Autor: Llaguerri, Daniel. 
 Hipólito Gómez de las Roces o la Pilarica al Parlamento. 
 "Hay que hacer Aragón o matarlo"  :   
 Un diputado regionalista insólito: es de derechas. 
 Interviú.     Página: !4-15. Páginas: 2. Párrafos: 33. 

Hipólito Gómez de las Roces o la Pilarica al Parlamento

«Hay que hacer Aragón o matarlo»

Un diputado regionalista insólito: es de derechas

Por DANIEL LLAGUERRI Fotos: CALVO PEDROS

Es otro caso curioso de las elecciones. En Aragón han elegido a un diputado regionalista de derechas.

Bueno, él dice que de centro, que seria de UCD si no fuera regionalista. No vamos a discutir por eso.

Hipólito Gómez de las Roces, del Partido Aragonés Regionalista, repite escaño, ha tenido más de 38.000 votos aragoneses a pesar de haber presidido una diputación con Franco en vida, a pesar de no pasar por el aro de Suárez, a pesar de todos los pesares. Que la Pilarica le asista en Madrid.

-¿Qué es el PAR?

—Es el partido de los aragonesistas, de los que habiendo nacido o viviendo en Aragón piensan que esta región tiene un porvenir y que es mejor que nuestro presente. Podemos conseguir a través de nuestro trabajo, no del ajeno, un Aragón más esperanzador para nuestros hijos. Que no tengan que coger nunca la maleta de la emigración como ocurre, hoy, por desgracia.

—Se llama PAR, pero... sólo potencia la provincia de Zaragoza.

—Los que me echan en cara este punto confunden el ideal con la cuenta corriente. Tenemos militantes en las tres provincias aragonesas, y, también, en las zonas típicas de emigración aragonesa: Madrid, País Vasco y Cataluña. Lo que no tenemos es dinero para concurrir a todas las elecciones y hemos optado por ir a la provincía donde el partido tiene una mayor implantación. Demostraremos que estamos en las tres provincias en el congreso que el partido celebrará a principios de verano.

—Ocho millones en la campaña, ¿alguno de ellos proveniente del partido del Gobierno?

—Hemos gastado ese dinero, pero... aún no lo hemos pagado. Puedo afirmar sobre los Evangelios que no nos ha ayudado Suárez. Lo que si ocurrió es que UCD equivocó el cambio de comunicación con el PAR. Seguimos aspirando a una vinculación con un partido nacional, aunque con esta aspiración es inseparable la lealtad, el juego limpio, el compromiso de la palabra dada. A veces fallan las personas, no los partidos. Esto ocurrió en nuestras premiaciones con UCD.

—¿Hubo juego sucio?

—Yo diría que no reglamentario. No se nos había pedido la afiliación a UCD ni la baja del PAR, y, luego... Yo no me vendo por un carnet de Suárez. ¿Qué pensarían de mí los aragoneses? No me mirarían ni mis hijos.

—La vinculación con un partido nacional... ¿será de derechas?

—El PAR no es de derechas ni de izquierdas. Estatutariamente se define como de centro. No puede impedir que haya en sus filas personas de derechas y de izquierdas. La composición ideológica del partido está determinada por el humanismo cristiano. Dentro de esa línea, desde luego incompatible con el marxismo, caben toda clase de gentes. No he dicho jamás que el PAR sea un partido de derechas, aunque yo nunca he presumido de ser un hombre de izquierdas.

>Si no fuera partidario de la autonomía, sería de UCD»

SOY LEAL A MI HISTORIA

—Hipólito, ¿es usted, como dicen, franquista?

—Soy un hombre leal a mi propia historia y tengo la gallardia de defenderla. Fui presidente de la Diputación, en vida de Franco, y entonces era mal visto, desde algunas esferas oficiales, porque no coincidía con la postura de un presidente de Diputación que parecía exigirse desde esos medios ofiinterviúcíales. Ahora resulta que quienes entonces me apoyaban me imputan la carga de una responsabilidad política que no es mía. Hipólito no fue multante del único partido que hubo durante el franquismo.

- UCD y AP se sorteaban a Hipólito, o quizás sus votos, pero ¿quién está más cerca del PAR, Fraga o Suárez?

-

—Somos un partido de opción territorial e inspirado en el humanismo cristiano, por lo tanto con cualquier partido que tenga esta característica, y que respete la primera, podemos pactar. Con CD la coalición es prácticamente imposible. No coincide con el PAR. Si no se nos respeta la libertad de voto en los temas de conciencia y aragoneses. Sin esto, nosotros seguiremos en el Grupo Mixto.

—¿Votará, alguna vez, el PAR a favor de Herri Batasuna?, porque con un solo diputado, estarán en el Grupo Mixto.

