Partido Comunista y Alianza Popular abandonaron a última hora. 
 El acuerdo autonómico, sólo entre UCD y PSOE     
 
 ABC.    01/08/1981.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 31. 

Partido Comunista y Alianza Popular abandonaron a última hora

El acuerdo autonómico, sólo entre UCD y PSOE

MADRID. A las doce menos veinte de la noche, en el Palacio de la Moncloa, el presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, y el secretario general del PSOE, Felipe González, procedieron al acto formal de la firma de los acuerdos sobre racionalización del proceso autonómico. Los textos firmados, según explicó el propio presidente del Gobierno, son: Primero, una lista de los acuerdos que se iban a firmar; segundo, un proyecto de ley orgánica armonizadora del proceso autonómico; otro proyecto de ley denominado Fondo de Compensación Interterritorlal, así como un documento de pactos político administrativos y otro de pactos económico-financieros.

Asistieron al acto de la firma, entre otros, el ministro de Administración Territorial, Rodolfo Martín Villa; el profesor García de Enterría; María Izquierdo, del PSOE; Reol Tejada, de UCD; Manuel Brosela, secretario de Estado para las Autonomías; miembros de la Comisión de expertos y altos funcionarios de la Administración.

Preguntado el presidente del Gobierno sobre la ausencia de los partidos que abandonaron por la tarde la Mesa manifestó: «Yo hubiera preferido que estos pactos hubieran sido firmados por cuantos se han sentado en la Mesa de negociación. El hecho de que terminase como cuando empezó no puede poner en duda la solidez de los mismos pactos y su eficacia.»

Al serte formulada la cuestión de que no han estado presentes los partidos nacionalistas y ello pudiera constituir un error histórico, dijo: «Me hubiese gustado que estuviesen representados.» A esto el secretario general del PSOE, Felipe González, añadió: «Efectivamente, yo creo que es un error histórico, pero por parte de ellos.»

En otra ocasión, el presidente Calvo-Sotelo manifestó que los acuerdos «no sólo no van a suponer un gasto, sino que se habían elaborado con el objetivo contrario. Es decir —aclare—, no duplicar las Administraciones. En definitiva, el objetivo de estos pactos es introducir orden, rigor y racionalidad al proceso autonómico».

En cuanto al capítulo de las Diputaciones, el presidente del Gobierno manifestó que precisamente la intención de los acuerdos es que sean utilizadas como infraestructura de la Administración, y no crear otra Administración entre la central y las comunidades autónomas.

Por su parte el secretario de Estado para la Información, señor Aguirre Borrell, manifestó a Europa Press, momentos antes de la firma del pacto autonómico entre el Gobierno, UCD y el PSOE, que no se iban a facilitar los textos del acuerdo, porque «es una materia todavía secreta, que deberá ser enviada primero al Parlamento».

«Los pactos autonómicos recogen en su sustancia los dos informes que presentamos. Sólo han quedado matizados en algunos puntos, pero en esencia recogen todo el contenido», declaró el profesor García Enterría, a la salida de la firma de los pactos autonómicos.

Sobre las Diputaciones, el profesor García Enterría dijo que eran acertadas las aclaraciones de Felipe González. «Se ha adoptado —señaló— el criterio de que las Diputaciones sean el órgano normal de actuación de los servicios de ¡as comunidades autónomas.»

La representación del PCE había salido del Ministerio de Administración Territorial a las cinco y media de la tarde, por no acceder a suscribir el proyecto de LOAPA. Hacia las nueve menos diez los comisionados de Alianza Popular se se desvincularon igualmente de la negociación en su tramo final.

Hasta entonces, el mayor tropiezo sobre la mesa era la cuantíficación del Fondo de Compensación Interterritorial, la liquidación de algunos puntos no del todo perfilados en cuanto al sistema electoral para las Diputaciones, etc.

Se sentaban a la mesa, por el Gobierno, el ministro de Administración Territorial, Martín Villa, y el secretario de Estado para las Comunidades Autónomas, Manuel Broseta; por UCD. el ex ministro Rafael Arias Salgado y Juan M. Reol Tejada; por AP, Jorge Verstrynge, Abel Matutes y Alvaro Lapuerta; por el PSOE, su responsable de Asuntos Autonómicos, María Izquierdo, acompañada del técnico Miguel Fernández Marugán. En calidad de asesores se encontraban presentes varios expertos, algunos de ellos participantes en la elaboración de los informes de García Enterria, punto de arranque de la actual negociación.

Los impedimentos para llegar a! acuerdo final se fueron acumulando a lo largo de la mañana, bien a pesar del eco de las declaraciones esperanzadoras del secretario general del PSOE, Felipe González, quien al término de su entrevista el jueves por la noche con Calvo-Sotelo había reiterado la decidida voluntad de suscribir el pacto el mismo día 31. Como base de partida para reemprender la «cumbre» —a mediodía de ayer— figuraba un borrador redactado a última hora del jueves, en la Moncloa, tras la entrevista del presidente del Gobierno con el líder de la oposición.

