Autor: ;Peña, Francisco Javier. 
 V Congreso Sindical. 
 los sindicatos españoles, favorablesa nuestra plena integración en la C.E.E.     
 
 Informaciones.    13/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

V CONGRESO SINDICAL

Los Sindicatos españoles, favorables a nuestra plena integración en la C. E. E.

Por Marisa CIRIZA y Francisco Javier PEÑA

MADRID, 13.

Aunque la segunda jornada del V Congreso Sindical debiera constituir el "paso del ecuador» de las sesiones, prácticamente puede ya darse éste por finalizado. Hoy viernes la actividad del Congreso estará reseñada a la clausura oficial y solemne, con la presencia del Jefe del Estado.

El día de ayer hubiera necesitado treinta y cinco o cuarenta horas, pero el reloj es improrrogable, y las veinticuatro horas vinieron escasas para que el pleno del Consejo Sindical pudiera escuchar y debatir todos los proyectos de resolución presentados; se vieron solamente cuatro (uno el día anterior). No se vieron cinco, los cuales pasarán a discusión de la Comisión Permanente del Congreso. Realmente fue una lástima, porque con seguridad los congresistas hubieran querido dar su voz y su voto en temas tan jugosos como los de la reforma fiscal, conflictos colectivos, política de empleo y emigración, educación y formación profesional y Seguridad Social.

Con todo, la sesión de ayer fue más Interesante —por más deliberativa— que la precedente, con algunas Intervenciones destacables (señores Manzano, Acha, Corral, Martín Sanz y Bernardo Santos, entre otros). Las más vivas, aquellas que rozaron la ingerencia foránea en el sindicalismo orgánico español. «El Pleno del Congreso escuchó dos amplios informes: uno del presidente del Consejo Nacional de Empresarios, señor Conde Bandrés, y otro del de trabajadores señor Alvarez Abellán.

Entre las intervenciones que hemos calificado de vivas —las que arrancan aplausos—, estar la del propio ministro de Relaciones Sindicales. El señor García-Ramal tiene entonación en su oratoria y la sabe emplear su voz puede ser caliente enérgica o persuasiva. Enérgica ayer, cuando dijo: «Nuestro sindicalismo es tan fuerte que puede proscribir a los que nos quieren proscribir.

Es tan auténtico que puede sonreír a quienes buscan nuestra ruina, y rechazar a aquellos españoles que forman en una central sindical de la U. G. T, de Bruselas». El ministro se referia, sin duda, a la Confederación Europea de Sindicatos constituida recientemente en la capital belga, y de la que no forma parte España.)

SI A LA INTEGRACIÓN EN LA COMUNIDAD EUROPEA

El V Pleno del Congreso Sindical —por unanimidad y con grandes aplausos— se ha definido favorable al Ingreso de España en la Comunidad Económica Europea.

Inició este tema el presidente del Consejo de Empresarios de Barcelona, afirmando rotundamente que el porvenir de España está en nuestra integración en la C. E. R, la única que puede posibilitar la exportación de nuestros productos industriales. «Si España no ingresa en el Mercado Común, las consecuencias serán muy graves para nuestro país, ya que es muy difícil dijo textualmente que resolvamos solos las etapas que nos quedan para llegar a una evolución Integral de nuestra economía».

Por el contrario, en caso de integrarnos en la Comunidad Económica, ninguno de nuestros problemas serán insalvables. Finalizó su intervención solicitando un pleno ingreso de España en el Mercado Común pero con un periodo de rodaje, ya que «una entrada brusca podría provocarnos el colapso».

En sucesivos usos de la palabra, otros congresistas apoyaron esta petición, aunque algunos resaltaron la necesidad de ayuda para el sector agrícola, uno de los que tienen más posibilidades competitivas en la Comunidad. El presidente del Consejo de Trabajadores de Guipúzcoa, señor Manzano, afrontó el problema de la internacionalización de los intereses económicos y financieros, y solicito una clara actuación, en defensa de la colectividad nacional y de su personalidad económica, cara a las empresas multinacionales que tratarían de inundarnos y de hacernos desaparecer.

INFORME DEL PRESIDENTE DE LOS EMPRESARIOS

El señor Conde Bandrés, en su calidad de presidente del Consejo Nacional de Empresarios, leyó un informe referente a las actividades del periodo 1968-1973. Refiriéndose, en primer lugar, a la coyuntura socioeconómica, afirmó «que ha sido un tema constante de las reuniones trimestrales de la Comisión

Permanente, a las que se convocan también todos los presidentes de los Consejos Provinciales. . En esa misma linea, han sido múltiples las reuniones habidas con diversos ministros de nuestro Gobierno para exponerles nuestros puntos de vista y recibir orientaciones.»

