ha tenido la nación exacta ¡encienda del aval solidarlo Imprescindible para que el buen fin del proyecto goce de un mínimo de garantías en la efectividad de loa propósitos enun;iados que, por vocación patrió, tica, queremos creer son sinceros.

Aunque el transcurso Inútil 3e un tiempo precioso fue de;eriorando las expectativas de ,a esperanza.

Queremos confiar también 3ue eh el ínterin el trámite de las ataduras por el que optó el Gobierno, sin reestructurar sus Srganos. no trate de mixtificar JT mixtifique, haciendo Impracticable un proyecto que necesariamente hemos de interpretar son arreglo a buena hermenéutica, en base de la textualldad x>nceptual de su preámbulo y íl discurso presidencial que le jrecedió y que hubiera sido mucho más acertado pronunciar lespués de su publicación. Los trabajos publicados por los señores Ollero, Morodo, Jiménez de Parga, Chueca Goltia y Villar Arregui, son altamente Ilustrativos, ponderados y dignos .de consideración, quiza tengan la virtud y el defecto del condicionamiento prismático da la particular concepción política de sus autores, pues, aun muy superada, siempre trasciende la primitiva y condicionante visión, por noble y correcta que sea.

HOY quisiéramos también superar la nuestra y acometer el juicio de valor de la reforma proyectada contemplando de modo exclusivo el interés general, previo el estudio aséptico de las circunstancias de lugar y tiempo que enmarcan, limitan y determinan en definitiva la expectativa de su prosperidad.

El equipo Suárez, a quien en estas paginas -dimos el plazo de tres meses pa,ra iniciar el libro de su ejecutoria, a los sesenta días articula un proyecto que supone el intento taumatúrgico, sin precedentes históricos, de programar la ruptura desde dentro, explícitamente avalado, y sabido es que la solidaridad no se presume por la trascendental sustitución ministerial que acaba de consumarse tras la espectacular c o n v ocatoria castrense que la precedió.

Mientras tanto, la dialéctica de la oposición coordinada ante el proyecto de la reforma parte de un supuesto táctico erróneo y que es necesario clasificar; ella, ni es todo el país ni toda la oposición; el país somos todos: los que tienen el poder y quienes les asisten; los que, usufructuarios del régimen oligárquico, se debaten ante la realidad de la presunción de pérdida de algo que consideraban un bien patrimonial priva, tlvo: la España que a todos nos pertenece, y además, todos aquellos que, habiendo o no participado en la Administración del sistema que se extingue, de sus resultados se beneficiaron y por accionua jwntetón se sienten m´Ss b menos solidarlos del pasado. También una Inmensa clase que engendró la sociología del régimen en la comunidad del bienestar, lograda

Emilio ATTARD ALONSO

• ,•.».

(Continúa en pág. sigte.)

Proyecto de reforma

(Viene de la pág. anterior)

con mayor o menor razón eco. nómica y que carecen de calificación política conocida. Y también, "cómo no", están, estamos, las minorías politizadas en la amplia gama que limita de un lado con los que, repudiando el sistema, pero dentro de sus estructuras, se mantuvieron marginados o espontáneamente distanciados, en actitud testimonial de su discrepancia, y de otro lado quienes, vencidos, humillados y perseguidos ideológica, personal y territorialmente, fueron «1 fermento constituyente de la base reprimida de acciones clandestinas, cuyo revanchismo puede evidenciarse, unos y otros, o pertenecen a la oposición no coordinada, también llamada moderada, por estimar que la otra conduciría, está conduciendo ya, a planteamientos maximalistas catastróficos, o se hallan integrados en ella y en algún caso al servicio consciente o inconsciente de una inspiración preconcebidamente útil al fin perseguido de la ruptura traumática.

SI esto creemos que es asi; si la legalidad táctica del régimen parte de una victoria cuya administración fue compartida, tolerada o delegada por cuatro decenios, y en cualquier caso considerada como punto de partida para la legalidad da la reforma por cuanto representa la primera vicepresídencla del Gobierno, ¿podemos, acaso, en el presente trance partir de la escalofriante insensatez que supondría el supuesto de poner de rodillas, cual vencida en la situación secesorla, el ferea del poder, Imponiéndole condiciones mas apremiantes y exigentes que los propios parlamentarlos de Estrasburgo establecen ?

No es posible sustituir la España de "unos" por la España de los "otros", cuando es lo cierto que, como dijo el Monarca, "ello es empresa dé todos y hemos de hacer lo posible para que todog la consideremos auténticamente nuestra".

Previas las anteriores consideraciones, cabria preguntarnos: Cualquiera que fuese quien hubiere tenido el poder sin partir de cero corno consecuencia de un acto revolucionarlo que hubiera vencido a lo que han llamado los poderes tadieos —que evidentemente no dejan de tener auténticas adhesiones conservadoras y eantinuistas-~> ¿habría mejorado con más rapidez y mayor imaginación un plan calendado como el que se nos ofrece por el tándem Suáress-Osorio, con el aval solidarlo de Gutiérrez Mellado? Creemos que no.

Y, consecuentemente, con sentido de responsabilidad, estimamos que su consideración ha de ser muy distinta a la del maxi-malismo catastrófico.

TTVRAN necesarias estas consiI-í deraciones previas para que en base de tales presupuestos pudiéramos proseguir el estudio de sus posibilidades desde la más pragmática interpretación que puede ser, según los corolarios que alcancemos, la base del auténtico cambio que exige la circunstancia presente, porque la ruptura enunciada puede y debe convertirse en la ruptura pactada, que en alguna ocasión fue la desiderata de muchos.

En esta y sucesivas colaboraciones vamos a analizar el contenido de la reforma, el margen de sus posibilidades, las virtudes, defectos, imprecisiones y lagunas de su articulado, para concluir estableciendo las que, a nuestro leal saber y entender, constituirán garantías da autenticidad e imparcialidad imprescindibles para la concurrencia electoral.

Emilio ATTARD ALONSO

 

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