Autor: Borasteros, Carlos. 
   Una ley de Sanidad     
 
 Diario 16.    06/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Viernes 6-enero 78/DIARIO 16

Una ley de Sanidad

Dr. Carlos Borasteros (Secretario de Sanidad del PCE)

El Ministerio de Sanidad y Seguridad Social ha heredado una situación en el sector salud ciertamente insostenible y con una imagen pública muy deteriorada. Se trata, en definitiva, de un modelo que durante años na relegado las actuaciones en materia de sanidad ambiental, epidemiología y medicina preventiva a un lugar secundario en la raquítica Dirección General de Sanidad, mientras hipertrofiaba desmesuradamente la medicina asistencia! y curativa en el marco de la Seguridad Social, a un coste económico cada vez más intolerable y con una eficacia real en mejorar el estado de salud de la población muy escasa.

Dentro de ese modelo de medicina meramente asistencial, es decir basado en la enfermedad y no en la salud, bastaría citar el desprestigio de los ambulatorios con su masificación y sustitución del acto médico por la receta, la deshumanización de los hospitales, el abandono del medio rural, de la enfermedad mental, de los enfermos crónicos, etc., todo ello mientras una máquina de gasto infernal consume cientos de millones en tecnología y farmacia en buena parte inútiles.

De la suma del coloso Seguridad social, que engloba la asistencia sanitaria, y la Dirección General de Sanidad, a quien teóricamente competía la actuación en materia de salud pública según el criterio tradicional (aguas, animales, alimentos...;, nace el nuevo Ministerio. Para ser auténticamente de Sanidad necesita poner orden en su casa y parte de ese orden que a todos interesa es la nueva ley de Sanidad, que el ministro quiere llevar al Congreso antes de fin de año y que los partidos, en especial el PCE por su tradición en el sector salud, se disponen a debatir.

Reforma sanitaria

¿Qué debe ser la ley? A nuestro juicio, en primer lugar debe ser una ley de bases, es decir, el marco general de referencia de las actuaciones en materia de salud. El desarrollo normativo de la ley es la reforma sanitaria, sin ley ño puede haber reforma sanitaria, a lo sumo disposiciones transitorias.

Una ley de Bases debe, sin embargo, precisar una serie de aspectos, pues en caso contrario una ambigüedad excesiva permitiría una gran maniobrabilidad al ejecutivo a- la hora de desarrollarla en normativa. Pensamos que hay tres elementos básicos que debe contener la ley: los principios generales, las competencias de la Administración Central, de los organismos locales, regionales y de las nacionalidades, así como las formas de participación de la población, y, por último, el modelo sanitario global, con una propuesta institucional de planificación y gestión, junto con una enumeración de las áreas de actuación principales tlel modelo.

Los principios generales, a nuestro juicio, son dos: el derecho de todo ciudadano a la protección, promoción y cuidado de la salud, y la responsabilidad y competencia del Estado democrático de garantizar ese derecho a través de medios suficientes y adecuados de carácter público.

Las competencias de la Administración Central del Estado deberían asimismo fijarse como las de desarrollo de la normativa que marque la ley, con carácter coordinado para todo el territorio del Estado.

El garantizar que se cumplen criterios mínimos de actuaciones en el sector salud, apoyando técnica y financieramente, a través de un fondo de compensación interregional, a las zonas deprimidas. La evaluación de presupuestos y recursos con carácter general. Y, en definitiva, todas aquellas actuaciones que sólo adquieren su sentido en el marco de una política de Estado.

Puesto que la división sanitaria se debería establecer por la ley en región, área, comarca y subcomarea, sus competencias se establecerían por la ley como de evaluación y elaboración de su plan de necesidades, ejecución y control del mismo. Es en este capítulo donde el tema de la participación democrática de la población adquiere particular relieve. El PCE propone como órgano de participación y gestión el Consejo Sanitario, compuesto tripartitamente por la Administración (Central y Local), los técnicos sanitarios y la población por medio de los partidos, sindicatos y otras formas asociativas ciudadanas con entidad suficiente que podrían ser contempladas en la ley.

Por un modelo de sanidad integral

Por último, se debe definir un modelo de sanidad integra!, concibiendo la actuación en materia de

salud como un todo, acabando, por tanto, con la división entre medicina preventiva y curativa.

Dentro de esa sanidad integrada, las áreas a definir serían la epidemiología, la sanidad ambiental, la medicina preventiva, la asistencial y la rehabilitadora.

El eje de esa actividad sanitaria integrada sería el centro de salud comarcal o de distrito urbano, en ocasiones subcomarcal si es necesario.

El centro de salud globaliza la epidemiología con la recogida de datos sobre el estado de salad y enfermedad de la población, la sanidad ambiental en las tareas de control e inspección del medio laboral, escolar, vivienda, aguas, alimentos... La medicina preventiva, con las campañas sanitarias, la educación sanitaria, la higiene materno-infantil y, por último, la asistencia, con preferencia a la que ,se realiza en el enfermo ambulatorio y con un área de urgencias y hospitalización general. La rehabilitaeión básica y la salud mental se incorporan al centro de salud, que se convierte en el eje del sistema, siendo además la cobertura de los médicos de familia, tanto en el medio rural como en los consultorios urbanos. En definitiva, se trata de crear una estructura en el medio rural y reconvertir los ambulatorios en el urbano, garantizando una incidencia sobre la salud más que sobre la enfermedad y sobre esta última de modo más humano y personal. Se trata también de posibilitar un trabajo sanitario en equipo y de no considerar al hospital elemento diligente del sistema; el hospital es elemento importante, pero secundario.

Si hay actuación integrada en salud, debe haber órgano íntegra» do, con presupueste único; ese órgano, con el modelo que proponemos, serla el Servicio Nacional de Salud.

 

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