Autor: Retana, Nicolás. 
   Hacia un Ministerio de Sanidad de amplio espectro  :   
 Debe arbitrarse un nuevo modelo sanitario que rebase la pura reforma de lo ya existente. Coordinación, sí, pero en el marco de una política descentralizadora. 
 Informaciones.    20/06/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Hacia un Ministerio de Sanidad de amplio espectro

DEBE ARBITRARSE UN NUEVO MODELO SANITARIO QUE REBASE LA PURA REFORMA DE LO YA EXISTENTE

COORDINACIÓN, SI, PERO EN EL MARCO DE UNA POLÍTICA DESCENTRALIZADORA

Por Nicolás RETANA MADRID, 25.

EL Ministerio de Sanidad, según todos los indicios, está a punto de convertirse en realiad. En el marco de la reforma administrativa que se proyecta ´para dentro de unos días, la sanidad va a tener, por fin, un Departamento propio capaz de aglutinar lo que hasta ahora ha estado disperso en infinidad de organismos y en multitud de competencias. Parece que vamos a salir del caos sanitario que ha presidido tantos y tantos años de la vida española.

El planteamiento apunta hacia una institución nacional de carácter asistencia!, que abarcaría a todos los ciudadanos, rebasando el marco actual de la Seguridad Social, con una mayor gestión del Estado, y, por lo mismo, con un control más democrático de los factores económicos. Algo así como un servicio nacional de salud. Junto a esto se desarrollaría otra entidad, marcadamente estatal, en la que entraría el medio ambiente, la calidad de vida, el control de los alimentos, la investigación aplicada y de desarrollo, las medidas preventivas, etc. En suma, un instituto nacional de la salud al estilo del que ya existe en otros países. Complementarían este marco unos órganos centrales de planificación sobre temas específicos y de profundo impacto clínico y social como puedan serlo la psiquiatría y el cáncer, entre otros. Al menos, tal es el esquema sobre el que se ha trabajado desde hace meses en la Dirección General de Sanidad que rige don Víctor Arroyo.

TODA LA POBLACIÓN

Uno de los temas en los que más énfasis se ha puesto en los últimos tiempos es el de la asistencia sanitaria, con toda su carga de defectos y de conflictos, con la deshumanización, en muchos casos, de la relación médico - enfermo. Es evidente que ha de arbitrarse un nuevo modelo sanitario que rebase la pura reforma de lo ya existente. El hecho de que la Segundad Social deba abarcar al 100 por 100 de la población implica ya una asistencia sanitaria de las mismas proporciones, y eso sólo puede conseguirse mediante un sistema que acabe con situaciones discriminatorias para médicos y enfermos. Todos los centros hospitalarios, toda la medicina ambulatoria y domiciliaria habrá de funcionar con unos esquemas uniformes técnicos y profesionales, acordes con las necesidades a cubrir. Todo ello entraña, como es lógico, un organismo coordinador de rango superior y, al mismo tiempo, un grado de descentralización que impida caer en el grave pecado de la burocratización y el dirigismo a ultranza. Habrá, igualmente, que potenciar la medicina preventiva y la red de urgencias, la educación sanitaria y la calidad ambiental de la vida. Podría reducirse asi el enorme costo que representa una medicina eminentemente curativa, sobre todo a nivel medicamentoso.

A lo largo del periodo electoral hemos expuesto en estas mismas columnas los programas sanitarios de los distintos partidos y coaliciones, en los que se han observado siempre muchos rasgos de coincidencia. Recogemos ahora, por razones obvias, una serie de puntos programáticos, en materia sanitaria, de la Unión de Centro Democrático, la cual propone, ante todo, la creación di un organismo unificador de la política sanitaria: un Ministerio de Salud y Bienestar Social. Parte, sin embargo, de la descentralización, formándose áreas sanitarias denominadas unidades asistenciales básicas. La distribución administrativa y funcional se haría mediante consejos sanitarios provinciales, conservando en cada caso sus autonomías a todos los nivele».

ACCIÓN HOSPITALARIA

El programa de U.C.D. está, a favor de la medicina liberal, aunque haciendo honor igualmente a unos postulados socialdemócratas. Y asi propone que exista una adecuada fiscalización y un estrecho control por parte de los Colegios médicos o las Asociaciones profesionales que se creen. En el tema hospitalario señala un concreto programa de realizaciones para llevar a cabo la descentralización: centros hospitalarios rurales de hasta 150-200 camas; comarcales, de 300-400 camas, y regionales, cuya capacidad no ha de superar ea ningún caso las 1.000 camas. Defiende la libre elección de médico.

En cuanto al modo de financiación de la Seguridad Social, es contemplada asi por U.C.D.: son los ciudadanos, y no el Estado, quienes deben asegurar en forma conveniente y Ubre sus riesgos. En cuanto a los riesgos previsibles, los ciudadanos están obligados a asegurarse, con total libertad a la hora de elegir la entidad aseguradora. Ahora bien, para los riesgos no previsibles, la colectividad debe asumir la función aseguradora a través de los presupuestos generales del Estado, lo cual significa, evidentemente, que debe pensarse en una forma de financiación distinta de la actual. La U.C.D. propone que en el control del funcionamiento de la Seguridad Social participen por igual representantes de los trabajadores y de los empresarios.

Este es el esquema, en suma, del programa sanitario de U.C.D. de cara a las elecciones. ¿Será el mismo a la hora de formar Gobierno? Presumiblemente, no habrá muchas variaciones, quizá las que impongan los otros partidos, con los que necesariamente habrá que contar. Pero esto, hoy por hoy, pertenece al terreno de las hipótesis.

 

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