Autor: Pedroche, José. 
 Ha costado más de seis mil millones de pesetas. 
 Una gerencia eficiente para el Ramón y Cajal     
 
 Ya.    21/08/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

HA COSTADO SEIS MIL MILLONES DE PESETAS

Una gerencia más eficiente para el Ramón y Cajal

BA problemática múltiple que se esto agudizando en Jos primeros meses de existencia del Centro Especial Ramón y Cajal ofrece una muestra oportuna para estudiar la asistencia sanitaria de la Seguridad Social en España. Hay que buscar causas de errores con el fin de encontrar soluciones satisfactoria» posible aún pora bien del enfermo, para mejora de los profesionales médicos y progreso de la sociedad, los seis mil millones de pételas, cifra que, al parecer, ha costado la instalación y móntate «M centro, exigen una revisión profunda pora una gestión inmediata. El sensacionalismo ha cundido en la opinión pública. Con la misma intensidad se han difundido críticos, fundadas en la precipitación de muchos servicios, en una falta de organización adecuada para el funcionamiento de un edificio de diecisiete plantas, dotado con los mejores adelantos quirúrgicos. El crecimiento urbano que ha tenido Madrid por su parte norte ha situado oí Ramón y Cajal, ¡unto a La Paz, en un emplazamiento poco lógico, contando con la circunstancia de situarse entre la vio férrea del Norte y la autopista de salida.

El Centro Especial Ramón y Cajal aún no esta inaugurado oficialmente. Aunque los planos existen desde hace tiempo, se ha construido en los tres últimas años, previsto para unos sesenta servicios especializados dentro del recinto de 185.000 metros cuadrados. La orden del Ministerio de Trabajo de 29 de julio de 1976 determinó la reestructuración del Centro Nacional de Especialidades Quirúrgicas y su conversión en ei centro especial de la actual y mencionada denominación. El 4 de enero de 1977, uno resolución del director general de Ordenación y Asistencia Sanitaria de lo Seguridad Social aprobó el reglamento vigente del Centro Especial Ramón y Cajal, en el que se especifican los fines, los órganos de gobierno y consultivos, los vocales natos y representativos, jos actividades de investigación y docencia y ia vida de las distintas especialidades.

Mil novecientos setenta y siete seró el primer año de puesta en funcionamiento del Ramón y Cajal. Aunque el 28 de diciembre de 1976 se hizo el acto de recepción pro-j"$í?S?4 |0 op*rtura >•*´ loeo( ** realizó el 7 de enero de 1977, tras una Junta de gobierno "tempestuosa" por la disparidad de criterios presentados en cuanto al funcionamiento y fechas sucesi/as de apertura de servicios. En al mes de febrero comenzaron las consultas externas y el 15 de mayo admitieron enfermas para su correspondiente mtemamiento. El 15 de junio se abrió el servicio de urgencias, a pesar de que la Junta de Facultativos había pedido que se retrasara al 1 de octubre.

Según fuentes cercanas a la dirección del centro, a primeros de agosto se hallaban internos 623 enfermos. Es de esperar que en el otoño próximo se llegue a cubrir el 80 por 100 de la capacidad—unas mil doscientas camas—, ya que no es aconsejable llegar al tope de las 1.600 camas y de las diecisiete plantas.

"Es urgente i/n cambio de estructura social básica que afecte a la dirección y gerencia del centro—me dice uno de los doctores facultativos—. Hay que subsanar un fallo de todos los hospitales en general de la Seguridad Social. La dirección medica ha tenido muy poca influencia en 4a gerencia y organización de las centros. Todo el derroche de material exige una mayor eficiencia y agilidad con el fin de que todo el personal se halle en pleno rendimiento."

El 21 de julio pasado, un grupo de 97 médicos firmaran un escrito, enviado al titular de la cartera ´de Sanidad, Sánchez de León, en el que, entre otros puntos, denunciaban la ausencia de órganos directivos y administrativos con suficiente ascendiente, la irracionalidad en la distribución de personal sanitario, los desajustes en el funcionamiento y el bloqueo hospitalario que se experimentaba desde el día de lo apertura, especialmente por el servicio de urgencias, que impedía el ingreso de -enfermos programados.

"Hacemos todo le posible por superar las dificultades existentes por ta apertura de un gran centro", manifiesta el subdirector, doctor Isasa Adado, que hace los funciones de director en agosto por las vacaciones del titular, doctor Carlos Mestre. El doctor Isaso reconoce las dificultades del emplazamiento e informa de ciertas medidas urbanas, como el apeadero de Metro y tren, que facilitará el acceso al ´hospital. En tos meses de verano están funcionando siete quirófanos y los departamentos y áreas instalados en cuatro plantas, con 450 médicos y 600 enfermeros.

Se pueden comprender las dificultades propias en el nacimiento de un gigantesco hospital. A la hora de la verdad es justa que la sociedad exija mayor perfección, si este centro quiere ser el mejor y más capaz de España y se quiere comparar con los mejores de Europa. Por citar hospitales «VI mundo, el Clínico «i* Hannover (Alemania) es mayor. El Centro Médico Nacional de Bethesda (Estados Unidos) es muy parecido en contextura y objetivos. El de Aquisgrán, también de Alemania, es exactamente igual. En Upsala (Suecia) se inaugurará uno pronto muy similar.

Según uno consulta rápida entre los distintos profesionales que trabajan en el centro, el nerviosismo, las críticas y el cierto malestar existente obedecen a una falta de organización ágil y eficiente en el aspecto gerencia!. Los ataques van dirigidos a la estructura, más que a las personas hoy responsables. No es verdad que el paso del tren afecte lo más mínimo a la vida de los quirófanos y tampoco se han multiplicado los atascos lamentables. Sin embargo, muchas veces no se ha tenido el material a tiempo, y el personal, en sus distintas misiones y cometidos, no ha rendido lo suficiente por falta de planificación. No sé si se podrá conseguir la autonomía para cada hospital, como piden muchos doctores. Tampoco es imprescindible que un director tenga que ser un médico o facultativo. Puede ser muy bien un experto en gerencia de grandes centros. Lo que si es obvio, a tono con tos tiempos democráticos que vivimos en lo sociedad española, que se escuche a todas las partes profesionales y tanto la Junta de Gobierno y Junta de Facultativos, can la debida representatividad, funcionen con agilidad y con el cumplimiento participotivo de todas las iniciativas. En el aspecto de acceso y facilidades, aún no se han ofrecido instrumentos para que el profana y el visitante enfermo terminen de decir:

"Allí te pierdes por la monstruosidad." Más que el lucimiento de grandes centros, lo que la sociedad requiere es una medicina eficiente, lo más difundida y humana posible. Creo que en el Ramón y CajaI existen muchos millones y aparatos para lucirse. Na sé si tiene la capacidad para ofrecer un servicio sanitario eficiente y humano, lo primera que pide el hombre de hoy.

Jose Pedroche

 

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