Autor: Olano, Antonio D.. 
 Solís preside la tercera sesión plenaria. Habla Florencio Eguia Villaseñor, observador de Méjico en el Congreso. 
 "Mis palabras fueron el reconocimiento al noble esfuerzo español"  :   
 "Quiero elogiar la política española de enviar agregados laborales, que ayudan a los españoles y a lo nativos del país en que se encuentran". 
 Pueblo.    09/11/1962.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Había Florencio Eguia Villaseñor, observador de Méjico en el Congreso

«MIS PALABRAS FUERON El RECONOCIMIENTO AL NOBLE ESFUERZO ESPAÑOL»

"Quiero elogiar la política española de enviar agregados laborales, que ayudan a los españoles y a los natives del país en que se encuentran»

DESPUÉS de su intervención en la tribuna del II Congreso Sindical, el observador mejicano don Florencio Eguia, Villaseñor, se ha convertido en la figura de máxima actualidad. Todo sen felicitaciones y parabienes a sus palabras. Es, pues, la noticia del momento. El hombre al que todos los congresistas quieren conocer. Y don Florencio Eguia es así: —Tengo treinta y cuatro años de edad. Llevo diez años preocupado por, las cuestiones sociales. Procedo de las clases humildes, populares.

Nací en un pueblo de Michoacan que se llama Acuitzio. Mis primeros conocimientos los adquirí en el! hogar. Después estudié, durante dos años, en mí pueblo. Más, tarde estudié en Morelia y allí cursé un año en el seminario. Añora he terminado la carrera de Magisterio. Soy maestro, pero no puedo ejercer debido a mis actividades.

—Nominalmente, ¿cómo podríamos concretar sus actividades?

—Soy presidente del Consejo Central de Cajas Populares. Es la organización directiva de todas las cooperativas de ere-dito de Méjico.

—¿Qué ha determinado su brillante actuación de ayer?

—El sentimiento. No hice más que decir lo que siento. Lo que siente todo mejicano hacia una nación como España, que es nuestra Madre Patria. Mis palabras han sido el reconocimiento al noble esfuerzo español por hacerse un lugar en la marcha de las naciones de todo el mundo hacia la prosperidad. España se incorpora dignamente al concierto universal.

—¿Qué le llama más la atención del Congreso Sindical?

—Que tanto los obreros como los empresarios tratan de ponerse de acuerdo para llegar a un aumento de producción, que es lo que interesa al bien común de los españoles. Me ha llamado mucho la atención el Sindicato español. Es una experiencia que dará resultado en cualquier parte del mundo en que se aplique. Cada uno de sus hombres expresa sus opiniones; pero las conclusiones son las mismas: el bien común.

—Estas palabras de usted ¿tendrán eco en su país?

—Naturalmente. Dentro de mis posibilidades difundiré todo lo que se ha hecho. Yo dirijo un pequeño periódico mensual —"Méjico Nuevo"— y allí voy a hacer una reseña completa, del Congreso, y además de la realidad española que he podido pulsar en Madrid a través de los participantes de toda España.

—¿Qué ponencias le Interesan más?

—Las que tratan de las cooperativas, porque mi campo es el cooperativismo. Ahora me quedaré en España más días de los previstos para tener la oportunidad de ver las cooperativas de ustedes en pleno funcionamiento.

—¿Cuáles son los problemas de los productores mejicanos? —El poco conocimiento que tienen para saber lo que de veras les conviene, le que les resulta más beneficioso para sí y para sus hermanos, los trabajadores del mundo entero.

—Volvamos a España vista por un mejicano.

—No quiero dejar de elogiar la política de enviar agregados laborales a todas las Embajadas. Prestan servicio no sólo a los españoles, sino a lo mismos nacionales.

—¿Algo más que agregar a sus declaraciones?

—Sí. Creo que todo problema tiene solución. No deben existir problemas entre España y Méjico, que tienen contactos no ya de forma, sino de esencia. Una esencia muy parecida.

Y hombres como don Florencio Eguia Villaseñor son necesarios para esta mutua comprensión, clave, solución de todo problema.

Antonio D. OLANO (Foto Mamegan.)

 

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