España, desfasada. 
 Las subvenciones al seguro de vida, generalizadas internacionalmente  :   
 Principalmente en forma de exenciones o reducciones fiscales. Las ventajas se concentran en la deducción de las primas con respecto a la renta imponible. 
 Ya.    14/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ESPAÑA, DESFASADA

Los subvenciones al seguro de vida, generalizadas ¡ntei nacionalmente

Principalmente en forma de exenciones o reducciones fiscales

Las ventajas se concentran en la deducción de tas primas con respecto a la renta imponible

El sector seguros «n España atraviesa momentos decisivos para una futura y posible reordenación.

Recientemente nos hicimos eco en nuestras páginas, a través de la autorizada voz de don Félix Mansilla, de las peticiones planteadas por el sector para evitar los perjuicios que podían ocasionar las nuevas leyes

fiscales en el segxiro. Al parecer, la Administración prestó oídos a las justas reivindicaciones de los aseguradores y todo quedó en falsa alarma. Sin embargo, las características del sector seguros español son Insatisfactorlas, sobre rodo si las relacionamos con las de los países desarollados. A este repeeto hemos preparado un Informe comparativo, bien que con cigras no muy recientes, pero que puede resultar muy Indicativo de la escualidez aseguradora española.

En España, en el año 1969, los seguros privados absorbieron solamente un 1,7 por 100 de las emisiones privadas netae cte valores y un 1 por 100 de las emisiones publicas netas. Aun euponlendo que incluyéramos la Seguridad Social, los porcentajes únicamente alcanzarían un 4,3 y un 8,7 por 100, respectivamente.

Pues bien, en el año 1970 las compañías de seguros y los fondos de pensión en Estados Unidos absorbieron un 49 por 100 de) total de emisiones, y en Gran Bretaña adquirieron estas compañías y fondos más valores que los emitidos, merced a importantes compras en el mercado secundario. Un caso totalmente opuesto es e! dpe Japón, que eólo ab sorbió el 2 por 100, D« cualquier forma, la precariedad del sector en España ee evidente respecto al resto de las naciones del mundo occidental, como demuestra «) gráfico adjunto, en el caso concreto del seguro de vida. Aunque la comparación de cifras internacionales no sea siempre homogénea, permanece su valor indicativo, y a él hay que referirse.

Sin embargo, el aspecto comparativo que plantea mayores diferencias es e! de concesión de estímulos al ahorro contractual: la subvención con cargo a fondos públicos de los instrumentos en que se materializa el ahorro o bien del ahorrador mismo. Este aspecto brilla por su ausencia en nuestro país. Debemos entender por subvenciones la acepción más amplia del concepto, para abarcar también las exenciones o reducciones impositivas y pago de primas, sistema que no ha eido adoptado en España y que quizó convendría estudiar para apoyar notable componente antiinflacío nfsta inherente al seguro.

Las variedades de estas subvenciones varían de acuerdo con la casuística propia d« cada país. EJn ocasiones, las subvenciones se conceden a unas pocas categorías de activos financieros; en otra«, se amplía considerablemente la gama de éstos. Puede subvencionarse el flujo de ahorro o bien los rendimientos que se deriven de la materialización de éste en un determinado activo financiero.

En lo que se refiere concretamente a los seguros privados, está, mny generalizada la concesión de subvenciones al seguro de vi-da» principalmente en lorma de exenciones o reducciones fiscales. Las ventajas de este sistema, adoptado en países como la República Federal Alemán», Austria, Dinamarca, Grecia, Japón, Noruega, Holanda, Inglaterra, Suecia y Suiza, se concentran, por regia general, en la deducción de las primas pagadas por el seguro con respecto a la rent» imponible, dentro de ciertos límites.

Lo que, en definitiva, resulta muy claro es que el seguro en España ofrece por e] momento deficiencias derivadas de una insuficiente legislación y de la poca prcocttpación por potenciar un sistema de ahorro sumamente desarrollado en los países más avanzados. La esperada presentación de la ley de Seguros del Campo en el Consejo de Ministros puede llenar un vacío importante, pero no deja de ser un logro demasiado evidente si no se toman medidas complementarias para facilitar el desarrollo del sector.

DON FÉLIX MANSILLA, NUEVO PRESIDENTE DE UNESPA

Don Félix Martilla ha sido elegido presidente de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y de Capitalización en las elecciones celebradas por dicha entidad para, dotarse de sus órganos rectores, una comisión permanente y un comité ejecutivo.

Como vicepresidente fueron elegidos dan Víctor Gaminde y don Luis A. Perróte. Es de destacar que UNESPA cubre la totalidad de las actividades deí seguro español.

 

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