Los Planes de Desarrollo (II y IIII) merecieron, igualmente, la especial atención de nuestro Consejo, que, a través de sus miembros, participó en la elaboración, discu-para lograr la intensificación cía ulterior del desarrollo de cada Plan.

«Precios y salarlos —siguió diciendo el presidente— motivaron estudios reuniones y acuerdos, siempre dentro de la mayor armonía entre los factores que intervienen en la producción. Asimismo la financiación de la empresa ha sido tema preocupante, y de ahí las reiteradas peticiones de líneas de crédito adecuadas para lograr la Intensificación de la actividad productiva del sector empresarial.

El Proyecto de Ley del Crédito Oficial fue objeto de especial consideración por nuestro Consejo, elaborándose un informe por la Comisión de Trabajo correspondiente, que sirvió de pauta para que nuestros procuradores empresarios formularan las oportunas enmiendas.»

El presidente del Consejo Nacional de Empresarios concluyó diciendo:

«Para terminar y en un intento de resumen de este Informe, me atreverla a resatar que la actividad de nuestro Consejo en el quinquenio analizado no se limitó a lo que llamarla "política de situación», esto es, a estudiar salídas de emergencia, con mero sentido del oportunismo, para los problemas coyunturales, sino que trató de enfrentare con ellos y con los grandes planteamientos de nuestro futuro con un sentido de anticipación y procurando encontrar soluciones posibles y via bles.»

LA REFORMA DE LA EMPRESA

Otro tema aprobado, aunque con discrepancias practicas, lo abordó en primer lugar el señor Manzano, presidente del Consejo de Trabajadores de Guipúzcoa, considerando que al concepto de empresa corno unidad básica de producción era añadible —básicamente aquí está su filosofía de la reforma de la empresa— el de unidad básica de convivencia, única forma de conseguir una auténtica personalización de los trabajadores.

El señor Acha empresario de Vizcaya, aliño mas la reforma, solicitando «1 reconocimiento de la empresa como centro de producción; la promulgación de un Estatuto de la empresa; la revisión del marco legal bajo el que operan las Cajas de Ahorro, para potenciar su capacidad de financiación y la participación, obrera en la gestión social y en el capital.

Para el presidente del Sindicato Provincial de la Construcción de Valentía, señor Corral, descuidar la calidad de nuestras empresas serla comprometerlas al fracaso: se mostró partidario de incluir en la reforma de la empresa la revisión de la ley del car. net de empresas con responsabilidad —yendo a su obligatoriedad— para elevar el nivel general técnico de las empresas.

Polémica, y viva, fue el supuesto de reforma que contempló —dentro de la más pura ortodoxia nacional sindicalista— el señor Martín Sanz, presidente de la unión de Empresarios del Sindicato Nacional del Olivo; más bien deside. rativa, podría decirse. Si aceptamos que nuestro sindicalismo es auténtico —vino a o decir—, ¿es razonable que no nos atrevamos a alumbrar un concepto de empresa sin aceptar criterios marxistas ni capitalistas, completamente nuevo? Acalorado y algo pesimista —arriesgó que este quizá fuera el último Congreso Sindical, dando a entender que el ingreso de España en el Mercado Común llevará a la anulación de la Organización Sindical, aunque la intervención del ministro sobre la fortaleza del sindicalismo orgánico español (transcrita más arriba) vino a tranquilizarle—, el señor Martin Sanz dijo que habría que tener muy claro en el concepto de empresa que hay que elaborar el incremento de la renta nacional como primer objetivo, «y luego ya veremos como se distribuye».

El Congreso acordó trasladar al Gobierno la necesidad urgente de acometer la reforma de la empresa.

¿SINDICATOS «VERSUS» TRABAJO?

Más de una docena de vocales reconocieron unánimemente en sus intervenciones en el pleno del Congreso Sindical la conveniencia de modificar la vigente ley de Convenios Colectivos de Trabajo de 1958. Un empresario definió la negociación colectiva como un factor permanente de paz social. Para todos estaba claro que había que mantener y perfeccionar la con tratación colectiva (14.000 convenios, con un número acumulativo de 27 millones de trabajadores, se han firmado desde la promulgación de esta ley), tanto como que debiera ser la Organización Sindical el órgano de competencia de la cuestión.

¿Plantea esto un área de fricción entre Sindicatos y el Ministerio de Trabajo? Sí, para algún congresista que se mostró muy firme en reivindicar esta tarea para el sindicalismo. Argumentaba: «Como nuestros sindicatos se caracterizan por su verticalidad, patronos y obreros no pueden encontrar mejor marco para la negociación que una Casa Sindical. Bajo idénticos razonamientos se ha pedido la sustitución de les normas de obligado cumplimiento, por un arbitraje sindical vinculante.

INFORMACIONES 13 de abril de 1973

 

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