Producción y población. 
 Continúa la desigualdad regional española     
 
 El Imparcial.    12/01/1978.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

LOS resultados de un estudio sobre la distribución de la renta provincial española en 1975, confeccionado por el Servicio de Estudios del Banco de Bilbao, ponen, una vez más, en evidencia las profundas desigualdades entre provincias y entre regiones españolas, diferencias que —asegura el trabajo— las políticas económicas de los últimos años no lograron corregir, ni tampoco encauzar.

CONCENTRACIÓN DE LA PRODUCCIÓN TOTAL

Porcentaje de

la producción neta total

1973 1975

5 provincias con más alta producción total en 1973 (Barcelona, Madrid, Valencia. Vizcaya y Oviedo)................................. 43,17 44,61

10 provincias con más alta producción total en 1973 (las cinco anteriores más Sevilla, Alicante, Guipúzcoa, Baleares y Zaragoza). 56,27 57,72

5 últimas.provincias en producción total en 1973 (Soria, Avila, Teruel, Segovia y Guadalajara).............. 1,82 1,78

10 últimas provincias en producción total en 1973 (las cinco anteriores más Zamora, Falencia, Cuenca, Albacete y Lugo)...................... 4,61 4,49

30provincias restantes.................. 39,12 37,79

Producción y población

RENTA "PER CARITA"

Bl

SS

CONTINUA LA DESIGUALDAD

ESPAÑOLA

Dificultades de las empresas en su afan por desarrollar las zonas mas pobres.

«Falta una política eficaz para corregir la situación».

POR estar referidas al año 1975, las cifras del estudio sólo reflejan el impacto inicial de la crisis comenzada a finales del 73. Sin embargo, no cabe duda que los efectos más importantes de la crisis se están registrando en el presente año.

Del trabajo se deduce que continúa la concentración de la producción y población en las zonas desarrolladas del país. En la serie correspondiente a 1972-73 se registraba una tímida desconcentración. Sin embargo, los datos de 1975 siguen manteniendo la Iónica de concentración, incluso agravada en lo relativo a la producción.

COYUNTURA

La situación coyuntura! que vive el país —y el momento en que se da a conocer el informe— es precisamente ilustrado, por un comentario del último húmero de la revista «El Europeo». En el reportaje mencionado se dice que el hecho más pernicioso que en la actualidad presenta nuestra economía lo constituye el bajo nivel que posee la inversión productiva el cual, por otra parte, «se viene arrastrando desde hace un período de tiempo muy prolongado y que -deriva de varias causas». Esta, inhibición inversora procedería, en primer lugar y siémpre según el criterio de la publicación—, de la débil pulsación de la demanda y, «de modo singular, de la demanda interior». En segundo lugar, de las escasas disponibilidades de recursos propios con que las empresas cuentan y que se ven acompañadas por la carestía y la dificultad de adquirir recursos externos a las mismas, bien por la vía del mercado de capitales, ya por la de empréstitos o préstamos. Y en tercer lugar se encontrarían las oscuras expectativas que se siguen presentando al quehacer empresarial «a pesar que el Pacto de la Moncloa constituye, caso de ser cumplido, un verdadero reductor de incertidumbres», concluye.

CONCENTRACIÓN

Por su parte, el informe del Banco de Bilbao antes citado afirma que, en general, la concentración de la producción sigue manteniéndose en cinco provincias: Barcelona, Madrid, Valencia, Vizcaya y Oviedo. Con respecto a la concentración poblacional, ocurre exactamente el mismo caso.

En lo relativo a la renta, el examen de la distribución personal pone de relieve algunos cambios importantes en la distribución por provincias «y en el orden de las mismas dentro del ámbito nacional».

La crisis económica, en general, redujo el crecimiento de las provincias con mayor nivel de renta y las de más bajo nivel de renta. En cambio, afectó menos a las provincias situadas en un nivel intermedio. Habría que subrayar que algunas de las variaciones se deben exclusivamente a los efectos de los cambios en las producciones agrícolas y ganaderas durante el período analizado por el estudio.

En cuanto a las provincias con menor crecimiento de la renta, figuran: Córdoba, Granada, Jaén y Málaga, afectadas, precisamente, por la mala cosecha agrícola.

LA EMPRESA

El ahorro neto de las empresas, una vez deducidas las amortizaciones, acusó un descenso en términos monetarios del 5,2 por 100 frente al crecimiento de la renta interior (44,5 por 100). Esto supone que la participación de los beneficios de las empresas en la renta nacional se redujera del 5,5 por 100 en 1973, al 3,31 por 100 en 1975. Es este un dato que explicaría elocuentemente la caída de la inversión productiva a partir de 1973. El estudio concluye finalmente que el problema planteado por el desarrollo regional español, y sus desequilibrios, sigue inédito, esperando la «acción vigorosa de una política capaz de incidir eficazmente para su corrección». La situación deprimida de esas áreas requiere así el esfuerzo solidario de toda la nación.

 

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