Autor: Fernández, Julio. 
 Cabezas de lista. 
 Fraga: "Los problemas no los pueden arreglar señores que no son ni chichá ni limoná"     
 
 Ya.    20/06/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

107 España /Elecciones

Viernes 20 de junio de 1986

Fraga: «Los problemas no los pueden arreglar señores que no son ni chicha ni limoná»

A las puertas del 22-J, Manuel Fraga afirma que «éste es un momento importante para España e intentaré

estar a la altura de las circunstancias», pero no sabe si será el momento culminante de su carrera política

en el que podrá gobernar. Se ha preparado para ello.

Durante toda la campaña, su décima vuelta a España, ha hecho grandes esfuerzos por aparecer

Julio Fernández

¿Qué Impresión tiene de la marcha de esta campaña electoral respecto a las anteriores?

Tengo una impresión excelente, veo más gente, más entusiasmo, más gente que se declara, más juventud,

más base, más pueblo que nunca, cosa que creo que no ocurre en ninguna otra de las campañas y, por

supuesto, no en la socialista.

Los problemas de ahora ¿son los mismos que hace veinte años, cuando comenzó sus viajes oficiales por

España?

Algunos son estructurales no se mueven de sitio las montañas y los ríos, pero el país ha dado un vuelco en

veinte años muy importante, sobre todo si decimos en treinta años. Se ha convertido en una sociedad de

clases medias, ha experimentado una transformación económica y social muy importante, aunque

incompleta.

Ahora bien, subsisten problemas y sobre todo hay en este momento una situación en la que

deliberadamente se está queriendo presentar al pueblo español las cosas al revés, un poco como si España

justamente ahora empezara a cambiar socialmente, cuando realmente el cambio social en gran parte lo ha

hecho ya. Y eso se hace para justificar los retrocesos que la política equivocada socialista ha producido en

los últimos cuatro años.

¿Qué considera usted más positivo, un Gobierno con mayoría absoluta, cualquiera que sea su signo, como

ha dicho Felipe González, o un Gobierno con mayoría simple de Coalición Popular?

Esa pregunta se contesta por sí sola; lo que necesita España es un Gobierno bueno, no un Gobierno malo.

Un Gobierno malo que sólo por ser fuerte intenta justificarse y que ya ha demostrado que es fuerte con los

débiles, con los pensionistas, y que en cuanto se planta un grupo que le puede gritar, un Gobierno como el

vasco, entonces es débil. Por lo tanto, ni éste es un Gobierno fuerte ni es un Gobierno con buena

orientación. Y está intentando, con camelos como éste, ocultar los verdaderos problemas que el país

siente como tales: inseguridad, droga, paro, libertades fundamentales. ¡Para qué quiere mayoría absoluta

si no la quiere para eso, para qué la quiere más moderado y distendido que nunca, aunque los eche por

tierra cuando atisba tan sólo que el periodista pregunta por lo que hará el día 23. En un hueco de diez

minutos, rodando por tierras de Murcia, resume su mensaje: «la gente quiere ideas claras, moderación y

democracia», y dice que «un Gobierno malo con mayoría absoluta es dos veces malos formas bien

pensadas. Las sociedades cambian mucho menos de lo que se dice, evolucionan.

Las grandes tendencias de cambio de la sociedad, con tas nuevas posibilidades tecnológicas, con nuevas

maneras de comunicación, hay quien las sabe aprovechar y hay quien las vuelve contra la propia

sociedad. Pero, por supuesto, esas reformas las están haciendo hoy en el mundo, evidentemente, los

americanos y los japoneses, no los rusos ni los chinos. —Usted afirma que el bipartidismo favorece la

estabilidad política. ¿Cómo relaciona esa creencia con la idea recurrente de las dos Españas?

Yo no creo en la teoría de las dos Españas. Es una teoría lanzada desde la izquierda y que yo nunca he

aceptado. No hay dos Españas, hay una sola. Soy integrador, lo he dicho siempre, y cuanto más miro la

historia de España más creo que todo forma parte de una unidad. —¿Comparte lo que se ha llama

Pero, nos guste o no, en la orientado la revolución conservadora?

No me gusta la palabra revolución del futuro de España, dentro de ese margen limitado que permiten . A

mí me gusta la palabra, que las reformas, hay dos orientaciones he utilizado antes que otros, de re en

este momento, como en el resto del mundo. Los socialistas quieren más sector público, nosotros menos;

quieren más impuestos y endeudamiento, nosotros menos; ellos valoran de una forma la cultura, nosotros

de otra. Eso ha de arreglarse democráticamente, y eso que ahora es posible, el disimularlo y pretender que

lo van a arreglar señores que «ni chicha ni limoná», no es serio. La gente quiere ideas claras, posiciones

serias y por supuesto, todo ello con una orientación a la moderación y a la democracia.

Está utilizando en esta campaña la idea de que si triunfara no habría revanchismos. ¿Considera vigente la

necesidad de la reconciliación?

Para mí, más que nunca. Y por eso digo que frente al revanchismo, frente a la monopolización de cargos,

frente a la distinción entre los míos y los otros, nosotros llevamos una orientación distinta en la cual una

televisión abierta, un Poder Judicial independiente, un verdadero arbitraje constitucional, una

administración profesional que pueda seguir con unos gobiernos y, con otros, es el camino. Lo practicaré

en cuanto tenga la confianza del pueblo.

De Gaulle comenzó sus memorias diciendo que siempre había tenido una cierta Idea de Francia. ¿Cuál es

su idea de España?

Tengo una idea de España, es una idea importante: España ya está hecha y lo que se puede hacer es

continuarla y perfeccionarla, no es un fracaso histórico, sino una sinfonía incompleta.

 

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