Autor: Pérez Crespo, Blanca. 
 Cabezas de lista. 
 Osorio: Recuperar la Cantabria europea     
 
 Ya.    19/06/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Osorio: Recuperar la Cantabria europea

La estrategia de campaña de Alfonso Osorio en su tierra natal de Cantabria pasa inevitablemente por la

práctica del «puerta a puerta». El líder de la Coalición Popular, cercano ya a los sesenta y tres años,

resuelve cotidianamente la solicitud de voto buscando el contacto personal. Al inicio de la segunda parte

de la campaña, que estará marcada por actos masivos en auditorios, polideportivos y amplios recintos,

Alfonso Osorio apura el «vis a vis».

Santander/Blanca Pérez Crespo

—Señor Osorio, sus encuentros personales han sido tachados de minoritarios y escasamente resonantes

por algunos observadores.

—Yo creo que es rentable postular el sufragio persona a persona; ésta es la forma que es propia de los

países democráticos.

En plena harina electoral, nadie discute los movimientos de guardarropía que dieron con Osorio,

vicepresidente del primer gobierno Suárez, en la cabeza de la lista por Cantabria. La gente reconoce en su

figura aquel personaje de la vida pública española que aparecía con frecuencia en los noticiarios de

Televisión. Es el candidato de la Coalición Popular que centra más miradas. Alguna que otra vez capitali-

za cierta admiración en el bullicio del Santander preveraniego y alguien le grita desde un automóvil en

marcha: «¡Alfonso, tienes mi voto!»

Recuperar la Cantabria europea___________________

Aseguran quienes le conocen con cierta intimidad que, aun en plena batalla electoral, no ha perdido la

costumbre de prolongar la vigilia hasta las primeras horas de la madrugada, tentado por la lectura. Fuera

de la sede de Alianza Popular, Alfonso Osorio cautiva con preferencia la atención de la ciudadanía

adscrita a la clase media-alta.

Rodeado por una variable audiencia, que se intensifica en las calles céntricas, Osorio contacta, previo sa-

ludo, con la gente más diversa. El lenguaje cántabro, que él utiliza, es decidido partidario de las

terminaciones en «uco/uca».

—¿Cual es su principal objetivo en estas elecciones?

—Básicamente intento conseguir que Cantabria recupere el carácter europeo, porque es la región más

europea de España, de cuya pérdida son responsables los socialistas ejercientes en la Administración

central. Los socialistas no han cambiado la sociedad ni el Estado, sólo ha cambiado el PSOE.

Trabajar por la región nativa, tratando de que la masa olvide su implicación en las grandes decisiones de

AP nacional, es otra de las ideas-promesas del líder conservador.

Artillería pesada____________

Los colaboradores directos de la Coalición tienen por cierto que los aspirantes a escaño que nuclea Osorio

están realizando una de las «batidas» más completas que se recuerdan. Los casi 1.000 metros de altitud de

una aldea perdida en los Picos de Europa, Presvido, no fueron inconveniente para que la plana mayor de

CP sacrificase la comodidad de un coche por el ajetreo de un vehículo «todo terreno», y emplease casi

cinco horas en acudir desde Santander a pedir el apoyo de sólo 90 personas. Las comarcas deprimidas de

la autonomía: Miera, Valderredible o Polaciones han conocido o conocerán la visita del elenco

conservador.

«Una derecha moderna representa la libertad. El PSOE no ha cambiado la sociedad ni el Estado; sólo se

ha cambiado ese partido»

Soy optimista ante el 22-J

—¿Cuál es su pronóstico para estas elecciones?

—Prefiero no profetizar, pero soy optimista.

Aseguran los cronistas políticos que juega en casa. El Gobierno autonómico de Cantabria es de, la Coali-

ción Popular y, llegado el caso, las crisis que le han sobrevivido en sus pocos años de mandato son

atribuidas a la vitalidad de las filas conservadoras en una región tradicionalmente de derechas. Osorio,

distante en cuanto a su fisonomía, pero cercano en el intercambio personal, protagoniza casi a diario

debates políticos con los primeros espadas de la oposición socialista.

La táctica de este hombre, dueño de un currículo político atravesado por la línea recta de la coherencia —

ésta es la imagen que trata de dar—, está perfectamente estudiada cuando el cara a cara se escenifica con

el peso pesado de otras formaciones. Inicialmente, Osorio permite que las acusaciones y descalificaciones

caigan en la agresividad superficial. Se le culpa de un pasado franquista y de abandonar a Suárez al

comienzo de la travesía democrática desde febrero. El vicepresidente nacional de AP utiliza argumentos

igualmente acres y el combate dialéctico se acentúa. En ese momento, Osorio apuesta por la bala del ca-

ñón, abundante en su artillería forjada en la política de Madrid. Cifra a cifra, estadillo tras estadillo,

desarbola al contrario con datos de evolución económica que, en el caso de los puestos de trabajo, no

admiten discrepancias.

—¿Cómo definiría su propuesta?

—Yo creo que una derecha moderna es libertad y progreso. Nosotros no podemos estar acomplejados

ante pretendidas actitudes «progres» que ya han pasado de moda. Nosotros, y yo particularmente,

defiendo a los trabajadores, a las clases medias, y tenemos que hacer de las libertades, de la tolerancia,

nuestra bandera.

 

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