Congreso Sindical. Ponencia IV: "Criterio para el desarrollo económico-social de la agricultura". 
 "Debe fijarse un plazo para la declaración de fincas expropiadas por su deficiente explotación"     
 
 Pueblo.    06/03/1962.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

Ponencia IV: «Griteríos para el desarrollo económico-social de la agricultura»

"Debe fijarse un plazo para la declaración de fincas expropíalas por su deficiente explotación"

Alas seis menos cuarto de la tarde se constituyó la Mesa de la cuarta comisión del II Pleno del Congreso Sindical, que trata sobre los "Criterios para el desarrollo económico-social de la agricultura", comisión que ha registrado una inscripción de 300 congresistas, entre los que predomina la representación obrera.

Presidió la sesión el vicesecretario , nacional de Ordenación Económica, don Joaquín Gutiérrez Cano, con el vicepresidente del Congreso y de esta comisión, don Tomás Allende y García-Baxter, acompañado de los ponentes, señores Espinosa Poveda, González Miravalles, Navarro Villodre, López Santamaría, Alvarez Salas y Sanz Jarque.

El señor Gutiérrez Cana pronunció unas palabras de presentación de la ponencia, y propuso el orden de su desarrollo para la discusión de las 21 declaraciones y 45 recomendaciones de que consta la misma.

A continuación el señor Allende ocupó la presidencia; y el congresista señor Irurzún, en un documentado estudio, hizo la revisión de los problemas que hoy tiene pendientes la agricultura, y pidió un criterio selectivo de estos problemas, pronunciándose por la modificación de dicha ponencia. En el mismo sentido se registró la intervención del señor Serrat. El señor González Sáez, procurador en Cortes por la Junta Nacional de Hermandades, defiende, en nombre de los trabajadores que representa, el texto íntegro de la ponencia, así como el señor Lample Operé, vicepresidente del I Pleno del Congreso Sindical, y también procurador en Cortes, que coincide con el señor González Saez.

Hace uso de la palabra el ponente señor Espinoza Poveda que se congratuita de que su propuesta haya suscitado enmiendas. "Pero —añade—lo que se trata de ofrecer en el texto es una línea de continuidad, de recoger, consecuentemente, todo lo que anteriormente haya sido debatido en reuniones de años precedentes. Se quiere, sobre todo actualizar todo cuanto ha sido estudiado anteriormente. Lo de menos es la terminología o el matiz."

Alude a la enmienda que presenta el señor Irurzún, y dice que comparte todas, y cada una de? las declaraciones que se hacen en la ponencia. "Pretendemos la igualdad de trato que están recibiendo otros sectores sociales."

Se aprueba sin enmienda alguna la recomendación primera, y se pasa al estudio de la segunda.

Después de leída la recomendación por el señor Mira valles se concede la palabra al congresista señor Lamo de Espinosa. Comienza diciendo que está de acuerdo COB la labor llevada a cabo por la ponencia, pero que en la ponencia se habla de "explotación", y no de empresa. Expresa su opinión de que si se quiere llegar a una reforma en la agricultura hay que tener en cuenta la explotación familiar.

Se refiere luego al rendimiento de la empresa familiar en España, y añade que hay, en general, tres tipos de empresa: la, supercapitalista norteamericana, la colectiva rusa y la empresa familiar, que es, en definitiva, de la que nosotros estamos hablando. Explica su punto de vista con aportación de datos técnicos, y termina diciendo que el tipo de empresa de explotación familiar es hacia donde debemos dirigir nuestra orientación.

La ponencia explica su punto de vista en defensa de su teoría al redactar la conclusión en lo que se refiere al tipo de empresa familiar o de explotaciones familiares tal y como se entiende en España y en Europa,

Interviene luego el señor Sana Cátala en defensa de que sea sustituida la palabra "cooperativo" de esta segunda recomendación y sea sustituida por la de "explotación en común".

Don Domingo Solís, que interviene a continuación, se expresa en el sentido de que debe permanecer la palabra "cooperativo", y, como parece que "es palabra que nos quema" y que hay deseo de sustituir con rapidez, muestra su extrañeza, y explica cuánto se debe en la agricultura al cooperativismo.

