Dionisio Ridruejo, enterrado en la Almudena     
 
 Informaciones.    30/06/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

DIONISIO RIDRUEJO ENTERRADO EN LA ALMUDENA

MADRID, 30. (INFORMACIONES.)—lista mañana han recibido sepultura en el cementerio de la

Almudena, de Madrid, los restos mortales del escritor, político y periodista don Dionisio Ridrue.jo,

fallecido en la madrugada de anteayer, victima de una angina de pecho.

Don Dionisio Ridruejo habia sido internado la pasada semana en la Clínica de la Concepción, donde iba a

ser intervenido el miércoles próximo para efectuarle un trasplante de coronaria, .operación que se vio

necesaria en un chequeo médico al que había sido sometido en el Hospital Clínico.

Alrededor de las dos >ie ia madrugada del sábado, el ilustre escritor fue llevado a la unidad de vigilancia

intensiva de la Clínica de ´a Concepción, cuando se apreció un empeoramiento de su estado general. Poco

antes de l£ts dos y media fue sacado con vida, pero falleció minutos después.

En e] momento de su fallecimiento fe encontraban con él su esposa, dona Gloria Ros. sus hijos Dionisio y

Gloria, sus hermanas y otros familiares.

Desoe ei momento en que se conoció la noticia cundió el desánimo y la preocupación entre el grupo

político que encabezaba don Dionisio Ridruejo hombre calificado por sus facultades y actitudes

dialogantes, a quien se considera entre sus compañeros insustituible.

CAPILLA ARDIENTE

A media mañana de ayer quedó instalada en la Clínica de la Concepción la capilla ardiente con los restos

mortales de don Dionisio Ridruejo. Durante el resto de la mañana y toda la tarde acudieron a la clínica

numerosos amigos y compañeros del finado. Aparte de sus familiares, estuvieron presentes,

Don Camilo José Cela, don José Luis L. Aranguren. don Pedro Laín Entralgo, don Luis Felipe Vivanco,

don Juan Bennet don José Ortega Spottorno. don Luis Rosales, don Antonio Huero Vallejo, don Joaquin

Ruiz Gutierrez e hijos. don José María Gil-Robles e hijos, don Ramón Serrano Súñer, don Fernando

Alvarez de Miranda, don Osear Alzaga, don Iñigo Cavero, don Vicente Piniés, don Jaime Cortezo, don

Rodrigo Una, don Alfredo Mañas, don Alfonso Moreno, don Gregorio Peces Barba, don Antón

Menchaca, don Manuel Cantarero. doña Pilar Primo de Rivera, doña Conchita Montes, don Juan Rof

Carballo, don José Caballero Bonald, don Gerardo Diego, doña Vicenta Camacho, don José A. Nieves

Conde, doña Mercedes Fórmica y don Horacio Valcárcel. entre otros muchos.

También estaban igualmente sus compañeros en la política: don Antonio García López, don Eurico de la

Peña, don Fernando García Lahiguera, don Carlos Alonso de Velasco. don Pablo Martín Zaro. don

Ventura Olaguibe, don Fernando Chueca, don Francisco Gómez, don Paulino Garragori y don Manuel

Diez-Alegría Jr.

En la mañana de hoy el ministro secretario general del Movimiento, don José Solís. oró ante la capilla ar-

diente.

líl funeral por el alma de don Dionisio Ridruejo se celebrará mañana, a las siete de la tarde, en la Iglesia

de te, Jesuítas de Serrano.

Ha muerto un hombre íntegro. A la hora de escribir la biografía de este hambre menudo, pelo canoso,

ojos penetrantes y vivos, de este castellano de la más alta y sobria Castilla, al que «España trató —en

palabras de su gran amigo C. J. Cela— con malos humores de madrastra,», sobresale ante todo la

profunda sinceridad de su vida. Dionisio Ridruejo ha sido en su andadura humana, ciertamente, el hom-

bre honesto que en todo momento supo adecuar su conducta a tos dictámenes de su conciencia. Ya lo dijo

algún día: «De lo que me siento más satisfecho es dé haber mantenido en mi vida una cierta conformidad

entre mis ideas y mi conducta. Creo Que eso es lo que he hecho. Es de la única cosa de la que me jactaría

en el juicio final.»

