Segovia autónoma     
 
 Diario 16.    08/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Segovia autónoma

«Me parece verdaderamente de chiste hablar de autonomía uniprovincial segoviana. Es necesario que algunos de los que somos tan segovianos como el que más digamos de una vez: ¡Ya está bien de absurdas posturas! ¡Ya está bien de dejarse llevar por sentimientos primarios! ¡Ya está bien de encender en la gente ilusiones falsas!»

A mí personalmente no me sonroja en absoluto decirlo, me parece verdaderamente de chiste hablar de autonomía uniprovincial segoviana. Con ello ya sé que discrepo de comentaristas políticos tan ilustres como Pedro Altares y de algunos más que han sido los gestores ´del invento. Sin embargo, es necesario que algunos de los que somos tan segovianos como el que más lo digamos de una vez: ¡Ya está bien de absurdas posturas! ¡Ya está bien de dejarse llevar por sentimientos primarios! ¡Ya está bien de encender en la gente ilusiones falsas! ¡Ya está bien, señores, ya está bien!

A mí me sonrojan espectáculos como el del día 31 en la Diputación Provincial y como el del día anterior en el Ayuntamiento. Me da vergüenza pensar qué pensarán los que desde las determinadas regiones o nacionalidades de éste país lean en los periódicos, oigan en la radio o vean en la TV que Segovia quiere constituirse en comunidad autónoma uniprovincial.

Pero hay más. Se están utilizando conceptos demagógicos y términos equívocos sin ningún respeto al pueblo. Se está manipulando la historia, la economía y el derecho. Se está abusando de la ingenuidad de nuestros ciudadanos,

Es asombroso cómo el presidente de la Diputación, concejal del Ayuntamiento de Cuéllar elegido por la formación política de UCD, manifiesta queja decisión de los grandes partidos políticos (entre los que se incluye el suyo, que además es el que gobierna), no es democrática y él mismo en base a esa democracia "presenta al pleno de la Diputación la moción propugnadora de la autonomía uniprovincial, sin dimitir de su partido. Yo sólo pido coherencia.

Yo pido que desnacio, ustedes conmigo, piensen si una adversión atávica a una provincia hermana —Valladolid— (lo más cercanos son los que más se atacan porque mejor se conocen) puede determinar una tan descabellada idea como es la de la autonomía uniprovincial.

Quizá nadie se ha ocupado (y hay que entonar el mea culpa) de explicar a los ciudadanos que por unos criterios de organización racional administrativa, los estudiantes de Segovia pasarán a depender indefectiblemente -se produzca o no la integración en Castilla-León- del distrito universitarios de Valladolid y ello porque el distrito universitario de Madrid está saturado. Y personalmente pienso que esto redundará en beneficio de la formación universitaria de ´nuestros hijos que no estarán sometidos a los problemas de la masificación.

Encarecimiento

Quizá nadie se ha encargado de explicar a los segovianos que la comarcalización de la asistencia sanitaria es más profunda y que los intentos van hacia la creación de centros asistenciales más pequeños y en mayor número para evitar la masificación y que desde luego no tiene nada que ver que estemos incluidos en Castilla-León si no es para que, como consecuencia de ello, nos veamos favorablemente afectados por una programación en el sentido de creación de más centros asistenciales. Cosa, esta última, más que problemática si se enfoca desdé las necesidades de una provincia y que a niveles de la nuestra encontraría la enemiga de las apetencias e intereses personales.

Cordura

Todas estas cosas no se cuentan, no se explican, no se razonan. Es más importante alimentar sentimientos rastreros y bajos. Es más fácil amenazar con que Valladolid nos ve a absorber. Es más fácil recordar que un día, hace ya muchos años, las bandas fascistas vinieron de Valladolid para asesinar a nuestra gente, para a renglón seguido amenazar con que si entramos en Castilla-León nos veremos absorbidos por la voluntad de Valladolid que, vaya por Dios, ahora está regida por un Ayuntamiento socialista.

De verdad que yo pido cordura y tranquilidad. Yo deseo que todos antes de decidir nos dotemos de gran objetividad, que dejemos a un lado nuestros sentimientos rastreros, que desechemos la idea de que somos el reducto y el depósito de los valores más intrínsecos de Castilla (esto es fascismo) y que pensemos si de verdad no nos da risa y hasta un poco de pena (de nosotros mismos) cuando oímos hablar de autonomía uniprovincial de Segovia. Yo les aseguro que a mí sí me da risa y también un poco de peña.

 

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