Autor: López Castillo, Santiago. 
   Europa y participación     
 
 Ya.    24/04/1973.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Europa y participación

Don Marcelino Oreja, consejero nacional por Guipúzcoa, dice a Lópéz Castillo en "N. D.":

"—Si nosotros queremos integramos realmente en Europa, tenemos, por fuerza, que acomodarnos a los moldes, a loa estilos, a las instituciones como están vigentes en los países europeos. Porque estar en

Europa estamos. Entonces, ¿qué? Que ello significa adaptarse a unas determinadas maneras de concebir la sociedad, de concebir la participación, de cómo ha de organizarse la sociedad para hacerse oír. ¿No te parece?

—Sí.

—Entonces, esa acomodación, por otra parte, no supone una transformación de nuestras normas institucionales, sino que exigen, simplemente, un desarrollo, y a través de este desarrollo, una homologación de nuestras instituciones con las de los países que componen la Comunidad Económica Europea."

"—La Ley Orgánica del Estado abre grandes posibilidades. Y es necesario llevarla hasta las últimas consecuencias. La participación es el tema más importante. Participación en todos los órdenes: en el económico, en el social y en el político. Pero no aislada, con intermitencia. Porque precisamente la característica de la democracia orgánica, en la que el sustantivo es democracia, y el adjetivo, orgánica, es que permite realizar la participación permanentemente, en todo momento.

—¿Y por qué no se hace?

—Quizá todos somos responsables. Es misión de todos, y principalmente de los gobernantes, el permitir estos cauces para que la participación se produzca. Creo que es alentador el discurso del vicepresidente del Gobierno del uno de marzo, en cuanto que somete una serie de puntos al Consejo Nacional que han demostrado que permiten una actuación, una actividad en el seno del Consejo.

—¿Unas asociaciones políticas, quieres decir?

—Llámale como quieras. Son ´unos cauces de participación que están previstos en las leyes, una exigencia de nuestras Leyes Fundamentales. El artículo octavo de la Ley de Principios del Movimiento Nacional ya prevé la existencia de unas entidades de participación para cumplir unas funciones representativas. Y, de momento, ya hay una ponencia encargada de su elaboración, que va a precisar qué es el contraste de pareceres, qué es la concurrencia de criterios, qué es la representatividad, dándole a cada una de estas cuestiones su función correcta.

—Una pregunta ingenua; ¿por qué ese temor a las asociaciones?

—Ahí viene el eterno paralelismo entre las asociaciones y loe partidos. Yo entiendo que esto debe desplazarse. Porque de acuerdo con nuestras leyes constitucionales, los partidos están totalmente rechazados. Es decir, desde la concepción clásica de lo que se entiende por partido. El utilizar una denominación u otra, ya sea asociación, tendencia o incluso partido, es algo puramente semántico. Entonces, las asociaciones, las tendencias o los partidos deben estar dentro del esquema de nuestras Leyes Fundamentales. Lo que aquí no cabe es el partido cuyo propósito es derrocar al Gobierno o un sistema en el que el Gobierno dependa del Parlamento. En el caso de que cristalizasen las asociaciones, éstas no deberían ser muy numerosas, porque con más de tres o cuatro difícilmente podrían funcionar."

 

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