Centristas, socialistas, comunistas y aliancistas. 
 Acuerdo total entre los partidos; Ceuta y Melilla son españolas     
 
 Diario 16.    12/10/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Acuerdo total entre los partidos; Ceuta y Melilla son españolas

MADRID, 12 (D16).—Los partidos más importantes con implantación nacional —UCD, PSOE, PCE y AP— coincidieron en que Ceuta y Melilla son españolas, mientras la población así lo quiera y que Marruecos utiliza la reivindicación de las plazas como palanca para variar la postura española en el conflicto del Sahara.

La Embajada alauita en Madrid esquivó pronunciarse sobre las repercusiones de las declaraciones del líder del Istiqlal y ministro de Exteriores de Marruecos, Mohamed Boucetta, en U.S.A., sobre la «integridad» de su país, refiriéndose expresamente a Ceuta y Melilla.

D16 intentó contactar repetidas veces con algún portavoz de la representación diplomática sin resultado positivo. «Los teléfonos particulares —indicó un empleado—, son secretos y no hay nadie en la Embajada.»

Contra el partido gubernamental

En medios políticos se señala que el hecho definitivo que motivó el discurso de Boucetta en tales términos, es la postura recientemente adoptada por el partido gubernamental de reconocer implícitamente al Frente Polisario.

Javier Rupérez, responsable de las relaciones exteriores de UCD, asistió el pasado mes al IV Congreso del partido de la República Árabe Saharaui Democrática en el que se mostró favorable «a una solución justa, pacífica y constructiva» del ex Sahara español que pasa, dijo, por el derecho a la autodeterminación e independencia de los pueblos.

Puentes oficiales confirmaron el aplazamiento del viaje del Rey Don Juan Garlos a Marruecos, que estaba previsto para finales de este toes. De la visita real, el país vecino, esperaba una «oportuna» reafirmación de los tradicionales vínculos hispano-marroquíes,

Respecto a las alusiones de Boucetta a las islas Canarias, medios diplomáticos las explicaron como una queja por la defensa que hizo Marruecos de la españolidad del Archipiélago, en la cumbre de la OUA, en Jartum, y lo mal pagadas que ahora se ven con las relaciones UCD-Frente Polisario.

Un alto cargo de la Presidencia del Gobierno tachó de «lamentables» las declaraciones del ministro marroquí, insistiendo que no tienen sentido y menos aún la coletilla sobre la proximidad geográfica de las islas Canarias. «También Argelia —dijo— está cerca de Marruecos.»

UCD: Es una rabieta

Javier Rupérez, secretario de relaciones internacionales de UCD, manifestó a D16 que las declaraciones del ministro marroquí Mohamed Boucetta son «una rabieta, una baladronada de Marruecos y espero que reconsideren el asunto».

Rupérez indicó que semostraba completamente de acuerdo con la réplica que el ministro de Asuntos Exteriores español, Marcelino Oreja, hizo en torno a las manifestaciones de su colega marroquí, y recalcó la política española de amistad y cooperación con los países de la zona sahariana.

El ministro Oreja indicó ayer que «España reitera una vez más, con la máxima firmeza, la españolidad de Ceuta y Melilla y rechaza tajantemente las inadmisibles declaraciones del ministro de Negocios Extranjeros Boucetta en la Universidad de Georgeton. El embajador de España en Rabat ha presentado la más enérgica protesta por este grave hecho, que no se corresponde con el espíritu de amistad que deseamos presida nuestras relaciones».

PSOE:

Presionar a España

El secretario de relaciones internaciónales del PSOE, Luis Yáñez, calificó las declaraciones de Bucetta como «un intento o gesto de represalia contra lo que entiende Marruecos, que es un cambio de posición de España al respecto al problema del Sahara occidental».

«Marruecos trata de chantajear a España sobre el problema sahariano utilizando esta reivindicación para mantener viva su intención expansionista y hacer olvidar los problemas internos, económicos y de derechos humanos», afirmó.

AP tachó de inadmisibles las declaraciones de Boucetta, «que son consecuencia de una política exterior española debilitada, ya que quiere ser tercermundista y le falta apoyo, no consiguiendo llevar a cabo una política de equidistancia».

«El Rey es quien ha salido al paso de la política de debilidad del Gobierno. El Gobierno ha hecho las consabidas propuestas y es fácil entender que éstas no son fenicias en cuenta por Marruecos.»

 

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