Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   La respuesta de la oposición     
 
 ABC.    19/09/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ABC. DOMINGO 19 DB SEPTIEMBRE 1>E 1976. PAG. «.

LA RESPUESTA DE LA OPOSICIÓN

HACIENDO suya la reivindicación básica de todos los grupos democráticos —la convocatoria de unas elecciones generales por sufragio universal—el Gobierno «ue preside Adolfo Suárez ha infringido un severísimo golpe a quienes pretenden convertir la oposición en un monolítico frente unitario.

A la hora de la respuesta no sólo se observan, y se observarán aún más. las profundas diferencias existentes entre la oposición moderada y Coordinación Democrática, sino que en el seno de la propia Platajunta aparecen disensiones que muy Wen podrían desembocar en su desintegración, o al menos en el desenganche o» algunos de sus miembros

ENFOQUE POSITIVO.—El comunicado aecho público ayer al mediodía por Coordinación Democrática mantiene los habituales rasgos de cerrada intransigencia, a pesar de reconocer el progreso evidente ente» la oferta Suárez y la oferta Arias. Resulta, no obstante, enormemente significativo que Izquierda Democrática y el P. S, O. E, dieran respuestas previas individuales, y que el P. S. P. de Tierno Galvan y Raúl Morodo haya estado a punto de no aceptar el documento elaborado a partir de los esquemas de Antonio García TrevUano.

El enfoque de los hombres de Ruiz Giménez es obviamente positivo, ya que consideran que, «a pesar de sus defectos, el proyecto de ley de Reforma Política supone una base de partida para la instauración de la democracia y responde a sus esenciales exigencias, defendidas insistentemente por Izquierda democrática».

iQuienes aún creen en la validez de coordinación como superestructura de la oposición argumentan que la concordancia solo es precisa en cuestiones de índole general, quedando en manos de cada partido las opciones poltíicas concretas. ¿Pero acaso no se trata de un planteamiento general el expuesto por el Gobierno -y de una actitud general de respuesta a dicho esquema? ¿Si las divergencias son claras en este terreno, qué ocurrirá en el seno de Coordinación cuando sus miembros deban elaborar sus respectivas ofertas electorales?

POSIBILISMO POLÍTICO.—Ahora, en la recta final hacia la democracia, son ya las afinidades ideológicas, y no las estrategias bien o mal intencionadas, las que empiezan a perfilar las alianzas. Es curioso observar, por ejemplo la similitud entre los comunicados hechos públicos por Ruiz Giménez y Gil-Robles. La Federación Popular Democratica.de este último coincide con Izquierda Democrática a la hora de emitir un mismo «sí, pero».

Aunque el comunicado de la P. P. D. hace mayor énfasis en lo que le falta al programa gubernamental que en lo que aporta, constituye un modelo de posibilismo político aceptando la oferta Suárez cómo punto de partida v marco de perfeccionamiento.

SUGERENCIAS VALIDAS.—En esta misma línea quizá sea mayor el dilema que se les presenta a los partidos socialistas. Tanto el P. S. P., como sobre todo el P. S. O. E., deben encarar con pragmatismo la exclusión de los comunistas. No sería de extrañar que las próximas semanas depararan fuertes tensiones en el seno de ambos partidos, las cuales servirán, de alguna manera, para poner a prueba su aparente consistencia.

Al Gobierno le falta ahora completar su impecable operación reformista disipando las últimas dudas que asaltan a la mayoría de los partidos de moderados. Se trata de Ir garantizando, paulatinamente, que habrá juego limpio en las elecciones y que la competición se desarrollará en un clima de igualdad de oportunidades. Sugerencias como la formulada anteayer por Gil-Robles —creación de Consejos de Control con representación paritaria de todos los partidos—podrían ser. al menos parcialmente, incorporadas a través de la futura ley Electoral.

En definitiva, sucede que los partidos políticos—al menos los que se sienten capaces de contar con el respaldo de un número razonable de españoles—desean, ante todo, dejar el oscurantismo del >underground» y comenzar a cumplir su verdadera misión pública. Así lo harán—aunque tengan que pasar por una «ventanilla»— si el desarrollo del programa gubernamental resulta coherente con los Principios que lo inspiran.—Pedro J. RAMÍREZ.

 

< Volver