—La ventaja de los diputados que acudimos al Parlamento, en mi situación, reside en que podemos hacer lo mismo que los diputados de fila de los partidos nacionales, o sea limitarse a votar y, además, con la ventaja de que ningún voto o disciplina de partido nos va a restringir. El Grupo Mixto va a ser un ejemplo de liberalidad, practicada por todos, y por personas que están muy alejadas ideológicamente. Si no empezamos por respetarnos todos y buscar la convivencia común, difícilmente haremos en España un Grupo Mixto, sino algo que merezca la pena llamarse España. La unidad de España es, para mí, el punto de arranque de mi regionalismo, y puede haber temas en los que coincidamos con Herri Batasuna, y, por supuesto, a mí no me dolerán prendas para votar con los vascos.

— Usted fue uno de los impulsadores de las mancomunidades, casi tenia convencido a Martín Villa; ahora acepta las autonomías...

—Siempre he sido partidario de las autonomías, que son el fin, y las mancomunidades eran uno de los instrumentos para conseguirlas. La UCD, demostrando una suprema ignorancia, me ha acusado en este sentido de no querer las autonomías. La autonomía se puede articular a través de una mancomunidad o de un órgano distinto. La región española con más espíritu autonomista es Cataluña, y comenzó por una mancomunidad desde 1914 hasta la aparición de la dictadora.

Desde el 29 de marzo de 1974 consta, por escrito, mi interes por el regionalismo. Si no fuera partidario de la autonomía, sería de UCD.

EL EJEMPLO DE LOS REGIONALISTAS

—El 15-J, dos diputados regionalistas aragoneses triunfaban, Hipólito Gómez y Emilio Gastón. Este ha quedado fuera con su PSA, ¿el futuro es negro para el PAR?

—Siento profundamente que Emilio Gastón no esté en el Congreso. Lo digo sin ninguna reserva mental porque me parece un nombre leal a sus convicciones regionales. Es malo que no haya otro partido aragonés en el Congreso, y esto puede repercutir negativamente en la conciencia regional. El ejemplo que nos han dado otras regiones, al margen de las diferencias que nos separen de partidos regionalistas que ponen en cuestión la unidad de España, tendrá que fructificar en Aragón. En el futuro la experiencia del partido regionalista, aunque fracasara la nuestra, acabará por imponerse. No se puede hacer autonomía con partidos que responden exclusivamente a intereses nacionales.

—Su partido ha sido el que más ha incordiado a los ucedistas en la Diputación General, ¿seguirá la lucha en solitario?

—Nos vamos a aliar, en cada ocasión, con quien mejor convenga a los intereses de Aragón. Careceremos de escrúpulos políticos. La lucha no está ni mucho menos perdida.

— Hipólito, usted ha sido el abanderado del «no al trasvase del Ebro» pero... se ha dicho que Madrid le utilizaba como hombre de choque con Barcelona en este tema.

—Es totalmente falso. No pretendo haber sido el único que defendiera los intereses de Aragón en el tema del trasvase. Operé, en conciencia, defendiendo los intereses de la región. Es una falsedad que actuase como testaferro de Madrid. Tuve ofrecimientos de Madrid y... los rechacé porque no se ajustaban al papel que había de interpretar como presidente de la Diputación de Zaragoza.

PUESTOS POLÍTICOS DE SILENCIADOR

—¿Qué tipo de ofrecimientos?

—Puestos políticos en Madrid, para vencer una resistencia que, naturalmente, no podía vencerse por esa vía.

—Esos 38.000 votos que le han dado el escaño ¿son de personas agradecidas por su gestión en la Diputación Provincial hace algunos años? •

—Me emocionaría que se tratase de un testimonio de gratitud, de los que no han olvidado mi gestión en la Diputación; pero creo que representan la confianza en un grupo que ha sido

«Madrid me ofreció puestos políticos para que olvidase el tema del trasvase» leal a los intereses de Aragón. Soy político más por sentido del deber que por vocación, pero siempre lucharé de la misma forma.

— Uno de los grandes problemas de Aragón es y ha sido emigración, ¿qué puede hacer un diputado del PAR contra ella?

—En primer lugar, tengo que decir que estar aún con el tema del trasvase refleja lo lamentable de nuestra situación política. Cuando nosotros decimos no al trasvase, decimos sí a la ordenación territorial, a la finalización de los regadíos, etc. El proceso de recuperación de Aragón es un largo proceso. Hay que partir del principio de solidaridad y Aragón muy difícilmente puede levantarse con su propio esfuerzo. Es de toda justicia pedir que presten su colaboración las regiones que antes la han recibido de Aragón, y estoy hablando del País Vasco, Madrid (área metropolitana), Valencia y Barcelona. Sin embargo, en la actualidad, todavía una parte importantísima del ahorro aragonés, casi el 50 por ciento que captan las Cajas aragonesas, tiene que acudir a salvar los huecos que presenta la economía de muchas empresas, del INI o privadas, en cada una de esas regiones. Esto es una injusticia. El ahorro de otras regiones tiene que venir a tutelar el desarrollo equilibrador de Aragón. Hay que hacer Aragón o matarlo. No se puede jugar híbridamente a predicar en aragonés y practicar en centralismo.

La emigración debe solucionarse creando puestos de trabajo, y si puede ser fuera de Zaragoza, para que el desarrollo sea en todo Aragón. Hay que hacer Aragón con Zaragoza y no Zaragoza con Aragón.

 

< Volver