Autor: J. S. S.. 
 Extremadura. 
 Renace la polémica sobre la capitalidad de la región     
 
 El País.    06/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Renace la polémica sobre la capitalidad de la región I.s.s., Badajoz

Cuando aún no se han apagado los ecos de la controversia que suscitó en la región la cuestión de la capitalidad de Extremadura en los orígenes del proceso preautonómico, el asunto vuelve a recobrar una temperatura candente, que llevará probablemente al enfrentamiento político y social, de proseguir las manifestaciones en este sentido.

Los socialistas que forman parte de la comisión redactara del Estatuto de Autonomía han propuesto formalmente a Mérida como cabeza de Extremadura, designación que ha chocado con los criterios de la mayoría centrista en la citada comisión, que considera que la capitalidad de la región debe ser designada por el futuro Parlamento extremeño. No obstante, existe un marcado interés entre los habitantes de la antigua ciudad romana, compartido por las fuerzas políticas de todo signo, porque Mérida sea la capital de la región invocando razones históricas y geográficas como justificación de lo que ellos entienden un derecho de Mérida sobre otras ciudades de la región. Ello ha chocado, evidentemente, con los sentimientos de otras poblaciones, que también creen tener poderosas razones para ser nominadas como capital de la Extremadura autonómica.

Badajoz es el caso más próximo. El Ayuntamiento de la capital trató en el último pleno una moción que defendía el presidente de la Diputación Provincial, en la que se proponía a la capital pacense para ostentar la representación de Extremadura. Las diferentes posturas que aun en el seno del grupo mayoritario presentaron los concejales no hicieron factible un pronunciamiento, y el asunto ha quedado en suspenso sin determinación de plazo.

La especialisima idiosincrasia de esta región está obligando a los políticos que elaboran el futuro Estatuto autonómico a extremar los cuidados para no herir los sentimientos de las dos provincias que forman Extremadura. De ahí que sea probable, aunque nada haya trascendido todavía, que las instituciones se repartan entre las dos provincias.

 

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