Alianza natural     
 
 ABC.    14/04/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Alianza natural

En la formación del Gobierno autócomo de Asturias ha ocurrido lo que tenía que pasar. Después de los esfuerzos prolongados durante días por los socialistas asturianos para administrar en solitario el Gobierno de la nueva comunidad autónoma, no ha sido posible prescindir de la presencia de los comunistas en la formación gubernamental.

El problema no es nuevo. El PSOE pretende en principio, con hábil cálculo electoralista —porque afrontará pronto las elecciones andaluzas y tiene por delante la gran convocatoria de las elecciones generales—, apartarse de la compañía del Partido Comunista. Pero la realidad política se impone, en el caso asturiano y en los que están por venir.

Siempre, insistimos, ha sido así. En España es reciente la experiencia de la colaboración socialista-comunista en la gobernación de los Ayuntamientos, especie de frente popular municipal. En Francia es todavía más próxima la entrada de los comunistas en el Gobierno socialista.

El cuadro se traza, en cualquier caso, de la misma, forma: la mayoría de la izquierda corresponde en las urnas a los socialistas, quedando en minoría los comunistas. Pero a la hora de la verdad, al socialismo no le salen las cuentas si prescinde de su alianza con el comunismo.

En un enfoque atento a la clarificación, esta alianza reiterada aporta un dato esencial a la orientación de los electores. Y de cara a las próximas elecciones, andaluzas y generales, conviene que los votantes españoles sepan a qué atenerse. Una victoria electoral del PSOE supone, indefectiblemente, el acceso al Poder, aunque sea en pequeña proporción, del PCE.

El planteamiento es visible en España desde hace meses. El socialismo presenta una imagen antes de las elecciones cercana al centrismo, a la social-democracia europea, y se reviste de moderación. Se «derechiza» para aumentar su caudal de votos por la banda de estribor. Y una vez celebrados los comicios tiene que compartir la responsabilidad del Poder con los comunistas; primero, para que no le resulte imposible la gobernación; luego, para recuperar su identidad marxista ante las masas que forman su base.

El precedente de Asturias es una llamada de atención al electorado de toda España.

 

< Volver