El señor Muñes Grandes, que hace uso de la palabra seguidamente, se expresa también en el sentido de que debe permanecer 1» palabra "cooperativo", e insiste, como el anterior orador, en cuan ingente es la labor de la cooperativa "en la agricultura española.

Habla luego el señor Sanz Cátala para explicar su postura, y dice que quiere rectificar sus anteriores expresiones para que no quede entre los reunidos algo que pudiera parecerse a una oposición al cooperativismo. Termina diciendo que al aludir al cooperativismo quería referirse a él como fórmula de asociación. Explica después su punto de vista el señor Navarro Villodre, y afirma su convencimiento en el cooperativismo como el mas amplio sentido de fórmula de asociación. El señor Miravalles habla seguidamente en reafirmación del criterio de la ponencia. Sin más intervenciones queda aprobada tal y como aparece redactada.

Seguidamente se pone a debate el punto tercero de las recomendaciones. La primera intervención corre a cargo del señor Lamo de Espinosa, quien define su. interpretación de "explotación agrícola óptima" entre lo económico y lo social.

Se refiere ssta recomendación a la consideración que debe darse a la empresa agrícola a efectos de productividad y se aprueba suprimir la denominación de "óptima" por "ejemplar". Intervienen también, para puntualizar algunos extremos que puedan aclarar esta conceptuación, el señor Navarro y González de Canales, defendiendo la redacción de esta recomendación, así como el espíritu de la misma, el señor Espinosa Poveda.

La recomendación cuarta, que pasa seguidamente a debate, y que se refiere al régimen de propiedad, suscita una serie de intervenciones encabezadas por tfUÉi&08> presentados por los congresistas don Mauricio Escudero y don Mariano Fernandez Daza, que por estar ausentes de la, sala son leídas por el señor González Miravalles.

El señor Lamo de Espinosa propone la, discusión de esta recomendación párrafo por párrafo, dado la importancia del contenido de la misma. El presidente accede y tras sucesivas intervenciones queda aprobado, para pasar al Pleno, lo concerniente a la conveniencia de aumentar, en cuanto sea posible, el número de explotaciones familiares económicamente viables y las denominadas ejemplares, arbitrándose los medios para conseguir este fin con el estímulo a los empresarios agrícolas a alcanzar los niveles que se determinan para lograr la consideración de ejemplares, o bien llevar a cabo la compra o expropiación de fincas insuficientemente explotadas.

El señor Serrats, en una brillante intervención manifiesta respecto a la expropiación, por dichos motivos, que "cumple un imperativo económico para un fin social". Dice también este congresista que debe ser oída la Organización Sindical por la Administración en la determinación de los índices de producción agrícola.

También se aclara en esta recomendación la fijación del precio para estos casos de expropiación, y en este sentido no hay ninguna modificación al texto presentado. Finalmente, la recomendación cuarta termina de exponerse con la forma que puede arbitrarse para la adjudicación de las propiedades expropiadas.

La regidora central de Trabajo de la Sección Femenina, señorita Mónica Plaza, pide que se fije un plazo para declarar fincas o predios expropiables por su escaso rendimiento. Interviene seguidamente don Dionisio Martin, quien expresa su extrañeza porque nos preocupemos tanto del Mercado Común y no se diga en qué plazo debemos estar preparados para entrar en dicha asociación europea por lo que a la agricultura se refiere. Insiste en que en este punto se haga constar el carácter de urgencia de dicha preparación para entrar en el Mercado Común, en condiciones competitivas con la agricultura de otros países.

Habla después el señor Solís, quien encuentra excesiva preocupación de muchos por el Mercado Común, se están manifestando, incluso, en acres —que yo no sé lo que es—, y creo que más acertado es hablar de fanegas, celemines e incluso hectáreas. Insiste en que no debemos comparar nuestra agricultura con la agricultura europea, ya que hay cultivos típicos, condiciones meteorológicas distintas. "No vamos a estudiar—afirma— los problemas de Andalucía o Se la Mancha como los del Sena o los del Ródano."

Después de una nueva Intervención de don Dionisio Martín y una ligera modificación de forma en el punto se aprueba éste. Se levanta la sesión a las diez menos cuarto de la noche.

Madrid, martes 6 de marzo de 1962

 

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