Pleno del Consejo Nacional     
 
 Arriba.    09/10/1976.  Página: 9-10. Páginas: 2. Párrafos: 28. 

«Acometer la reforma de nuestro sistema constitucional a fin de

garantizar la estabilidad política.

que le acompañaban, señores Sanz Flores, Palomo Pérez, García González y Elicegui Diez.

La condena más enérgica de este atentado, el dolor que manifestamos, son sin duda sentimientos profundamente compartidos por todos y cada uno de los miembros de esta Cámara, por lo que me atrevo a someter a vuestra consideración que queden reflejados en el acta de esta sesión.

El terrorismo no impedirá la marcha de España ni romperá sus valores. La responsabilidad política verdaderamente impresionante que en estos momentos está demostrando el pueblo español, exige y garantiza que nuestros esfuerzos alcancen el objetivo -propuesto. Nunca nos han intimidado las actuaciones terroristas y el Gobierno de España no está dispuesto a que en este tiempo de renovada esperanza para todos los españoles tengan la menor repercusión los intentos de unos grupos minoritarios claramente enfrentados con los deseos y los intereses del pueblo al que servimos.

EL GOBIERNO, RESPALDADO POR LA MAYORÍA

Desde estos planteamientos de legalidad, autoridad y respeto a las libertades cívicas,

el Gobierno está firmemente decidido a proseguir su gestión, consciente de que le respalda la inmensa mayoría de los españoles que piden moderación y no extremismos, orden y no anarquía, libertad y justicia y no violencia. Y a ello dedicará el Gobierno su máximo esfuerzo.

Señores Consejeros, sin perjuicio de dejar constancia del propósito indeclinable de proseguir su labor de reforma política, e| Gobierno tiene que gobernar y administrar nuestros asuntos comunitarios cotidianos, para lo cual ha de .adoptar las medidas que nuestra situación económica hacen aconsejable. Como sabéis, para hoy mismo está convocado el Consejo de Ministros y sus miembros han de deliberar sobre tos asuntos cuyo aplazamiento no resulta conveniente. Por ello delego en el Vicepresidente del propio Consejo la presidencia de la sesión a partir de este momento. Sin embargo, es propósito de los miembros del Gobierno, que a su vez son Consejeros Nacionales, permanecer en la Cámara.

Finalmente os invito, con toda sencillez, a que tengáis muy presente en vuestras delibe; aciones que e! pueblo español espera vuestra opinión rigurosa y responsable sobre algo que es de la mayor trascendencia para e¡ futuro de España: la reforma política de nuestro sistema, para ponerlo en consonancia con las necesidades y deseos del pueblo español.

Muchas gracias.

DEFENSA DEL DICTAMEN

Terminado el discurso del Presidente del Gobierno, éste y los miembros del Gabinete se ausentaron del salón para acudir a, la reunión del Consejo de Ministros.

Quedó como Presidente de la sesión don Ignacio García López, Ministro Secretario General y Vicepresidente del Consejo. En el banco azul permanecieron los Ministros de Asuntos Erteriores, Marina y Gobernación, en su condición de Consejeros Nacionales.

Defendió el dictamen de la Comisión el que fue ponente deí informe, don Francisco Abella.

Intervención de Abella

El señor Abella expuso ante el Pleno las características más importantes del informe. Entre ellas, que la reforma precisa, y así consta en el informe, tanto en su génesis como en su presentación, gozar de la autoridad que el acatamiento a la legalidad vigente otorga y concede.

La sección se mantuvo unánime en estimar, y así ha sido recogido en el informe, que ai pueblo corresponde la titularidad de la soberanía, y al Rey, su personificación. A las Cortes co. rresponde elaborar y aprobar las leyes, y al Rey, sancionarlas y promulgarlas.

— La sección admite que en el régimen bicameraj convergen ventajas, garantías y controles convenientes en función de una más perfecta eficacia en el grado fíe representación y representatividad.

— Hay una serie de sugerencias relativas a la precisión de determinar el ámbito territorial para la elección de los diputados; criterios para la distribución del número de diputados y senadores; que se mantenga el procedimiento actual de designación del Presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, etc.

— Si bien es cierto que el sistema parlamentario de sulragio universa! ¡meiie ofrecer una presencia varia de intereses, no lo es menos la precisión que de alguna manera, en el proceso legislativo y demás funciones de interés general, se asegure la presencia de la representación de intereses económicos, sociales, culturales y profesionales.

En su rúbrica final el informe recoge la opinión de que en una Ley Fundamental, como lo va a ser la de reforma política, no debe contener pronunciamiento alguno sobre el sistema electora] aplicable, ni siquiera en sus disposiciones transit o r i a s. La materia electoral ha de estar siempre regulada por ley aprobada en Cortes, criterio éste que debe ser aplicado ai supuesto que la disposición transitoria primera cnntempla.

Finalmente, se considera que no es necesario mantener el preámbulo del proyecto, mas si se optara por su permanencia, su redacción debería matizarse inspirándose e incorporando los criterios fundamentalmente poli´ ticos que a lo largo del informe se indican.

Discrepancia de Fernández de la Mora

En el turno de oradores que se habian inscrito para intervenir en e] Pleno, llamado el señor Zamanillo, que no se encontraba presente, ocupó la tribuna don Gonzalo Fernández de la Mora.

