La asistencia sanitaria de la Seguridad Social debe integrarse en un servicio estatal de salud     
 
 Ya.    15/07/1977.  Página: 43. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Lo asistencia sanitaria de la Seguridad Social ¿abe integrarse en un servicio estatal de salud

Peticiones del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos enviadas al presidente del Gobierno

La integración debe ser con absoluta independencia administrativa de las restantes prestaciones de la Seguridad Social

"La creación del Ministerio de Sanidad y de Seguridad Social, según el Consejo General de Colegios Oficíales de Médicos, constituye un motivo de satisfacción y una fuerte esperanza por un acto político que posibilitará la definitiva ordenación del sector sanitario y deberá suponer el fin de una gestión inconexa e ineficaz, así como de una administración irregular e incontrolada, incapaces de alcanzar (os altos ejecutivos a que venía obligado en esta esfera cualquier Estado respecto a la sociedad a que se debe."

Estas primeras palabras corresponden al escrito formulado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos enviado al presidente del Gobierno A continuación destacamos una serie de conclusiones que se marcan en el texto.

"En estos decisivos momentos—según el texto—de planificación de organigramas administrativos y fijación de objetivos inmediatos y remotos del Ministerio recién creado, nos vemos obligados a hacer unas consideraciones previas, tanto por razones éticas como en base a una dilatada y triste experiencia anterior."

• Se impone una sustancial modificación de criterios de gobierno, sustituyendo los conceptos autoritarios por actitudes democráticas, al triUnfalismo por la autocrítica, la consigna por la racional valoración de las realidades.

• Debe desterrarse todo concepto patrimonial de una gestión administrativa que maneja fondos públicos obtenidos por impuestos indirectos obligatorios; impedirse que grupos de presión nacionales o multinacionales interfieran o moderen laa premisas inspiradoras como la normativa reguladora de la asistencia sanitaria.

• No se debe incidir en el viejo error de ignorar los aseguramientos emanados de la« organizaciones sanitarias y entidades ciudadanas más directamente afectadas.

A continuación damos los puntos básicos—que se incluyen en el texto—en q«e debe inspirarse la reestructuración de la sanidad:

DERECHO A LA SALUD.—El derecho a la salud individual y colectiva es uno de los derechos prioritarios inalienable y fundamental de la persona humana. L-a sociedad, y en su delegación el Estado, debe garantizar el pleno ejercicio de e-ste derecho. La promoción del derecho a la salud es una exigencia de justicia social. El derecho a. la salud presupone igualdad de oportunidades para todoe los españoles.

ORDENACIÓN SANITARIA.—Ante la creación del Ministerio de Sanidad y de Seguridad Social se plantea la necesidad de un reordenamiento administrativo de la sanidad, creando una estructura funcional, total y unitaria.

SEGURIDAD SOCIAL.—La Seguridad Social, al margen de sus indudables aportaciones, de su asistencia sanitaria, planteada como mutualidad parcial, sin participación equitativa de toda la sociedad española en su mantenimiento, constituida como organismo autónomo, con pródigas facultades discrecionales, al margen de un efectivo control de su gestión y actividad, ha dislocado profundamente la situación sanitaria española.

La asistencia sanitaria de la Seguridad Social debe Integrarse en un servicio estatal de salud, con absoluta independencia administrativa de las restantes prestaciones de la Seguridad Social, a fin de constituir ésta un servicio integral e integrado.

PARTICIPACIÓN DE LOS MÉDICOS.—En la ordenación sanitaria, y especialmente en la ordenación de la asistencia médica, es inexcusable la participación de la corporación médica. La formación del médico, su perfeccionamiento y especialización, la definición, clasificación y deberes inherentes a la prestación asistencial,..

EJERCICIO MEDICO.—En cualquiera de las formas de prestación asistencia!, sea pública o privada, hay que mantener el principio de respeto a la dignidad humana y fomentar la confianza en la relación médicoenfermo. Para ello, y especialmente en el ejercicio público de la profesión, habrá que armonizar inteligentemente las necesidades derivadas de la planificación, ordenación y jerarquización de los servicios sanitarios con la libre elección de facultativo o centro asistencial ñor parte del usuario.

 

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