Autor: Galán, Lola. 
 Finaliza la visita oficial de los Reyes de España a Aragón. 
 Don Juan Carlos reitera su voluntad de defender las libertades y los intereses nacionales     
 
 El País.    20/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Finaliza la visita oficial de los Reyes de España a Aragón

Don Juan Carlos reitera su voluntad de defender las libertades y los intereses nacionales

LOLA GALÁN, ENVIADA ESPECIAL, Zaragoza

«Defiendo las libertades, que son vuestras libertades; las aspiraciones que os mueven como gentes trabajadoras y pacificas», dijo ayer el rey Juan Carlos en Huesca, capital donde se inició la última jornada de la visita oficial que durante tres dias han realizado los Reyes a Aragón, y que incluyó las localidades de Barbastro y Monzón. Don Juan Carlos y doña Sofía regresaron ayer por la tarde a Madrid. El rey puntualizó, en su breve discurso, que su poder «es un poder al servicio del pueblo, de los intereses nacionales», y mencionó la cuestión de las autonomías, en el sentido de que debe ser un hecho fecundo para las comunidades y para la nación.

El alcalde de Huesca, José Antonio Llanos, de UCD, dio la bienvenida a los Reyes, junto con las autoridades provinciales, y pronunció un discurso muy medido, en el que resaltó: «Si existe Aragón, se debe a la Monarquía», al tiempo que , mencionaba los problemas de identidad nacional que tienen planteados algunas zonas del alto Aragón. Refiriéndose a otra clase de problemas, el alcalde puntualizó que no era el Rey la persona ante la que dichas cuestiones debían plantearse, asuntos que, dijo, «hace siglos y siglos que venimos resolviendo por nosotros mismos».

El capitán general de la V Región Militar, teniente general Luis Tamaña, acompañaba ayer también al Rey junto con el director general de la Guardia Civil, teniente general Aramburu Topete, en un discreto segundo plano, dado el carácter estrictamente civil de esta visita de los Reyes, que ayer se detuvieron también en Barbastro y Monzón, dos de ros cuatrocientos núcleos de población más importantes del alto Aragón. En Barbastro, ciudad que según expresó don Juan Carlos I debe convertirse en la «cabeza pirenaica de España», el Rey hizo una mención a la presencia de numerosas guarniciones, al señalar: «Me afecta singularmente esa adhesión a las Fuerzas Armadas que ha sido constante en esta ciudad. Como jefe supremo de las mismas, me emociona recibirla».

La acogida reservada a los Reyes de España en Monzón era una de las esperadas con más curiosidad, dado que esta ciudad obrera, donde la industria atraviesa una grave crisis en estos momentos, cuenta con una mayoría de izquierdas en el Ayuntamiento y un alcalde comunista, Joaquín Saludas.

Mención a los sucesos del 23 de febrero

En su discurso de bienvenida, el alcalde hizo una mención concreta a los sucesos del 23 de febrero: «Quiero dedicaros un homenaje», dijo a los Reyes, «por vuesta firme, patriótica e histórica actitud en momentos difíciles de la nación». Asimismo, el alcalde de Monzón. antiguo mililante del PCE represaliado, a quien acompañaba su esposa, con la que acaba de contraer matrimonio recientemente, manifestó la necesidad de que se identifique la unidad entre pueblo y Ejército como base para afianzar la democracia». En Monzón se registró también tal vez e! único incidente de militantes de la extrema derecha, que intentaron interrumpir el discurso del Rey, gritando Viva Franco. Se trataba de un grupo de cinco o seis personas que fueron inmediatamente retiradas por las fuerzas de seguridad que acordonaban la plaza.

Entre los medios de comunicación aragoneses han destacado como un verdadero triunfo la gran acogida popular que ha merecido esta visita de los Reyes a una región que es considerada como fría en su respuesta a este tipo de actos. A esta cierta frialdad del carácter aragonés cabría añadir en este caso un cierto cansancio de la población por la continua postergación que se ha hecho de las resoluciones de los más graves problemas que tiene planteados esta zona de España. Como ejemplo basta recordar que buena parte de la zona que recorrió ayer el Rey en su helicóptero, los Monegros, de Huesca, tiene aún sin concluir las instalaciones de regadío que se comenzaron en 1915.

 

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