Ante la Reforma Política. Puede desaparecer el Consejo Nacional. 
 Se pretende un sistema bicameral a través de un Congreso de Diputados y un Senado     
 
 ABC.    31/08/1976.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. MARTES 31 DE AGOSTO DE 1976. PAG. 8.

ANTE LA REFORMA POLÍTICA PUEDE DESAPARECER EL CONSEJO NACIONAL

SE PRETENDE UN SISTEMA BICAMERAL A TRAVÉS DE UN CONGRESO DE DIPUTADOS Y UN SENADO

Las dos Cámaras podrían tener poderes parejos en la legislación, pero desiguales en la acción política

Madrid. (De nuestra Sección Política.) La reforma parlamentaria es indudablemente el primer tema que debe afrontar con urgencia el Gabinete, ya que en estos momentos la reforma política ha permanecido en un «impasse» que en algunos círculos políticos se considera peligroso. Todavía no hay una decisión concreta de! Gabinete sobre como va afrontarse este tema. Lo cierto es que desde la toma de posesión del Gabinete Suáre´z, producida en los primeros días de julio, su gestión ha estado dirigida más ha«ia la delicada situación económica que hacia la reforma política. Sin embargo, se espera nue en el próximo mes se aborde y perfile en qué va a consistir la postura del Gabinete que preside el señor Suárez ante este tema.

En los medios políticos se afirma que su-pondrá una modificación importante y consustancial de nuestras Leyes Fundamen-tales. Parece que inicialmente, frente a un sistema unicameral, se especula en círculos políticos con una fórmula bicameralista no colegisladora como en un principio presentaba el proyecto del anterior Gabinete. La fórmula bicameral coleglsladora se inició en la Historia de España con el estatuto real de 1834. El estatuto dividía las Cortes en estamento de proceres (Cámara AltaX y estamento de procuradores del Reino (Cámara Baja). A partir de 1837 recibieron el nombre de Congreso y Senado.

LEY DE BASES.—Parece que en éstos momentos, según se comenta en círculos políticos, una de las fórmulas que podría utilizarse es una ley de Bases que no supondría una mera adaptación de las Cortes y del Consejo Nacional. Se insiste, sin embarg», «fne -e! Gabinete no tiene una decisión adoptada en firme

CONSEJO NACIONAL.—Se apunta la posibilidad de que desaparezca el Consejo Nacional, que ^a en los últimos años dejó de ser Consejo Nacional del Movimiento para convertirse en Consejo Nacional. Al mismo tiempo desaparecería la Secretaría General del Movimiento. Las preguntas que caben hacerse, según se señala, estriban en la desaparición formal o no del Movimiento. Si esto es así, la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento, que constituyen, según los términos de la exposición de motivos de la Ley Orgánica, la guía permanente y el sustrato Inalterable a toda acción legislativa y de Gobierno, pasaría entonces a convertirse en una Carta Magna como Ley de Principio"! Fundamentales sin más connotaciones. Quizá parece como más probable la desanariclón definitiva del Consejo Nacional, que no sería sustituido por ningún cuerpo representativo que recogiera algunos de sus comnonpntes

CONGRESO.—La reforma parlamentarla crearla, a través de un sistema bicameralista, dos Cámaras: una Baja, el Congreso de Diputados, v otra Alta, el Senado. Formarían las dos Cámaras el conjunto del sistema parlamentarlo esoañol que se denomina Cortes Esoañolas.

Formarían la Cámara Baja o Congreso de Diputados un total aproximado de 300 diputados, elegidos por sufragio, igual directo y secreto por todos los españoles mayores de edad que figuren en el censo electoral. Los escaños del Congreso estarían repartidos entre los partidos políticos, según el resultado de las elecciones. Al mismo tiempo, el partido que lograse la mayoría sería el encargado de formar Gobierno

SENADO.—Sobre la constitución de la Cámara Alta o Senado podrían utilizarse dos fórmulasr o solo, como en el Congreso de diputados, el sufragio igual, directo y secreto, o mezclar una fórmula corporativlsta con la anterior. Se podría buscar en ti Senado una representación que comprendiera las diversas reglones de España, así como un grupo de senadores designados en cada Legislatura por el Rey

Según otras fuentes no tendrían los mismos poderes ambas Cámaras y parece señalarse con algún fundamento que no serían coleglsladoras, sino que se buscaría un punto intermedio. Es decir, ambas Cámaras tendrían poderes parejos en la Legislación cero desiguales en la acción DO-lítica

RELACIONES ENTRE CÁMARAS. —

una ley, finalmente, regularía las relaciones entre las dos Cámaras. Tanto los diputados como los senadores tendrán que cumplir unos requisitos para ostentar esta representación: ser español, mayor de edad, estar en pleno uso de los derechos civiles y no sufrir Inhabilitación política Tanto los senadores como los diputados podrán ser reelegidos cuantas veces se ore-serten

Tanto el Congreso como el Sanado tendrán Un presidente que, según algunas versiones, podría ser elegido por los nlenos respectivos de ambas Cámaras.

CONSEJO DEL REINO.—Inleialmente. el Consejo del Reino no se vería afectado de una manera fundamenta] por la reforma parlamentaria en cuanto a sus funciones, aunque sí en cuanto a su composición. Según esto, el Consejo del Reino seguiría asistiendo al Rey en los asuntos trascendentales de su exclusiva competencia. El Consejo del Reino tendría precedencia sobre el Congreso de diputados y el Senado. Estaría formado por quince consejeros, diez en representación de ambas Cámaras, cinco por el Senado y cinco por el Congreso de diputados. Dos militares, el de máxima graduación uno —capitán general o en su defecto el teniente general en activo más antiguo— v el general jefe del Alto Estado Mayor serían consejeros netos junto a los presidentes del Tribunal Supremo, Consejo d-= ^-••--í- ° instituto de España.

LEYES FÜNDAMENiAUiS.—Quedarían configuradas como Leyes Fundamentales del Reino, la ley de Principios Fundamentales, Fuero de los Españoles, Fuero del Trabajo, ley Constitutiva de las Cortes Españolas, ley de Sucesión en la Corona, ley de Referéndum Nacional, ley Orgánica del Estado y cualquier otra que confiriéndole tal rango se promulgue en la sucesivo.

Un Tribunal especial, de Garantías Constitucionales, que constituiría una sala del Tribunal Supremo entendería de los recursos e Incidentes que se susciten acerca de la disconformidad de las leyes y disposiciones generales del Gobierno con las Ley«s Fundamentales del Reino, las reclamaciones en materia electoral y aquellas otras materias que le atribuyan las leyes.

Los puntos fundamentales de la reforma parlamentarla serían, núes la articulación de un sistema bicameral con una ley que regulase las relaciones entre las dos Cámaras, Senado y Congreso de diputados; la supresión del actual Conse.io Nacional; una profunda modificación de la actual Cámara legislativa; qtie -páyarfa a convertirse éíi el Congreso de diputados: una nueva articulación del Consejo del Reino: una definición sobre las comrvetencias de ambas Cámaras, que no serían coip^Kladoras totalmente y que serían d==í>;uples en la acción política, y la creación de un Tribunal de Garantías Constitucionales.´

 

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