Prosiguen los contactos con Solís. 
 La derecha liberal catalana, de nuevo en la escena política     
 
 Blanco y Negro.    01/10/1975.  Página: 28-29. Páginas: 2. Párrafos: 9. 

PROSIGUEN LOS CONTACTOS CON SOLÍS

LA DERECHA LIBERA CATALANA, DE NUEVO EN LA ESCENA POLÍTICA

CADA día era más sentida en amplios sectores de la opinión política catala-

na, la necesidad de formación de un grupo de línea política afín a la derecha liberal ca-

talana, colectivo político que con la precisa adecuación a la actual coyuntura supondría

una resurrección de la «Lliga». El instrumento con el que se piensa hacer presente en la

sociedad catalana esta tenden-cia política es el «Club Cata-

lonia», agrupación que, al con-trario de lo que se había pro-

yectado, no se acogerá a la ley de Asociaciones de 1964, sino que intentará

utilizar otra fórmula legal, que podría ser una fundación civil. El señor Linati

se entrevistó en Madrid, el día 14, con el ministro Solís. Preguntado por ByN, el

señor Linati confirmó su encuentro con Solís y nos dijo: «Hay buena disposición

por parte del ministro, pero todavía no se ha encontrado una fórmula legal adecuada».

En esta nueva agrupación, su marco de acción alcanza a toda Cataluña. La Junta directiva

está integrada por un presidente, tres vicepresidentes y doce vocales, tres por

cada provincia catalana. A nivel programático hay que destacar la defensa de la economía

de libre mercado y la regionalización del país. Asimismo, se piensa seguir una línea de

conducta sumamente pragmática. Parece ser que los motivos por los que no se ha utilizado

el marco asociativo son fundamentalmente los siguientes: El Estatuto de Asociaciones políticas

responde a un acuerdo: a nivel táctico no se cree en el futuro de las mismas; y por otra parte,

no se quiere entrar en la clandestinidad. De ahí que se haya optado por la solución más válida:

la ley de asociaciones de 1964.

NO HAY TOTAL IDENTIDAD DE OBJETIVOS

Sin embargo, hay que aclarar que no existe una total identidad de objetivos y de

coincidencias en la línea política entre todos los posibles miembros del citado grupo. A este

respecto es importante resaltar la postura de personas como don Salvador Millet y Bel y don

Jaume Carner que parece que están dispuestas a pertenecer al «Club Catalonia» siempre que éste sea un exponente de la derecha libe-ral catalana. Este grupo, que podemos considerar represen-tado por estas dos personas, quedaría próximo a alguno de los políticos que actuó en las llamadas «terceras vías». En el otro extremo se encuentran los promotores, entre los que podemos señalar a don Ra-món Guardáns (yerno de Cam-bó), don Joan Alegre (presi-dente de Fecsa), don Juan Antonio Linati (director de la Sociedad General de Aguas de Barcelona), don Pablo Róig..., y por último, todavía aparece otro sector formado por hombres del círculo de economía. Sin embargo, pare-ce que este grupo ha decidi-

do mantenerse a la expectativa y desde el pasado junio ha interrumpido sus contactos con el

grupo promotor. En definitiva, se trata de posibilitar la existencia de un bloque que

representa, a nivel de línea política a la derecha liberal y que al mismo tiempo ponga especial

énfasis en el respeto a las características peculiares de Cataluña. La impresión general es que

las demás formaciones políti-cas catalanas democráticas han recogido con satisfacción la

noticia de la creación del «Club Catatonía»: con ello la escena política quedará equilibrada.

Y, además, hay que tener presente que ya en estos momentos cuentan con unos mil

miembros. Por otra parte, cabe señalar otro intento más de agrupación protagonizado por un

importante sector de la burguesía catalana. Este sector centrista podría situarse entre

el «Club Catalonia» y la posición representada por Jordi Pujol. En tal sentido se han

expresado los señores Carlos Güell de Sentmenat y Ferrer en una comida-coloquio de la Liga

de C o o p eración Económica, y también el presidente d e l Círculo de Economía,

Mas Canti.

¿CUAL ES LA DERECHA DEL PAÍS?

Más concretamente y cuando nos referimos a la opinión de diversos grupos de lo que en

la escena política catalana puede suponer el «Club Catalonia», es significativa la postura

de dos bloques. Uno es ia Asociación Popular Democrática de Cataluña, que opina: «Nos parece

muy bien, ya que así se verá claramente que nosotros no somos la derecha del país».

Y, por otro lado, personas próximas al pseudónimo «Desclot», que agrupa a diversos

miembros de tendencia socialista-democrática, dicen: «Creemos que es importante, ya que

supone que un grupo representativo de un sector de la burguesía catalana que decidió encerrarse

en sus fábricas, dejando la administración en manos de otros; e interviniendo como máximo

en la administración municipal, haya decidido intervenir de forma directa en la política y

en una política de carácter democrático. En este sentido, lo consideramos un paso

positivo siempre que su actuación se centre y concrete en un aspecto democrático». Asimismo,

hay que señalar que desde la notificación pública de que se creaba el «Club Catalonia»

los hombres

de Miserachs —padre e hi-

jo, representantes en Cata-

luña de F. P. D., de Gil Ro-

bles— se han propuesto crear

un centro derecha democráti-

co que, según sus intenciones,

incluiría a grupos que no fue-

ran revolucionarios y tampoco

colaboracionistas.

PRESENCIA CATALANA

EN LA INTERNACIONAL

LIBERAL

En el Congreso de la In-

ternacional Liberal que se ce-

lebró en Edimburgo los días

25 al 28 del pasado mes de

septiembre asistieron, en re-

presentación -de las fuerzas

políticas catalanas, Ramón

Trías Fargas, Jaume Casano-

vas y Cendros. Como afirmó

alguna agencia de noticias, es-

taba previsto que asistieran

don Jaume Carner y don Sal-

vador Millet y Bel. Sin em-

bargo, estos dos últimos no

acudieron a la cita de Edim-

burgo. Y su ausencia no se

debió precisamente a una in-

disposición, sino, según han

explicado a ByN, a una clara

y decidida postura política,

Ramón Trías, delegado del

Banco Urquijo en Barcelona,

catedrático de Hacienda Pú-

blica; Jaume Casanovas, co-

merciante, y e! señor Cen-

dros, industrial y ligado al

mundo editorial, se encuen-

tran situados en una línea po-

lítica que ellos califican de

«esquerra democrática de Ca-

talunya», línea en la que, en

algunos momentos se sentían

identificados, Carner, ligado a

Banca Catalana y Millet i Bel.

Sin embargo, y según sus pro-

pias manifestaciones, la au-

sencia de Edimburgo de las

dos últimas personalidades ci-

tadas debe interpretarse corno

su separación, quizá definiti-

va, de la «esquerra» y toma

de postura importante a favor

de lo que puede suponer el

«Club Catalonia», es decir, la

constitución de una derecha

liberal catalana.

Según parece, pues, la cita

de Edimburgo ha servido para

decantar definitivamente las

posiciones en torno a «esque-

rra democrática» y «Club Ca-

tatonía»: un día antes de la

partida, tanto Millet i Bel co-

mo Carner habían asegurado

a los de la «esquerra» que

asistirían a la Internacional

Liberal. Por -último, cabe seña-

lar que el grupo de Madrid

que asistió a esta internacio-

nal, presidido por Ignacio Ca-

muñas, al pedir su inscripción

a la internacional, se les hizo

saber que ya existía un grupo

catalán y que a través de él

debían participar en la misma. 

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