Autor: Sáenz-Díez, Margarita. 
 Pasado mañana, en su encuetro con Martín Villa. 
 Pujol expondrá su postura sobre los acuerdos de la "cumbre" autonómica     
 
 ABC.    08/07/1981.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Pasado mañana, en su encuentro con Martín Villa

Pujol expondrá su postura sobre los acuerdos de la «cumbre» autonómica

BARCELONA (Margarita Sáenz-Díez, corresponsal).

El presidente de la Generalidad está poniendo a punto la argumentación que desarrollará ante el ministro de Administración Territorial en la reunión que celebrarán el viernes en Barcelona para tratar de la postura de Convergencia ante los acuerdos que se alcancen en la «cumbre» autonómica.

El punto de referencia inamovible será el contenido del Estatuto de autonomía, con categoría de ley orgánica, aprobado en el Parlamento español y refrendado posteriormente mediante referéndum celebrado en Cataluña. No obstante, como reconocía el profesor García de Enterría en una breve conversación mantenida con esta corresponsal, en la elaboración de los textos estatutarios —tanto el catalán como el vasco— quedaron muchas cuestiones por resolver, recurriéndose a la fórmula «sin perjuicio de...».

Así, mientras hay aspectos indiscutiblemente claros de la Carta autonómica, otros están redactados con cierta ambigüedad, lo que permite varias lecturas y, en consecuencia, diferentes interpretaciones en cuanto a su aplicación.

RECURRIR AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En todo caso, las diferencias interpretativas del Estatuto de autonomía podrían ser sometidas al Tribunal Constitucional, recurso que el Gobierno de la Generalidad está dispuesto a utilizar en los puntos de mayor trascendencia. A B C ya informó recientemente que la ley de Régimen Local, de no modificarse sustancialmente su orientación, sería una de las que darían lugar a que se entablara recurso.

Políticamente, el Gobierno de Pujol es consecuencia de que no le interesa una reiterada confrontación, aunque sea de carácter interpretativo, ni con el Gobierno de UCD ni con la postura que acaben adoptando, en esta materia, los cuatro grandes partidos. Con todo, las «concesiones» que, desde el punto de vista nacionalista, acaso tenga que acabar realizando el actual Gobierno catalán van a ir parejas al mantenimiento público del listón ideológico; a la reiteración del objetivo final de una política «que en sus momentos más positivos ha tenido siempre dos componentes: la afirmación de la realidad catalana y la propuesta de regeneracionismo español».

Estas frases corresponden al último discurso político del presidente Jordi Pujol, pronunciado recientemente en la ciudad de Berga. La filosofía del político nacionalista se ha vuelto a oír después de unos meses de casi absoluto silencio sobre estas cuestiones. Pujol recordó en aquella localidad que «el catalanismo no ha sido sólo la defensa de una lengua, de una cultura y de una economía, sino también de unas formas de vida». Asimismo, señaló que «el catalanismo siempre ha ido ligado —y ha de continuar siendo así— a la idea de democracia y libertad, a la idea de convivencia y respeto, a la idea de civismo y a la idea de una vocación europea». El reto actual con el que se enfrenta Cataluña, referido a su dificultad para consolidarse en función de su propia identidad, debe estar superado para el año 2000.

«Hemos de llegar a ese año con un país consolidado y renovado. Ese es nuestro trabajo», concluyo Pujol.

LA CONCENTRACIÓN DEL NOU CAMP

Por otra parte, ha trascendido que las octavillas que se distribuyeron en el acto catalanista del Nou Camp, qué habían sido entregadas por el gobernador civil de Barcelona, José María Coderch, al fiscal, han sido remitidas a la Audiencia Nacional sin que parezca, en todo caso, que pueden derivarse problemas de las mismas. Las entidades cívicas que organizaron la concentración han propuesto que el lema de la fiesta de Cataluña, el 11 de septiembre, sea otra vez el de «Somos una nación». Los partidos políticos no se han pronunciado todavía sobre tal propuesta.

Respecto a la financiación del acto en el Nou Camp, cuyo presupuesto fue de ocho millones, las recaudaciones de taquilla parece que están permitiendo la devolución de los créditos solicitados. Entre las entidades financieras que concedieron créditos se cita, en medios próximos a la organización, Banca Catalana y Caixa de Pensiones.

Respecto al grupo de la Banca Catalana, uno de cuyos principales accionistas es el presidente Jordi Pujol, parece que la póliza de crédito concedida alcanzó los 2,5 millones de pesetas, figurando entre otros avalistas, Miquel Esquirol, presidente de una de las entidades cívicas convocantes y uno de los «históricos» de Convergencia, vinculado a Jordi Pujol desde su etapa de oposición al franquismo.

 

< Volver