Autor: Rodríguez, Rogelio. 
   Felipe González: "Lo que pasó hace cincuenta años me exige prudencia"     
 
 Ya.    17/06/1986.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Felipe González: «Lo que pasó hace cincuenta años me exige prudencia»

«Voy a seguir siendo prudente porque no quiero que vuelva a ocurrir lo que pasó hace cincuenta años»,

afirmó ayer a medio día Felipe González ante más de tres mil personas, la mayoría pensionistas, que

fueron apiñadas bajo un sol de plomo, en el pequeño auditorio del Parque de Calero, en el madrileño

barrio de La Concepción.

Madrid /Rogelio Rodríguez

El tremendo calor y la larga espera no fueron óbice para que más de tres mil personas, la mayor parte

pensionistas pertenecientes a clubs de tercera edad ubicados en distintos barrios de Madrid, que fueron

trasladados en autocares hasta el auditorio de! Parque de Calero, recibieran a medio día de ayer con vivas

y largos aplausos al líder socialista, que llegó con treinta minutos de retraso sobre el horario previsto,

según explicaron debido a problemas de tráfico. Felipe González, sin duda afectado por las encuestas que

el pasado domingo publicaron distintos medios, entre ellos YA, reiteró más que nunca su convicción de

«vamos a ganar, vamos a ganar, y vamos a ganar por mayoría absoluta, y voy —dijo con más énfasis— a

seguir siendo prudente porque no quiero que vuelva a ocurrir lo que pasó hace cincuenta años». Y la

gente prorrumpió en gritos de «¡Felipe, Felipe, Felipe!»

El Presidente del Gobierno preparó un discurso electoral por y para la tercera edad. La puerta se la abrió

el secretario general de la UGT de pensionistas, quien afirmó: «Mienten como bellacos los que dicen que

los socialistas han bajado las pensiones.» Felipe González, que sabe templar desde los altavoces, puso las

cifras: «Hemos subido las pensiones mínimas en más de un 60 por 100; hemos empleado un billón

quinientos mil millones en mejoras sociales; hemos hecho un gran esfuerzo por acercar la pensión mínima

al salario mínimo; el 96 por 100 de los pensionistas han aumentado su poder adquisitivo.» El número uno

del PSOE, en mangas de camisa, con voz potente, se extendió: «Este año 142.000 pensionistas podrán

hacer turismo; se ha aumentado la asistencia a domicilio y se ha mejorado el retraso burocrático en el

cobro de las pensiones; hemos pasado de 61.000 pesetas por persona y año en 1982 a 102.000 pesetas..

A partir de ahí, Felipe González evocó y condenó los tiempos en los que «era imposible la solidaridad», y

aseguró, con evidentes efectos entre la concurrencia: «Se va a cumplir un sueño que tuve desde pequeño:

por primera vez habrá una generación de españoles que nazca, viva y muera sin que se produzca un

enfrentamiento civil entre españoles.» Ese era, según indicó, el primer objetivo del Gobierno socialista; el

segundo, afrontar la crisis económica: «Hasta los organismos internacionales lo reconocen, y es que

España es hoy un país con futuro, a pesar de los errores.» En ese instante, el Presidente, como ha sido su

costumbre a lo largo de la campaña electoral, reiteró que se habían equivocado en algunas cosas, que

«España sigue siendo un país injusto». Mientras la gente aplaudía la demostración de sinceridad,

continuó: «Los únicos que nunca han cometido errores han sido los conservadores, por eso hemos lle

CARVAJAL

•¡Qué cansancio!.—Parece que los organizadores de los mítines de Felipe González en Madrid la tienen

tomada con él y le someten a unas saunas que le dejan exhausto. Ayer ante los jubilados volvió a sudar de

lo lindo, pero a pesar de todo saco fuerzas de flaqueza para gritar: «vamos a ganar».

gado a donde hemos llegado.»

Tras elogiar los resultados de la política económica desarrollada por su Gabinete, «que —subrayó— nos

sitúa entre los tres o cuatro países que más fiabilidad tienen en el mundo», y señalar que, también, se ha

conseguido la apertura al mundo de una España que «ya no va de mendigo», el secretario general de!

PSOE manifestó con los brazos en alto: «El próximo día 22 no sólo vamos a ganar la batalla de las

elecciones sino la batalla de la historia». El Presidente del Gobierno dijo hablar desde el corazón: «El día

22

sólo se plantean dos alternativas: la conservadora, en tomo al señor Fraga, y la nuestra. La primera —

matizó— gobernará por decreto, acabará con el sistema público de servicios sociales, privatizarán la

Seguridad Social y volveremos a caer en la España de los privilegios. Nosotros —concluyó la frase—, en

cambio, no gobernaremos contra nadie.»

Y el líder repitió, ya casi a! final de su intervención que duró treinta y nueve minutos, las palabras del

desaparecido Olof Palme: «No estamos en contra de que haya ricos, sino de que haya pobres)

 

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