Autor: Sedeño, Martín. 
   Al margen del II Congreso Sindical  :   
 Cartas de un espectador. 
 ABC.    07/03/1962.  Página: 49. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

AL MARGEN DEL II CONGRESO SINDICAL CARTAS DE UN ESPECTADOR

Un espectador, no mero espectador, sino persona interesada en el auge progresivo de la Organización Sindical española, un espectador del II congreso Sindical que estos días se celebra en Madrid, nos envía unas impresiones. que nos parecen perspicaces; en torno a estos importantes debates. He aquí su primera carta:

Querido director:

A los hombres de la meseta se nos Asignan condiciones temperamentales de sobriedad, y creo que nada hay mejor que este elementa constitucional de la persona para lo deliberante. Pero resulta que no hemos sido sobrios nadie a partir de aquel momento, en que Diego Muñoz Torrero—en opinión de Galdos—una ves que expresó las ideas nuevas, el siglo XVIII había concluido. Nos ha preocupado, sin embargo, la falta de sobriedad y hemos llenado el siglo XIX, y lo que va de nuestro: "siglo, de eclécticos.

No ha sido una buena suplencia. Eso es otra cosa. Todos los días leo con fruición las greguerías de Ramón Gómez de la Serna con la esperanza de que aparezca el ecléctico en imagen de mariposa, de paraguas inglés, o de Principado de, Andorra. El ecléctico no tiene género, sexo, perfil, organismo, Es voz éstereofónica, moneda múltiple en todos los paños, carabina "de Ambrosio. El ecléctico no es el moderado, sino una especie de camaleón con lentejuelas.

Estoy querido director, en el Congreso Sindical, que no es una de esas asambleas académicas y puteras de las clases medias o de la acción social patronal, sino unas Cortes generales (porque lo estrictamente sindical, cómo lo entendemos está rebasado) donde brillan politicos eminentes, doctrinarios de la, nueva época, profesores altivos, abogados expertos, economistas proféticos, y presumo que por algún registro saldrá el género dramático.

Me gusta el diálogo, director, pero temo que no Podamos reducirlo al pasa de la so-

briedad. Lo deliberante es bueno, siempre que la ironía ó la sonrisa sean la señal que aparece en una especie de registro automático que han de tener los que dialogan, para no saltar los linderos de la incorrección. Dialogar es discrepar sin reñir. Es buena la viveza, legítimo el acaloramiento pero fuera de lugar el exabrupto. Es furioso : Si el Congreso se redujera a sus márgenes estrictamente sindicales, con obreros, empresarios y dirigentes, habría más dosis de sobriedad. El mundo sindical tiene este hábito.

Son frecuentes sus reuniones, juntas, asambleas y consejos. Siempre es vivo un debate. Pero hay algo común que une a todas ellos, por encima, de las discrepancias en las cuestiones opinables.

Estos Congresos dan entrada a hombres de otras localisaciones en función de su relieve personal, de sus especialidades en temas políticos, económicos o sociales, si algunos son oportunos, otros se orientan con arreglo a oirás resonancias. Entonces, estas representaciones influyen un elemento extraño en el Congreso, y se origina cierta agitación que tiene, más que ver con las Cortes de Cádiz que con la habitual mesura y autenticidad de la Organización Sindical. Cuando se la deja sola, como en la Regulación de las condiciones de trabajo, su sobriedad es conmovedora.

He mirado largamente a los observadores extranjeros para cazar su sorpresa por todo sto. No se habla poco aquí, lo que ocurre es que no se oye fuera. España es un país lleno de parlamentos. Los hay hasta privados. Hasta ahora no ha sido posible convivir en un Parlamento común. En este intento hemos volteado Tronos y Constituciones. Nadie hubiera sido más tenaz que nosotros en obtener una Cántara de los Comunes. Casi siglo y medio intentándolo. No podemos. Pero la participación del pueblo en la realización de su destino histórico tiene otras formas. Esa es la realidad de ahora y también la esperanza.

Director: La Reina Regente, aquella, sobria austríaca, doña, María, Cristina, integró las fuerzas políticas. No Pudo hacerlo con las sociales, porque estaba muy próximo el nacimiento del capitalismo y del proletariado de ahí nacería una buena parle de la inestabilidad de su reinado. Abhora están integradas, las fuerzas sociales, que es la papeleta más difícil. La doctrina del Movimiento, conforme con la época, ha hecho esta sutil operación política. Pero persas y liberales, progresistas y retrógrados, no renunciarán a ser destinados. La Revolución nacional tiene ya sus conservadores y sus reformadores.

Parece difícil meter una nube, en una vasija y, sin embargo, puede hacerse. ¿No son como nubes los nobles espíritus políticos que vagan ? España siempre estará necesitada de drenaje para la elocuencia. ¿Sabía usted, director, que la Reforma Agraria ha sido Presentada poéticamente? Mañana se lo diré.

Estos sindicalistas han puesto, con rara agudeza, entre los terratenientes y los demagogos, nubes de poesía. Pero por dentro anda la reforma. En cualquier caso, estamos cerca de Lanza del Fasto, que según Fernández Figueroa tiene. "el impudor de la verdad". "La ciencia es una parte de la sabiduría, la cuál es una parte de la religión". Todo esto que se postula frente al Museo del Prado son, .partes de cosas

superiores.. Acaso la justicia. Vamos a ver Martín. SEDEÑO.

 

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