Los interlocutores de la «cumbre» no interrumpieron el trabajo sino para almorzar, dentro del Ministerio, en el paseo de la Castellana, 3. El representante y secretario general de AP. Jorge Verstrynge, a las seis menos diez (cuando salió de la sala de reuniones para hacer una consulta a los delegados del PCE, que acababan de abandonar la sesión) declaraba a los periodistas: «La negociación es durísima. Caen chuzos de punta.» Poco después se confirmaría la decisión de AP de no desengancharse de la «cumbre».

ALONSO ZALDIVAR (PCE): «NOS HAN ECHADO»

Al abandonar la «cumbre», a las seis menos veinte de la tarde, los representantes del Partido Comunista explicaron su situación en los siguientes términos:

«Nos parece un gran error lo que han hecho, un gran error político. Se nos ha obligado a aceptar todo, y no podíamos estar de acuerdo con todas las materias de la negociación», dijo Enrique Curiel. «La responsabilidad es de los dos partidos mayoritanos.»

Según relató a Europa Press Carlos Alonso Zaldívar, el ministro de Administración Territorial, Rodolfo Martín Villa, convocó a la Delegación comunista momentos antes de iniciarse la negociación por la tarde.

Hasta ese momento, los comunistas habían insistido en que no aceptaban el cargo en orgánico y de armonización de la LOAPA, un que sí aceptaban en su integridad el resto e los pactos políticos a que se había. Helado. En lo económico, la posición comunista habia sido de disconformidad con algunas de as cifras presentadas, y que ayer eran estudiadas por vez primera.

Citados en el despacho del ministro, Martín villa les comunicó, que tanto él Gobierno como los socialistas habían pensado que si el PCE no firmaba la LOAPA, tampoco podría firmar los pactos políticos y económicos.

La representación comunista replicó que era un error tal planteamiento, y que la LOAPA es sólo un proyecto de ley, que ha de pasar un trámite parlamentario, y por tanto ¡as diferencias sobre su naturaleza no deben impedir la firma de los pactos económicos, Martín Villa se mantuvo en su posición, y los delegados del PCE tuvieron que abandonar la «cumbre», Alonso Zaldivar comentó: «Nos han echado de la negociación. La parte política la seguíamos haciendo nuestra.»

El portavoz comunista anunció que el PCE dará a conocer hoy o mañana un posicionamiento documental y público sobre las negociaciones, y explicará que han sido marginados en el último momento.

Durante las conversaciones de ayer en Castellana, 3, la Delegación comunista en la «cumbre» estaba formada por Enrique Curiet y Alonso Zaldívar, si bien hacía las doce del mediodía se les había sumado la diputada Pilar Brabo.

AP EXPLICA SUS DESACUERDOS

Los representantes de Alianza Popular, Abel Matutes, Jorge Verstrynge y Alvaro Lapuerta, en declaración a los periodistas al abandonar la «cumbre» autonómica, han justificado su decisión de no firmar el acuerdo en las tres razones siguientes:

— El problema económico, que se refiere a que AP propugnaba el mantenimiento de un sistema contrario al que se recoge en los acuerdos, y que se basa en acelerar los Estatutos, reformar la Administración y montar la infraestructura estadística.

— El problema político, que consiste en insistir en que se asigne a las Diputaciones el carácter de Administración periférica prácticamente en exclusiva, y que no ha sido aceptado, fundamentalmente, por el PSOE. Este es el punto más importante por el que han decidido abandonar las negociaciones autonómicas. Según AP, ello supone una duplicidad de funciones y un «sobredimensionamientó» del gasto público.

— Se pretende una solidaridad entre las comunidades autónomas, y AP propugnaba una serie de medidas para que esta solidaridad se diera en el seno de cada comunidad, por lo que habían propuesto una cláusula por la que ninguna provincia o isla debería tener mayoría absoluta en el Parlamernto regional, Propuesta que tampoco fue aceptada.

«Nuestra marcha de las negociaciones evidencia un peligro de coalición UCD-PSOE, además de una marginación de ciertas partes y la inconsistencia de UCD. incapaz de defender )a razón de Estado cuando se le aprieta ante una eventualidad», declaró Jorge Verstrynge tras el abandono de la «cumbre» autonómica.

El secretario general de AP manifestó también que «no había visto ceder en ninguna ocasión, durante las negociaciones, al PSOE. UCD —anadió— cedía siempre, dejando los intereses nacionales a fin de que se consiguiese la firma del acuerdo».

En otro momento, el señor Verstrynge criticó la postura del Gobierno y del PSOE por la que se les indicaba que «deberían firmar

el comunicado.

 

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