Vida Política. 
 Homenaje multitudinario a Don Dionisio Ridruejo     
 
 Informaciones.    16/04/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

VIDA POLÍTICA HOMENAJE MULTITUDINARIO A DON DIONISIO RIDRUEJO.

MADRID, 16. (INFORMACIONES. ) — " Quiero que los españoles puedan dejar oír su voz. Quiero una

libertad y que no tengamos que matarnos otra vez los unos a los otros, y quiero que vivamos en unas

coordenadas de justicia. El país tiene una clase política que aún no ha emergido." Esto dijo a los

periodistas don Dionisio Ridruejo, poeta, escritor y político, poco antes de que empezara la cena-ho-

menaje en su honor en el hotel Mindanao anoche. Esta cena, a la que asistieron mas de quinientas

personas, había sido organizada por intelectuales españoles con motivo del último libro —segundo tomo

sobre Castilla la Vida— de Ridruejo.

En este aparte con la Prensa, don Dionisio Ridruejo afirmó también: "Creo que sólo las bases unifican; el

socialismo español estuvo lleno de tendencias diversas, pero imperaba en todo momento la base. En el

sistema hay mas tolerancia, y en el socialismo más flexibilidad oero no creo que exista ningún pacto entre

ellos." Dijo que tenía diferencias con el señor Tierno Galván porque "él opta por el socialismo de clase y

yo pretendo movilizar sectores más complejos, clases medias y proletarias no marxistizadas"

A su juicio, en esta cenahomenaje estaban reunidos cuatro tipos de personas: "mis amigos personales,

hombres de letras, socialdemócratas (don Dionisio Ridruejo es la "cabeza" de la llamada Unión Social-

Democrata Española — U.S.D.E.—) y todos los que desean e! mantenimiento de la libertad incluso los

que la desean dentro del sistema».

Afirmó también. "No tengo nada contra Santiago Carrillo, pero estoy en contra del protagonismo del

partido comunista como eje o alternativa." Sobre la llamada Junta Democrática, su opinión es que está

sobrepasada y que habría que ir hacia una alianza o plataforma. Admitió que permitiría en un futuro de-

mocrático la presencia de Falange Española "si no preconizaba ]a violencia", y se mostró decidido

partidario de la "posible y forzosa unión de las fuerzas democráticas".

Se le preguntó por sus orígenes falangistas. Declaró que «de ninguna manera participaría otra vez en una

contienda sangrienta entre españoles. Lo que pasó es irremediable e irreversible: la España dramatizante

no es hoy más que un reducto. Salvo el caso aisladísimo de don Blas Pinar, todo el mundo dice que

vamos hacia la democracia, y yo atribuyo en gran parte a la Prensa el cambio que han experimentado los

gobernantes».

En la mesa presidencial de la cena se sentaron, junto a don Dionisio Ridruejo, el doctor Vega Díaz, don

Pedro Lain, don Camilo J. Cela, don Jesús Prados Arrarte, don Eduardo García de Enterría, don Fernando

Alvarez de Miranda, don Paulino Garagorri, don Julián Marías, don Eurico de la Peña v don Manuel

García Lopez.

Concordando, por lo menos, en lo merecido del homenaje a un hombre honesto —«el más honesto de los

políticos que conozco», llegó a decir alguno de los oradores— estaban en el gran salón personajes tan

conocidos como Satrústegui, Pedro Altares. Antón Menchaca. Fernández Ordóñez. Moreno Galván, Luis

Carandell los Gil-Robles hijos, Alvarez de Miranda, Carlos Ollero, Alberto Cercos, Iñigo Carero. Rafael

Arias-Salgado. Juan Luis Cebrián, Gregorio Marañón. Vicente Piniés, la esposa de Raúl Morodo, Julián

Marias, Ramón Pradera. Jaime Cortezo, etc. En el acto «se brindó» de forma más expresiva de lo previsto

por un futuro democrático para España.

Al término de la cena se leyeron adhesiones. Entre los asistentes figuraban los ex ministros señores Ruiz

Giménez y Serrano Súñer.

Hablaron en el homenaje —en general fueron discursos muy politizados y muy críticos para la actual

situación— el estudiante don Francisco Gómez Bellara, don Francisco Vega Díaz, don Pedro Laín

Entralgo, con Antonio García López, el arquitecto Chueca Goítia y don Jesús Prados Arrarte. Cerró el

acto don Dionisio Ridruejo, quien, emocionado, agradeció el homenaje y declaró que estaba dispuesto,

una vez más, «a servir a la España libre, decente y justa que deseamos».

 

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