Los trabajos y acuerdos del Congreso Sindical     
 
 ABC.    11/03/1962.  Página: 83-84. Páginas: 2. Párrafos: 6. 

A B C. DOMINGO 11 D E MARZO DE 196Z. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 84

LOS TRABAJOS Y ACUERDOS DEL CONGRESO SINDICAL

El Congreso Sindical ha terminado sus tareas con una brillante sesión de clausura, pletórica de entusiasmo, presidida por el Jefe del Estado y con asistencia de varios ministros. El recordatorio del Caudillo de que vivimos el desarrollo de una revolución y sus afirmaciones sobre el futuro del sindicalismo fueron acogidas con encendidas ovaciones. Merece ser comentado y lo haremos próximamente. Ahora queremos enjuiciar los trabajos del Congreso, que ha sido una auténtica demostración, como ha dicho el Sr. Solis, del arraigo y empuje de la Organización en su conjunto.

Tanto en las Comisiones como en los Plenos, los congresistas dieron pruebas de su preparación, del alto nivel de su responsabilidad y de su afán por acertar. Dicha preparación estaba en razón directa de la experiencia: en aquellos temas, ya examinados en el primer Congreso o en asambleas provinciales, los análisis y discusiones eran más ponderados, certeros y autorizados.

También es bien comprensible que aquellos asuntos de estricto interés laboral que afectan a la vida, a la seguridad y al futuro del productor conquistasen desde el primer momento la atención de la mayoría de los delegados.

El Congreso Sindical ha sido, de todos modos, una excelente oportunidad para discutir en armonía y en una atmósfera de convivencia los problemas que hoy Inquietan a la producción y al trabajo.

La singularísima solución que significa el sindicalismo español, con todos sus defectos explicables en un proceso revolucionario—, corregibles y susceptible de perfeccionamiento, merece la atención de propios y extraños. No pensará con sensatez quien añore o se declare partidario de métodos ya fracasados ,que constituyeron en otro tiempo remora y calamidad nacional, y que todavía perdura en otros países, con grandes quebrantos para su normal vivir y para sus economías.

En resumen, podemos decir que, en general, los problemas fundamentales, simplificados en ponencias y recomendaciones, no fueron estudiados a la ligera, ni con improvisaciones, garrulerías y charlatanismo, vicios frecuentes en cualquier Parlamento, sino con mucha sindéresis y ponderación. Las bases para un reajuste de la Seguridad Social; los criterios para el desarrollo económico-social de la agricultura, con sus secuelas de asociaciones cooperativas, regadíos, colonización, arrendamientos rústicos, concentración parcelaria, mejora ganadera; la propuesta para un plan de reconstrucción de la artesanía; la regularización de las condiciones de trabajo; las evoluciones de la situación económico-social en el año anterior; todas estas y otras muchas cuestiones que se derivan de la naturaleza de los enunciados fueron examinadas en minuciosos análisis.

Especial importancia ha tenido el examen de la ponencia sobre perfeccionamiento de la estructura sindical, discutida con apasionamiento, modificada con nueva redacción y aprobada por unanimidad, tras de ponderado debate. Está justificada la vehemente inquietud en torno a cuestión tan trascendental, porque la Organización Sindical se halla todavía en proceso de perfeccionamiento y busca su adaptación a las realidades sociales y a los incesantes avances económicos. Depuración, en suma, natural y lógica en una obra tan prolija, complicada y múltiple, que gana lentamente autoridad ante la Administración, conquista prerrogativas y está llamada, como ha dicho el Jefe del Estado, a intervenir directamente en el gobierno de la nación. Recordaba el delegado nacional de Sindicatos que todavía se halla su legislación dispersa en multitud de órdenes de delegación y de servicio, reglamentos y estatutos.

Considerada la Organización como factor de integración nacional y pieza imprescindible dentro de la estructura política y social de la nación, para promover una comunidad más justa se le han asignado los siguientes fines; una efectiva y equitativa participación de los elementos humanos de la producción, responsabilidad y beneficios de la empresa, unidad básica en el orden sindical.

El constante perfeccionamiento de un sistema económico-social que con plena participación de la Organización Sindical haga enteramente efectiva la justa satisfacción de las necesidades morales, intelectuales y materiales de todos los factores humanos que intervienen en la producción.

En fin, el Congreso Sindical se ha aplicado con entusiasmo y buena voluntad a

realizar las tareas para las que fue convocado. Consecuentes con el criterio expuesto en estas columnas, creemos que de la cordura, arraigo y fortaleza de los Sindicatos se deducirán beneficios para la vida social y política española. "La Organización Sindical—afirmó un día el Jefe del Estado—cumplirá su cometido sin menoscabo de la lealtad y disciplina con que viene ajustándose a sus insustituibles líneas constitutivas."

 

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