Castellano, sinónimo de idioma español. 
 Polémica reacción entre los presidentes de las academias vasca, gallega y valenciana  :   
 García Sabell ve en la propuesta de la Española sólo un subsuelo político. 
 ABC.    23/06/1978.  Página: 38. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

CASTELLANO, SINÓNIMO DE IDIOMA ESPAÑOL

POLÉMICA REACCIÓN ENTRE LOS PRESIDENTES DE LAS ACADEMIAS VASCA, GALLEGA Y VALENCIANA

García Sabed ve en la propuesta de la Española sólo un subsuelo político

los presidentes de las Reales Academias de la Lengua Vasca y Gallega, el director de la Española y el director decano de la Academia de Cultura Valencia han manifestado, a requerimiento de Efe, su opinión sobre el documento que la Real Academia Española ha dirigido a las Cortes con el ruego de que se oficialice el sinónimo «castellano-idioma español».

La Real Academia Española solicita concretamente que el artículo 3 (título I) del proyecto de Constitución se amplíe con el siguiente texto: «Entre todas las lenguas de España, el castellano recibe la denominación de español o lengua española, como idioma común a toda la nación.»

Sobre esta petición oficial, el padre Luis Villasante, presidente de la Real Academia Vasca, manifiesta que «no se siente autorizado para hacer declaraciones», ya que «la postura "a tomar ante esta petición debe acordarse corporativamente en la próxima reunión que celebrará la Academia Vasca el próximo día 30», y, por su parte, el director decano de la Academia de Cultura Valencia, profesor Julián San Valero Aparisi, dice que estima correcta la propuesta de la Academia Española.

Sin embargo, Domingo García Sabell, presidente de la Academia Gallega, declara que «las razones que da la Real Academia Española, sobre todo las razones prácticas, no me convencen», y que le «Inquieta el subsuelo político de la propuesta.»

Por su parte, Dámaso Alonso, director de la Real Academia Española, ha manifestado a Efe que «el que se ponga o no en la Constitución al español nomo lengua oficial no va a cambiar en esencia nada», aunque «creemos por las razones expuestas en el documento que sería conveniente que ambos términos se reconocieran en el texto constitucional».

Las declaraciones del señor García Sabell, a título personal, y un tanto apresuradas, según subrayó, son las siguientes:

«El texto académico se funda, en buena parte, sobre algo que es costumbre, a saber, el uso indistinto en España y fuera de España de los términos castellano y español. Pero más adelante, se dice textualmente que «sólo por costumbre, consagrada por él diccionario, se llama al "español" con el término "castellano".» La costumbre sirve, pues, para dos razonamientos opuestos.

El castellano, sinónimo de español o lengua española. Y entonces, por ejemplo, el gallego, ¿qué es? ¿No es lengua española?

El castellano lo hablan millones de seres —un castellano no homogéneo ni mucho menos— en naciones que no son España. Pues bien, el gallego también lo hablan millones de seres —un gallego no unificado ni muchos menos— en naciones —Portugal y Brasil— que no son España. Por tanto, aquí se da una realidad pareja.

Como vemos, el problema es complicado. Quizá lo que me inquieta sea no el vector científico, ni el vector sociológico del documento académico, sino el subsuelo político que, quiérase o no, hay en la propuesta de la Real Academia Española.

No quiero decir que se trate ni por asomo de una injerencia oficiosa de la docta corporación en las actividades parlamentarias. No. Trato de hacer ver que la cuestión terminológica castellano-español se desplaza inevitablemente a esta otra: unidad o diversidad, con todas sus implicaciones. Y esto sí que ya es decididamente realidad política.»

Las palabras textuales a Efe del profesor Julián San Valero Aparisi, director

decano de la Academia de Cultura Valencia, son las siguientes:

«Con el nombre de español se conoce en todo el mundo a la lengua de los españoles, que es un idioma que si en su origen nació de una reglón concreta, hoy es una lengua formada con vocablos aportados por todas las regiones y las nacionalidades españolas a lo largo de muchos siglos, y aun de americanos que vamos asimilando progresivamente.

Aceptar el nombre de español para lo que fue en un principio castellano, no representa ninguna afrenta o vejación para las demás lenguas españolas, como el gallego, el vascuence, el catalán, el valenciano, etc., que mantendrán siempre, se quiera o no. personalidad y peculiaridad.»

 

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