En Televisión Española aún no hay preparativos para el debate Fraga - González     
 
 Ya.    08/06/1986.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Domingo de junio de 1986

ESPAÑA

En Televisión Española aún no hay preparativos para el debate González-Fraga

Madrid/YA

Enric Sopena, director de Informativos de TVE, y su mano derecha y coordinador de la campaña

electoral, Xavier Vidal Folch, se fueron el sábado a Barcelona con la impresión de que el posible cara a

cara Fraga-Felipe se podría realizar sin demasiados esfuerzos. José Luis Martínez, jefe de redacción de

telediarios y ahora destinado también a la información electoral, ha manifestado a YA que Enric Sopeña

no le ha comunicado nada al respecto y que «no existen en estos momentos preparativos para el caso de

que se celebre el debate».

En estos términos se expresaba ayer el productor de espacios electorales Aquilino. «Primero deben de

ponerse de acuerdo los políticos —señaló este profesional de TVE— y luego nosotros nos encargaríamos

de preparar un decorado especial y un estudio adecuado. Pero, por el momento, no hay nada de nada y

seguimos con el trabajo normal de la campaña y estudiando el programa especial del día 22.»

Lo que sí está claro en Torrespaña es que el decorado actual, donde se celebran los debates de los martes,

no sería el más apropiado para arropar las intervenciones del jefe del Gobierno y el líder de la oposición.

También es casi seguro que no se acepte la intervención de profesionales de fuera de la casa para moderar

el futuro debate. Como declaró en su día Enric Sopena a este periódico, «nosotros estamos dispuestos a

ofrecer el debate Felipe-Fraga, pero primero que se pongan ellos de acuerdo». En cuanto a la fecha del día

20 podría ser la más adecuada, ya que ese día no se retransmite por la primera cadena ningún partido del

Mundial de Fútbol.

Alfonso Guerra no sabe nada de Televisión Española.— El vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra,

ni negó ni confirmó la celebración del debate televisado Felipe González-Manuel Fraga. Para el número

dos socialista la obsesión tiene estos días un nombre: Adolfo Suárez El debate de los líderes, en el caso de

celebrarse, no debería coincidir en hora con el que protagonizarán los dos principales candidatos

andaluces a la Junta. Todos los grupos de la oposición entienden que este hecho dividiría a la audiencia

andaluza, que es un cuarto de los electores en los comicios generales. Y estiman que de llevarse a cabo

«se confirmaría que a los andaluces les quieren secuestrar sus elecciones confundiéndolas con las

legislativas».

Suárez y Roca, las víctimas

Se dice que las víctimas de estos debates pueden, en principio, ser los dos candidatos de centro: Suárez y

Roca, que en los próximos días redoblarán sus mensajes de que el bipartidismo conduce a la permanencia

de la hegemonía socialista, al mantenimiento del statu quo en la actual distribución de fuerzas

parlamentarias.

Adolfo Suárez aseguró que nadie le había confirmado la noticia de que .elposible debate González-Fraga

vaya a celebrarse el día 20, y opinó que ambos políticos «no representan, en modo alguno, el pluralismo

que existe en la sociedad española. Además —añadió—, este debate no aportará nada a la clarificación

sobre las diversas opciones políticas, porque son tantos los puntos de contacto de los programas de

socialistas y Coalición Popular, por ejemplo en política exterior y económica, que difícilmente va a

encontrar el elector una alternativa».

Por su parte, el líder del Partido Reformista, Miguel Roca, afirmó a los periodistas que cubren su

campaña que está preocupado y entristecido porque todavía no se ha producido el debate entre los

diversos candidatos a la Moncloa y sí, por el contrario, descalificaciones mutuas. Roca cree que esto es

malo para los ciudadanos y pone el ejemplo de lo que ha ocurrido en las recientes elecciones de Francia y

Holanda. La cansa de que el Presidente del Gobierno no desee una confrontación dialéctica con los otros

líderes es achacada por Roca a que «los socialistas son conscientes de su debilidad». El político

reformista insistió en este asunto y dijo que éstas son las primeras elecciones en las que el jefe de

Gobierno no defiende su gestión.

 

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