Y es verdad. Su trayectoria personal y política refleja en todo momento al hombre honrado en

intenciones: falangista de primera hora, amigo de José Antonio Primo de Rivera e intérprete y difusor

destacado de sus ideas, alto cargo de la Falange y contendiente en la zona nacional en la guerra civil y

posteriormente en la Division Azul, rompe en 1942 con el ideario y la organización 1a-langista —

«comprendí que no era posible que una minoría privilegiada -pudiera realizar una revolución para todos

por ia violencia»—, y a partir de entonces se afirma en una posición socialdemócrata, sufriendo a causa

de ella procesos, encarcelamientos, detenciones y destierros.

Nacido en Burgo de Osma (Soria) el 12 de octubre de 1912, en el seno de esa «Castilla reflejada en su

libro "Castilla la Vieja") deteriorada que quizá lleve bulbos que no han podido fructifican, hizo sus

primeros estudios en el Colegio de los Jesuítas de Valladolid —«más que hombre. religioso, me tengo por

cristiano, y por tanto, heterodoxo y pecador»— y sus estudios superiores en el Real Colegio de María

Cristina (El Escorial) y en la Universidad de Madrid, por la que se licenció en Derecho. Posteriormente

obtuvo el título de periodista en la escuela de «El Debate» (1936).

Su vida política comenzó en el seno de la Falange: de •;>; amistad personal con el fundador, José

Antonio, pasó a ser uno de los intérpretes y difusor de la doctrina. En 1937 era nombrado jefe provincial

de la Falange en Valladolid, y un año después, a sus veintiséis años, era ya director general de Propagan-

da del Partido, consejero nacional y miembro de la Junta Política, compuesta sólo por doce personas, de

las que seis eran ministros.

Al finalizar la guerra civil partió a Rusia con la División Azul. «A Rusia fui a pagar los honores

anteriores. El poder conseguida con veintiséis años. Pero ya sabia que debía desengancharme...» No tarda

mucho: en 1942 renuncia a cualquier tipo de participación con la Falange y el régimen surgido de la

guerra. «Me separé del sistema cuando creí que mis ideales, todavía falangistas, habían sido traicionados.

Tuve que someter, seguidamente, a severos análisis críticos aquellos mismos ideales para ver si ellos

tenían alguna culpa, y empecé a plantearme el problema de la vida política y social en términos distintos,

sobre todo en un punto clave: el de no poder considerar que la empresa publica, política o social deba ser

obra de una reducida minoría mesiánica.»

Su nuevo planteamiento le lleva hacia posiciones social-demócratas, con una clara oposición al sistema,

lo que le proporciona diversos procesos y encarcelamientos: es procesado en cinco ocasiones por el

Juzgado de Orden Público y condenado por el correspondiente Tribunal una vez, por el delito de

propaganda ilegal, a seis meses y un día de prisión menor. También fue sancionado gubernativamente en

dos ocasiones: una multa de 50.000 pesetas, por cuyo impago cumplió un mes de arresto sustitutorio, por

haber participado en una asamblea de estudiantes, y otra multa de 75000 pesetas, con motivo de haber

firmado un escrito dirigido al secretario de Estado norteamericano señor Rogers. Igualmente sufre pena

de destierro, siendo profesor del Instituto Español de Lengua y Literatura en Roma y profesor visitante y

conferenciante en algunas Universidades de Norteamérica.

Su postura política —que él mismo ha definido como «liberal en el orden cultural.

demócrata en cuanto a la forma de organizar y legitimar los poderes y socialdemócrata en cuanto a la

aspiración a un paulatino cambio social que someta la economía a las necesidades humanas»— le lleva,

en octubre de 1974, a crear, junto con otras personas de reconocida ideología socialdemócrata, la llamada

U. S. D. E. (Unión Social Demócrata Española).

Un mes más tarde, cuando participaba con otras quince personas de conocidas tendencias demócrata-

cristianas y socialistas en una reunión en la calle del Segre, es detenido y puesto en libertad un día

después. Esta abortada reunión tenía por objeto el constituir una plataforma democrática de diversos

grupos, que quedó constituida finalmente el pasado 11 de junio.

30 de junio de 1975

 

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