E! señor Fernández de la Mora, al comienzo de su discurso, dijo: «El tema ele la reforma política es capital, Las alternativas que se nos ofrecían eran cuatro: la inmovilidad, la continuidad perfectiva, la reforma y la ruptura. Quienes podían hacerlo han optado por la reforma. No me cabe ninguna responsabilidad en tan histórica resolución. Me encuentro sobre este punto, en el mismo lugar que la casi totalidad tte nuestro Pue-blo. Pero entiendo que a diferencia de )o que, por ejemplo, ocurre en física, en política la mayoría de los procesos son irreversible-;. Hoy, el proceso de reforma qne ha sido desencadenado es, para bien o para mal, irreversible. En estas circunstancias, me pronuncio sin reservas a favor de usía reforma política.»

Tras decir, más adelante, que

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Sábado 9 octubre 1976

Arriba 9

ABELLA:

"La reforma precisa gozar de la autoridad que el acatamiento a la legalidad vigente otorga y concede"

FERNANDEZ DE LA MORA:

"En estas circunstancias me pronuncio sin reservas a favor de una reforma política"

MARTÍNEZ EMPERADOR:

"El sistema más adecuado es el sufragio universal"

GUTIÉRREZ RUBIO:

"En el informe se recoge la preocupación por el establecimiento de cauces orgánicos en las tareas legislativas"

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no se oponía en lo esencia] al proyecto ni al informe y señalar los puntos concretos de] informe que merecían su aprobación, pasó a expresar sus discrepancias con el informe en los siguientes puntos:

Para él, la representación inorgánica debía ser complementada por la orgánica y la plebis. citarla. No se puede dejar indeterminada la composición del Consejo de] Reino. E] artículo quinto, que autoriza al Rey a consultar directamente a] pueblo, puede significar un serio desgaste para la Corona. Consideraba imprescindible que la decisión regia fuera unida a] dictamen vinculante de] Consejo del Reino. Las dos Cámaras deben de poseer iguales poderes, tanto para la legislación constitucional como para la ordinaria.

Por último, el informe no se pronuncia tajantemente sobre la exposición de motivos del proyecto.

Martínez Emperador: aopoyo al dictamen

A continuación, el Consejero Nacional don José Martínez Emperador; intervino para decir que, aunque en principio había pensado formular determinadas modificaciones al informe de la sección, había cambiado de propósito al escuchar a] señor Fernández de la Mora. Su opinión era contraria, consideraba que la reforma era urgente e inaplazable y que el sistema más adecuado era el sufragio universal. En consecuencia, apoyaba el criterio de la sección.

Gutiérrez Rubio, por la Ponencia

E] Consejero Nacional don Julio Gutiérrez Rubio, miembro de la Ponencia que redactó el informe, hizo unas puntualizaciones en defensa del dictamen de la sección.

En primer lugar, señaló que no existía una discrepancia profunda entre las tesis del señor Fernández de la Mora y de la Ponencia. Quizá una mayor radi-calización en sus propuestas. Pero en e] informe de la Ponencia, primero, y en el dictamen de la sección, después, se recogen de hecho muchas sugerencias formuladas en su momento por el señor Fernández de la Mora. En el informe se recoge la preocupación por el establecimiento de cauces orgánicos en las tareas legislativas. Hay otros aspectos que no han sido tratados en el informe porque no figuraban en el proyecto del Gobierno. La Ponencia, insistió, no ve diferencias radicales entre las posturas del Consejero y las del informe, en consecuencia, y en principio, mantenía los términos de la redacción.

Réplica

E] señor Fernández de la Mora, en su réplica, insistió en cuatro puntos concretos que deberían modificarse. El ponente, señor Gutiérrez Rubio, aceptó los tres primeros: referentes a que la representación del Congreso y del Senado en el Consejo del Reino fuera paritaria, que ambas Cámaras fueran colegisladoras, y que en e! supuesta contemplado en el artículo 5 del proyecto, sobre consulta directa al pueblo por el Rey en referéndum en determinadas materias, fuera previo informe preceptivo del Consejo del Reino, aunque no vinculante.

No aceptó el cuarto supuesto referente a que la representación " orgánica fuera acogida en e] Senado.

Votación

Fijada la postura de la Ponencia, tras un descanso, el señor Gutiérrez Rubio dio lectura al informe en el que se recogían tres de los aspectos planteados por el señor Fernández de la Mora. El texto de la Ponencia fue aprobado por 80 votos a favor, 13 en contra y seis abstenciones. Entre las abstenciones figuraban las de los miembros del Gobierno, y votaron en contra los señores Fernández de la Mora, Suevos, Bofill, Girón de Velasco, Calviño de Sabucedo, Pérez Viñeta, Almagro y Montes de Oca, Salas Pombo, Iniesta Cano, Pinar, García Ibáñez, De la Iglesia y Aramburu.

Seguidamente se puso a votación la propuesta del señor Fernández de la Mora de adición de un párrafo al apartado 13 del capítulo cuatro.

En el apartado se dice, entre otras cosas, que «es preciso que, de alguna manera, en el proceso legislativo y demás funciones de interés general, se asegure la presencia de la representación de inter|ses económicos, sociales, culturales y profesionales». La adición propuesta por el señor Fernández de la Mora era añadir este párrafo: «El Senado, por sus características, debiera ser la Cámara en que encontraran 1» debida representación los intereses económicos, sociales, culturales y profesionales.»

La propuesta del señor Fernán, dez de la Mora fue aceptada por 63 votos a favor, 18 en contra y 18 abstenciones, y en consecuencia se incorporó al texto del informe que el Consejo envía al Gobierno.

Por último se aprobaron los restantes asuntos que figuraban en el orden del día, entre ellos la liquidación del presupuesto de] Consejo en 1975, la aprobación del proyecto de presupuesto para 1976 y otros acuerdos de carácter técnico y económico.

(Fotos GIMÉNEZ)

 

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